"Mirá que injusta que es la vida. A nosotros nos quitan un miembro de la familia y al señor que chocó, hirió y abandonó a Jorgito como un perro le entregan la camioneta. Algo insólito. Me parece una tomada de pelo hacia la familia, hacia nosotros. El señor ya puede manejar y pasear por Neuquén, atropellar a una persona, total no pasa nada. La Justicia es una reverenda porquería", expresó indignado su tío Roberto 'Chula' Gutiérrez.
"Qué parte humana tiene el fiscal que le devolvió la camioneta al señor. No tiene nombre ese fiscal. Ojalá no le toque nunca lo que nos tocó a nosotros como familia. Hoy nos enteramos que el señor recuperó la camioneta. Nosotros recuperamos a nuestro sobrino en un cajón, todo roto, todo quebrado. Esto nos llena de dolor. No tenemos Justicia", agregó indignado, en diálogo con LMNeuquén.
Otros familiares realizaron un escrache social en las redes ante la impotencia de ver cómo la persona que chocó y mató a Jorge Exequiel Flores, de 26 años, recuperó su combi. "Ante la falta de una pronta condena judicial, que sufra el peso del escrache social que merece. Somos conscientes que nadie está libre de sufrir un siniestro vial, pero tenés que tener un mínimo de sentido común y corazón para saber que hay q hacerse cargo de lo ocurrido y no haberse retirado del lugar. Mínimo quedarse a dar la cara y llamar a la ambulancia para asistir a la víctima", expresó Camila Toro, su cuñada.
El joven oriundo del barrio Villa Ceferino regresaba a su casa a bordo de una moto cuando el sábado 10 de diciembre por la mañana chocó con una combi que abandonó el lugar en la esquina de Ignacio Rivas y Tunuyán. La excusa del conductor fue que no vio a nadie. "Escuché un golpe. Miré para atrás, pa' todos lados y no vi nada", dijo en un video.
El joven, de 26 años, sufrió múltiples heridas en su cuerpo. Como consecuencia del impacto, salió despedido varios metros y colisionó contra una Renault Duster estacionada y un canasto de basura que estaba en la vereda. Luchó varios días por su vida en el sector de terapia intensiva del hospital Castro Rendón, pero el 22 de diciembre no pudo más y falleció. Justo en el día de su cumpleaños.
Dos días más tarde, en plena Navidad, su familia enterraba sus restos en el cementerio del Progreso. "Es un dolor muy grande", expresaron. Sin consuelo, juraron entonces que no iba a haber represalias. Sólo reclamaron justicia por Jorgito. Pero el hecho de saber que el hombre que lo chocó ya pudo recuperar su combi fue demasiado para ellos. "Imaginate que mi papá quiso ir al lugar donde fue el siniestro y al volver a casa pasó por donde vive este señor y ya estaba la camioneta en su domicilio", comentó un hermano de la víctima.
Poco saben de la causa judicial que está en trámite. "Estábamos esperando que pasara un poco el tiempo porque lo que sufrimos fue muy fuerte. Mi papá cumplió 70 años el 26 de diciembre. Una tristeza muy grande. Hasta el momento no le digo ni feliz Navidad ni feliz cumpleaños", confesó.
Reclamaron Justicia y alertaron a los vecinos del barrio La Sirena: "Que sepan que este señor con cartel de discapacitado - por una renguera- y sin corazón es el vecino que tienen. Tengan cuidado cuando este señor salga a la calle".