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Las autoridades remarcaron que se ve una drástica disminución respecto al mismo período del año anterior. Salieron 30 inspectores a las calles.
Durante la madrugada del sábado, la Municipalidad de Neuquén desplegó un importante operativo de control vehicular en distintos puntos de la ciudad en el marco de los festejos por el Día del Amigo. El saldo fue más que alentador: de 600 vehículos inspeccionados, solo cuatro conductores dieron positivo en los controles de alcoholemia. El dato marca una drástica disminución respecto al mismo período del año anterior, cuando se registraron 32 infracciones por alcohol en sangre.
El procedimiento contó con la participación de 30 inspectores municipales y personal de la Policía Provincial, distribuidos estratégicamente en zonas de alta circulación como el centro, el oeste, la Plaza de las Banderas y la Isla 132. La iniciativa buscó reforzar la seguridad vial sin desalentar la celebración, apostando a la concientización más que a la sanción.
Entre los casos detectados, el valor más alto fue de 0,72 gramos de alcohol por litro de sangre, cifra que si bien supera el límite legal, está muy por debajo de los registros habituales en estas fechas. Este dato permite inferir un cambio de conducta por parte de la ciudadanía, que empieza a incorporar con mayor responsabilidad la idea de que la conducción y el alcohol son incompatibles.
Además de las alcoholemias, se registraron otros incumplimientos relacionados con la documentación vehicular. Fueron secuestrados un total de 12 vehículos —10 autos y 2 motos—, cuyos propietarios no contaban con los papeles requeridos. Si bien estos números no están directamente vinculados al consumo de alcohol, refuerzan la necesidad de mantener controles permanentes y efectivos.
El subsecretario de Protección Ciudadana y Medio Ambiente, Francisco Baggio, atribuyó estos resultados a una política sostenida de prevención y educación vial: “Esto es producto del trabajo que venimos realizando desde hace años, con campañas constantes, difusión de normas y presencia activa en distintos espacios de la ciudad”, expresó. A su vez, destacó el comportamiento general de la población durante la jornada festiva: “Fue un muy buen fin de semana en cuanto a tránsito. Hubo mucha circulación, que es lo que queremos, pero también mucha responsabilidad”.
Para Baggio, la clave está en el fortalecimiento del vínculo entre el control y la conciencia ciudadana. “Hoy la comunidad neuquina sabe que Tránsito está presente las 24 horas, y eso genera un cambio positivo en la actitud al volante”, concluyó.
La significativa baja en las alcoholemias refuerza el impacto de las políticas públicas enfocadas en la seguridad vial y plantea un escenario optimista de cara a futuros eventos. Aunque cuatro casos no dejan de ser motivo de alerta, la tendencia demuestra que los festejos pueden convivir con el respeto por las normas, y que el compromiso individual es clave para reducir riesgos y evitar tragedias.
Los operativos de alcoholemia se volvieron frecuentes en zonas sensibles como la Autovía Norte y barrios del oeste neuquino desde hace unos años.
Incluyen identificación de personas, control de antecedentes, chequeo de documentación y secuestro de vehículos con irregularidades.
Aunque no siempre derivan en detenciones, visibilizan el control estatal y disuaden conductas de riesgo.