La construcción de la obra se encuentra en proceso de licitación por parte de la Municipalidad de Neuquén. Comenzarán a ejecutarla en septiembre.
Hay lugares que definen la identidad de una ciudad. En Neuquén Capital, ese sitio es la Confluencia. Allí donde nace el río Negro y se abrazan el Limay y el Neuquén se encuentra uno de los paisajes más extraordinarios de la Patagonia, un espacio que durante décadas permaneció prácticamente inaccesible para la mayoría de los vecinos.
Ahora, la Municipalidad dará un nuevo paso para recuperar ese patrimonio natural. Con un presupuesto oficial de 11.000 millones de pesos y el inicio de obra previsto para septiembre, ya se encuentra en proceso de licitación la construcción de un puente colgante que unirá la Península Hiroki con la Isla de las Aves, además de una red de pasarelas y tres nuevos miradores que permitirán llegar, por primera vez, hasta la confluencia de los ríos.
"Neuquén dejó de ser una ciudad de paso. La seguimos consolidando como una verdadera Capital Turística, con infraestructura y nuevos atractivos para que quienes nos visitan elijan quedarse, recorrerla y descubrir todo lo que tiene para ofrecer", destacó el intendente Mariano Gaido.
La intervención forma parte del proceso de transformación de la Península Hiroki, un área natural protegida que lleva el nombre de la familia japonesa que cultivó esas tierras durante buena parte del siglo pasado y cuya historia quedó profundamente ligada al nacimiento de la ciudad. Con el paso de los años, ese antiguo establecimiento rural se convirtió en un santuario ambiental de enorme valor ecológico y paisajístico.
En los últimos años, el municipio ejecutó una fuerte puesta en valor del sector con el Paseo Costero, el edificio de acceso turístico, senderos interpretativos, miradores, calle vehicular de acceso, estacionamientos y servicios para los visitantes. Ahora llegará una de las obras más esperadas.
El proyecto contempla un puente colgante sobre un brazo del río Neuquén que conectará directamente la península con la Isla de las Aves. Desde allí comenzará un recorrido de senderos peatonales que enlazará tres miradores estratégicamente ubicados: uno orientado hacia el río Limay, otro hacia el río Neuquén y un tercero con vista privilegiada hacia el punto exacto donde ambos cursos de agua se unen para dar origen al río Negro.
"Esta obra nos permitirá llegar por primera vez a un lugar extraordinario que permanecía oculto para la enorme mayoría de los neuquinos y que ahora va a poder ser disfrutado por todos, de manera segura y respetando el ambiente", señaló Gaido.
La propuesta busca potenciar el turismo de naturaleza, ampliar los espacios públicos de calidad y permitir que neuquinos y visitantes descubran un paisaje único sin alterar el delicado equilibrio ambiental del lugar. Se trata de una intervención diseñada para integrarse al entorno, favoreciendo la contemplación, la educación ambiental y el disfrute responsable de una de las reservas urbanas más importantes de la Patagonia.
"Cada obra que hacemos tiene detrás una administración responsable. En Neuquén el superávit vuelve a los vecinos convertido en infraestructura, desarrollo y oportunidades. Este proyecto es una muestra más de que los fondos propios bien administrados transforman la ciudad", afirmó el jefe comunal.
El desarrollo se suma a la constante expansión del Paseo Costero, uno de los grandes emblemas de la capital neuquina y una política pública que en los últimos años recuperó más de 30 kilómetros de costa para el uso recreativo, deportivo y turístico.
"Tenemos la costa urbana más linda del país y el Paseo Costero es uno de los mayores orgullos de los neuquinos. Este puente, los senderos y los nuevos miradores vienen a potenciar ese patrimonio natural y a convertirlo en un atractivo turístico de nivel nacional", sostuvo.
Con esta nueva obra, Neuquén continúa consolidando un modelo de ciudad que mira cadavez más hacia sus ríos, recupera espacios históricamente postergados y transforma su principal riqueza natural en un atractivo turístico de primer nivel.
"Nuestro desafío es seguir poniendo en valor cada rincón de la ciudad para que los neuquinos redescubran la belleza que siempre estuvo aquí y para que quienes nos visitan encuentren una ciudad moderna, con identidad y profundamente conectada con su naturaleza", concluyó Gaido.