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Por la devaluación del real, bajaron los precios en dólares de los alojamientos. Qué ciudades eligen en ese país.
La devaluación del 10% del real con respecto al dólar posicionó a Brasil como un destino más apetecible para los argentinos. Los turistas de Neuquén no son la excepción, por lo que se espera que crezca el interés de los viajeros de la provincia por las playas brasileras a partir de este cambio en el valor de su moneda.
"Cuando hay una devaluación de la moneda local, bajan los precios en dólares", aseguró Leonardo Sebastián, de Sebastián Viajes, que aclaró que Brasil, de todas formas, siempre fue uno de los destinos más elegidos por sus clientes, ya que ofrece destinos de playa con menor tiempo de viaje en relación a otros destinos de Centro América.
Entre los puntos más codiciados por los neuquinos siempre se ubicó, en primer lugar, Rio de Janeiro y Buzios, que muchos combinan en un solo paquete. "También es muy pedida la zona de Porto de Galhinas, Praia do Forte o Imabassai para los que eligen la opción de hoteles All Inclusive familiar y que otros combinan con Salvador de Bahia", expresó.
Si bien las playas del norte del país permiten aprovechar de hoteles all inclusive, las cadenas internacionales tienen precios más caros en dólares para sus alojamientos. "Las cadenas como Iberostar o Grand Palladium son más caros en Brasil que en Punta Cana o Cancún. Por eso, mientras más noches te quedabas, muchas veces te convenían los destinos del Caribe, incluso cuando el aéreo era más caro", aclaró el agente.
Tras la devaluación del real, los valores en dólares siguen siendo más altos en Brasil que en el Caribe. Sebastián comparó una noche de hotel en un all inclusive de Punta Cana con la misma Salvador de Bahia, para noviembre, y mostró la diferencia: el alojamiento dominicano cuesta 179 dólares y el brasilero, 279 dólares.
Para Sebastián, la distancia entre Neuquén y Brasil hace que los turistas de la zona siempre opten por destinos del centro o el norte de ese país. "Acá no está muy promocionado el sur de Brasil, que es una opción que buscan muchos los que viven en el norte de Argentina porque pueden ir en auto. Nosotros tenemos que recurrir a un vuelo, entonces cambia la decisión", afirmó.
Algunos neuquinos optan por alternativas en el norte más allá de los all inclusive. Por ejemplo, viajan a Porto Seguro, Pipa, Natal o playas del norte para hacer kitesurf.
Sin embargo, la opción de viajar a Rio de Janeiro o Buzios, que es el destino más pedido, es una buena alternativa para sacar provecho de la moneda más accesible. Alquilar un cuarto en una posada, reservar una excursión o comer en un restaurante es ahora más económico y, por lo tanto, más tentador para los viajeros de Neuquén.
A pesar de que los destinos brasileros bajaron los precios en algunos servicios o consumos para los viajeros argentinos, en Sebastián Viajes todavía no notaron un mayor volumen de consultas por Brasil a partir de la devaluación del real. En cambio, sí registraron que se frenaron los pedidos de los pasajeros a partir de la suba del dólar informal, que se acercó a los 1500 pesos.
"Ahora ya con la brecha mas amplia comenzamos a vender nuevamente en pesos", detalló el agente y aclaró que lo más pedido entre los turistas es Miami, Punta Cana, Riviera Maya, Aruba y algunos destinos brasileros. Agregó, además, que un sector de los clientes que que los consulta porque suele hacer viajes de vacaciones en Europa.
Argentina ya está conectada con Brasil a través de aerolíneas lowcost. Un vuelo entre Buenos Aires y Río de Janeiro por la aerolínea Flybondi para diciembre de 2024 se consigue por unos 330 mil pesos, a lo que hay que sumar otros 120 mil de la conexión aérea entre Buenos Aires y Neuquén.
Las habitaciones dobles en una posada en Buzios, para esa misma fecha, tienen un valor aproximado de 50 mil pesos, aunque varían según la fecha y la calidad del alojamiento.
Así, el precio base para pasar una semana en Buzios a principios de este verano tiene un valor que comienza en los 625 mil pesos por pasajero, a lo que hay que sumar también el valor de las comidas, traslados, excursiones, seguro al viajero y otros gastos propios de las vacaciones.