El funcionario fue demorado y trasladado inmediatamente al hospital de Centenario donde se vivió una extraña situación. Conducía su auto particular.
Un siniestro vial ocurrido en la madrugada del domingo sobre la Ruta 7, a la altura de Centenario, dejó al descubierto una situación tan grave como llamativa: el conductor involucrado, que manejaba con un alto nivel de alcohol en sangre, resultó ser un efectivo policial de Río Negro que se desempeñaba en el área de Seguridad Vial.
El episodio se registró alrededor de las 6:40, cuando personal policial de Neuquén recibió un aviso por un choque contra el guardarraíl en la zona de calle 3, en inmediaciones del acceso que conecta Centenario con la capital neuquina, a la vera del sector conocido como La Comarca. Según relató el subcomisario Héctor Valdés en una entrevista radial, al llegar al lugar los efectivos constataron la veracidad del hecho y activaron el protocolo habitual ante este tipo de incidentes.
“Se nos informó de un siniestro vial y al arribar corroboramos que un vehículo había impactado contra el guardarraíl. Inmediatamente se asistió al conductor y se solicitó la presencia de una ambulancia para evaluar su estado de salud”, explicó el jefe policial.
De acuerdo con el procedimiento, los agentes verificaron en primer lugar si el conductor presentaba lesiones de gravedad. Si bien no evidenciaba heridas visibles de consideración, se dispuso su traslado preventivo a un centro de salud para descartar cualquier tipo de complicación interna.
En paralelo, y como parte de los controles de rigor, se le realizó el test de alcoholemia. El resultado fue contundente: el conductor tenía más de 1,5 gramos de alcohol por litro de sangre, un nivel ampliamente superior al permitido y considerado de alto riesgo para la conducción.
Consultado sobre lo ocurrido, el hombre manifestó que regresaba de una reunión familiar y que, en ese contexto, habría perdido el control del vehículo antes de colisionar contra la estructura de contención de la ruta.
La situación tomó un giro particular cuando uno de los efectivos que intervino en el operativo reconoció al conductor. “Un oficial lo identificó y manifestó que se trataría de un efectivo policial de Río Negro”, indicó Valdés. A partir de ese dato, se iniciaron las averiguaciones correspondientes para confirmar su identidad.
Para ello, se dio aviso a personal de tránsito de la vecina provincia, que corroboró que efectivamente se trataba de un integrante de la fuerza rionegrina. Si bien desde la Policía de Neuquén no brindaron detalles sobre su cargo específico, trascendió que el hombre ocupaba un puesto vinculado a la Seguridad Vial, lo que agrava aún más la situación.
Tras el traslado al hospital, el caso sumó otro elemento de preocupación: el conductor se retiró del centro de salud por sus propios medios, sin haber recibido el alta médica ni haberse sometido a los estudios correspondientes. “Cuando llegamos al hospital, el personal de guardia nos informó que se había retirado sin autorización, lo que generó inquietud porque podría haber tenido alguna lesión interna”, relató el subcomisario.
Ante esta situación, los efectivos intentaron ubicarlo sin éxito en un primer momento, ya que no contaban con datos de contacto. Fue entonces que se recurrió nuevamente a la Policía de Río Negro, desde donde lograron obtener el número telefónico de la esposa del involucrado. Según esa comunicación, el hombre ya se encontraba en su domicilio.
El episodio no solo generó repercusiones por tratarse de un integrante de una fuerza de seguridad, sino también por el contexto en el que se produjo. “Preocupa y mucho la cantidad de alcoholemias positivas. La gente no toma conciencia del peligro que implica conducir en ese estado”, advirtió Valdés durante la entrevista.
En ese sentido, el subcomisario aportó datos que reflejan la magnitud del problema en la región. Durante enero, la unidad policial registró 19 casos de alcoholemia positiva, con un pico de 2,22 gramos de alcohol en sangre. En febrero, si bien hubo una leve disminución en la cantidad de casos, se detectó un nivel aún más alto: 2,62 gramos.
En cuanto a las posibles sanciones para el efectivo involucrado, desde la Policía de Neuquén indicaron que no tienen injerencia en las medidas disciplinarias, ya que corresponden a la jurisdicción de Río Negro. No obstante, se espera que el caso sea evaluado conforme a los reglamentos internos de esa fuerza.