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"¿Cómo es posible que de repente todos los docentes tienen un interés pedófilo?"

Se lo preguntó Liliana Maltz, especialista en Educación Sexual Infantil (ESI) para entender el fenómeno que ocurre en los jardines de infantes con el incremento de denuncias por posible abuso infantil.

Las denuncias por posibles abusos en los jardines de infantes de Neuquén crecen. Muchas familias están desesperadas al enterarse de estas situaciones que tienen como posibles víctimas a niños y niñas de entre 3 y 5 años. Liliana Maltz, licenciada en Ciencias de la Educación, psicóloga social y referente nacional de la Educación Sexual Integral (ESI) estuvo en Neuquén para dictar capacitaciones a docentes preocupados por esta situación.

Maltz dialogó con LMNeuquén sobre este fenómeno del que advirtió no ocurre solo en Neuquén, sino que se repite en todo el país y si bien no negó que puede haber docentes abusadores, consideró que muchas veces también hay una mala interpretación de lo que dicen las infancias por parte de familias angustiadas y sensibles que someten a "interrogatorios" a sus hijos.

La especialista consideró que hay que fortalecer el vínculo de confianza con la familia, para también poder seguir brindando un espacio de resguardo para los niños y niñas y además trabajar con los padres y madres para que no vean como patología a la sexualidad infantil.

Liliana Maltz psicóloga social, escritora y referente nacional de la Educación Sexual Integral

¿Qué pasa en los jardines? ¿Por qué aumentaron las denuncias por abuso infantil?

Esto viene pasando no solo en Neuquén sino a nivel nacional y creo que es un fenómeno importante de analizar, no solo desde el ámbito educativo, sino también desde el orden social y político.

Creo que hoy por un lado gracias a la ESI se avanzó muchísimo en la detección del abuso y los datos duros muestran que la mayor cantidad de abusos se dan en el ámbito intrafamiliar, pero la mayor cantidad de denuncias se sufren en los jardines.

A veces hay una mala interpretación, o las familias muy tomadas por la angustia y cierta sensibilidad al tema le preguntan a sus hijos si la maestra los tocó, si les tocó sus partes íntimas y tomados por esta situación de angustia interpretan que su hijo ha sido abusado, y de ahí va directo al grupo de whatsapp y de ahí pasa a los medios, y lo que es una pregunta se transforma en una certeza.

Hay muchas situaciones donde después los docentes fueron sobreseídos, o se detecta que había sido una mala interpretación o que el abuso había sido en la familia.

De todas maneras cuando hay una sospecha el docente es separado del cargo y se pide que intervenga la justicia. No se pide que se exima de los procesos que tienen que ser atravesados.

Liliana Maltz psicóloga social, escritora y referente nacional de la Educación Sexual Integral

¿Por qué pasa esto?

Me parece que hay determinados momentos de crisis donde se van buscando chivos expiatorios, culpables de todos los males, y parece que ahora son las y los docentes, particularmente del nivel inicial, que de alguna manera son un colectivo que representa males que hay que prevenir.

Esto le es también funcional al discurso del odio, a situaciones que hacen a la crisis general que tiene que ver con lo económico y donde se pone en la escuela otros frustraciones que no necesariamente se originaron en la escuela.

Creo que es una conjunción muy compleja de distintas variables que impactan en el vínculo entre la familia y la escuela y que hay que repensarlo en su totalidad. Las jardineras son las primeras representantes del Estado.

¿No hay denuncias en jardines de infantes privados?

Sí hay denuncias en jardines privados, pero en menor cantidad y con menos resonancia. Parece que fuera exclusivo de la escuela pública. Hay una cuestión que hay que tener presente que es el lamentable tratamiento mediático, donde nunca se habla de presunto abuso, sino que se habla de abusador cuando ni siquiera se hizo un juicio, se da por sentado algo que todavía no lo es.

Atrapa a las audiencias decir que hay 30 chicos abusados en un jardín. Habría que pensar también, cómo es posible que de repente todos los docentes se volvieron con un interés pedófilo, no habrá algo que estará pasando por lo que tenemos que analizar el aumento de denuncias. ¿O a todos los docentes le vinieron deseos de abusar de las niñeces?

Una de las cuestiones que nos preocupa, y por eso ATEN organiza estos talleres es el miedo que tienen las docentes jardineras hoy de abrazar, de tocar a sus estudiantes y de lo qué las familias puedan interpretar.

Todo esto lleva a un retraimiento del afecto, de los vínculos, que tiene un impacto fuertísimo en el nivel inicial.

Liliana Maltz psicóloga social, escritora y referente nacional de la Educación Sexual Integral

¿Cómo se explica la situación a las familias?

Hay que ver en cada situación, por su puesto que es importante atender a las familias. Pero no siempre se puede dar respuesta a todas juntas, eso lo van viendo según las circunstancias.

Hubo muchas situaciones de violencia, se quemó la casa de docentes, se han matado mascotas, se ha escrachado a toda una familia, inclusive hijos de docentes, las situaciones son muy complejas, todavía estamos tratando de entender y encontrar estrategias y herramientas. Las situaciones que se vivieron hacia docentes fueron muy violentas y esto genera una cadena de miedos donde después es muy difícil de seguir. Los docentes tocan, es impensable pensar el jardín de infantes sin el contacto físico, se le da una connotación patológica que no es tal.

No estoy diciendo que no hubo jamás un docente que haya cometido un abuso, pero tenemos que tener una mirada crítica hacia un fenómeno nuevo, que no podemos leerlo solo como que se despertó la perversión de los docentes de un día para el otro.

¿Se podría pensar que es una sobreinformación la que reciben los niños a través de la ESI?

No creo que sea una sobreinformación, pero sí creo que hay un movimiento que puede atentar contra la ESI y la escuela pública. Gracias a la ESI se detectan abusos intrafamiliares, porque los chicos se dan cuenta que en su casa sufren un avasallamiento de sus cuerpos, creo que en algunos grupos pueden utilizar esto como una manera de atentar contra la escuela pública y la ESI que es la herramienta central para poder detectar estas situaciones.

¿Cómo se le debe preguntar a un niño qué pasó en su jardín si algún compañero manifestó abuso?

Es importante trabajar en el aula el tema del consentimiento, de pedir permiso para abrazar, para sacar los mocos, los niños tienen derechos sobre sus cuerpos y otras personas deben pedir permiso.

Y por otro lado hay que fortalecer el vínculo de confianza de las familias con el jardín. Antes de someter al niño a un interrogatorio es importante primero hablar en el jardín. También puede ayudar elaborar preguntas más abiertas, 'cómo la pasaste en el jardín', porque sino pareciera que lo único que se puede preguntar es si lo tocaron o no.

Así se empieza a construir una psicosis que piensa que su hijo va al jardín y cualquiera lo abusa. Pero los docentes no están en un espacio aislados, no está a oscuras, muchas aulas son vidriadas, hay más gente en los jardines. Tenemos que entrar a una lógica de cierta cordura. Se ha llegado a decir que una docente le practicaba sexo oral a cada uno de sus alumnos.

Hay que fortalecer el vínculo de confianza con la familia, abrir las puertas del jardín a las familias. Hoy se piensa que si un nene se hace pis, o se masturba, es porque el maestro le tocó el pene, pero son comportamientos normales, esperables. Hay una patologización de la sexualidad infantil que en vez de entender que es parte de lo esperable se lee como que pasa porque el maestro lo abusó.

Hay que trabajar todo esto con las familias, lo cierto es que frente a esto, no solo pierde el docente que es falsamente acusado, pierde todo el jardín, pierden los chicos, pierden los próximos estudiantes que no van a ser ni mirados, ni tocados ni nada por el miedo de los docentes. Hay una pérdida de las redes que es lo que necesitamos poner en valor, el cuidado colectivo.

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