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El Ministerio de Desarrollo Social de la provincia intervino en los casos de gente que se encontraba en situación de calle y que se había instalado en la Terminal de Ómnibus de Neuquén (ETON).
Se trata de algo muy complejo de abordar porque, si bien se asistió a 24 personas que dormían en la estación, hubo casos que no se pudieron resolver porque algunas de esas personas no querían ir a un refugio o no cumplían con las condiciones para hacerlo.
Una gran mayoría, además, provenía del interior o de otras provincias, como Mendoza, Salta, Jujuy, Tucumán y Buenos Aires.
Entre los asistidos, había 19 mayores de edad, de entre 18 y 59 años. Tres eran de Neuquén capital y fueron derivados al refugio del cura Gabriel Brochero, seis no aceptaron ayuda y el resto ingresó al refugio del Centro de Integración Social, que es un dispositivo dependiente del Ministerio de Desarrollo. Todas esas personas habían llegado a Neuquén desde otros lugares del país con promesas de trabajo y, según informó Sandra Ruiz, subsecretaria de Desarrollo Social, nueve permanecen contenidas en el refugio, trabajan en changas o buscan empleo, mientras que a una de ellas se la expulsó del lugar por llevar e intentar vender drogas.
Después, otras cinco personas quedaron bajo la órbita de la Subsecretaría de Familia, donde había una adolescente que vino con su novio de Picún Leufú, dos hombres adultos mayores y una pareja cuya mujer decía estar embarazada pero después se identificó que no lo estaba.
“Uno de los adultos mayores era de Buenos Aires, se le gestionó un pasaje y se volvió, la otra persona estaba contenida con un programa muestro y se le consiguió un lugar de alquiler”, explicó Giovanna Búffalo, coordinadora de la Subsecretaría de Familia. Respecto a la pareja, se constató que la mujer no estaba embarazada y que ambos tenían problemas de consumo de sustancias. Estos, según narró Búffalo, no aceptaron el tratamiento y tienen una hija a cargo de su abuela, mientras que el último caso de la adolescente de Picún una pariente la vino a buscar y se la llevó a su lugar de origen.
“Acá se hizo todo un trabajo, donde se reciben las llamadas y después se verifica la situación de la persona y de ahí se aborda si está con posibilidades de ingresar a un refugio o no”, explicó Sandra Ruiz, subsecretaria de Desarrollo Social. Y esto tiene que ver, entre otras cosas, de si la persona padece consumos problemáticos y no quiere tratarse o, simplemente, que no está dispuesta a alojarse en un hogar.
“El punto de todas estas situaciones es que si no acepta ingresar al refugio no se la puede obligar. Hemos tenido infinidad de estos casos. De cada situación se hace un informe que queda en el sistema, por eso sabemos si en algún momento pasó por nosotros. Pero hay gente que no acepta ayuda”, resaltó la subsecretaria de Desarrollo Social. “Y si tienen problemas con consumos nosotros le ofrecemos un tratamiento, les damos la posibilidad de ingresar al refugio, contactamos a Salud y les proporcionamos todos los medios. Pero si la persona dice que no le interesa o no asume ese problema no la podemos obligar”, dijo, al tiempo que aclaró que tampoco se la puede ingresar porque hay otras personas en el refugio que sí están contenidas y que deben velar por ellos y por los empleados que trabajan ahí.
Para iniciar el operativo de desalojo y asistencia a la gente que dormía en la ETON, la primera tarea la tuvo la policía, que tomó y cruzó los datos para que después se identificara a qué subsecretaría de Desarrollo Social le correspondía intervenir intervenía.
Desde Desarrollo Social afirmaron que en la terminal, siguen apareciendo, casi todos los días, casos de personas mayores en situación de calle. “Se interviene, si vienen de otra localidad con la posibilidad de volver a sus hogares se les paga un pasaje y si no lo tienen se los aloja pero siempre que estén en condiciones de acatar reglas de los refugios”, se explicó.
Las situaciones más complejas se dan los fines de semana, por eso el operativo se hizo un domingo a la noche. Ese día se constató que cuatro personas no tenían documentos. “Una de las personas se puso violenta y si no fuera por la policía no hubiéramos podido actuar”, señaló Giovanna Búffalo.
La otra cuestión, al momento del pedido de asistencia es si corresponde y si está al alcance de las áreas que trabajan con esta problemática. Una de las instituciones que lo hace, por fuera del estado, es el mencionado refugio Brochero. Su directora, Miriam Francisquini, dijo que es “un tema recurrente el pedido de un subsidio por alquiler y eso no es posible. También hay otra cosa es que me llaman vecinos y que vieron personas en situación de calle y ahí hay que ver en qué situación está” y explicó: “Nosotros tenemos 32 personas, con un caso reciente de un señor de 64 años que dormía en un colectivo y quería trabajar, era chofer y hoy está con empleo”.
El Ministerio de Desarrollo Social tiene un teléfono para atender estas problemáticas y otras, que es el 08003330944. La opción 1 es la guardia para niños, niñas y adolescentes, la 2 es para personas mayores, la 3 es por violencia de género que deriva al 148, la 4 es situación de calle y la 5 es la guardia del interior que articula con todas las guardias de la provincia.