Entienden que son personas que buscan refugio del frío, pero admiten que hay riesgos para los usuarios y el personal que debe retirar orina y escupitajos.
La muerte de un hombre en situación de calle dentro de un cajero automático del banco ICBC, en pleno centro de Neuquén, volvió a exponer una realidad que, según trabajadores bancarios, forma parte de la rutina cotidiana de muchas sucursales de la ciudad.
Detrás del impacto que provocó el hallazgo del cuerpo durante la mañana de este martes, los trabajadores, especialmente de limpieza, se encuentran cada mañana con situaciones difíciles. La escena es de botellas con orina, escupitajos, jeringas y a veces necesidades fisiológicas dentro de la bolsa de residuos.
Cada vez más personas utilizan los cajeros automáticos como resguardo del frío, traban las puertas desde adentro y cuando llegan los trabajadores no saben qué se van a encontrar.
"Pensándolo desde un lado humano se entiende que busquen un lugar para escapar del frío. Pero desde el lado laboral la situación complica mucho más allá de la empatía", resumió a LM Neuquén Alfredo Soto, trabajador del Banco Provincia del Neuquén (BPN).
Soto trabaja en la sucursal de calle Rivadavia y contó que hace apenas unos días vivieron una situación muy similar. "Eran cerca de las dos de la tarde y empezamos a escuchar golpes desde el sector de cajeros. Desde adentro alcanzábamos a ver un poco y salimos para ver qué pasaba. Nos encontramos con los bomberos rompiendo la puerta porque un hombre había entrado, había cerrado con el pasador desde adentro y no sabían si estaba muerto o dormido", recordó.
"El hombre estaba en estado de ebriedad. La Policía ya lo conocía, le decían que ya había hecho lo mismo en otro cajero", relató sobre ese episodio que dejó consecuencias. "Había un olor nauseabundo porque había hecho sus necesidades dentro del habitáculo. Las chicas de limpieza tuvieron que limpiar todo y después hubo que reparar la puerta. Operativamente complica el funcionamiento del cajero y el servicio", explicó.
La jornada bancaria comienza alrededor de las 7.30 cuando ingresa el personal tercerizado encargado de limpiar las sucursales y dejar operativos los cajeros automáticos para la apertura de las ocho de la mañana.
Son ellos quienes suelen encontrarse primero con las personas que pasaron la noche allí. "Las chicas encuentran botellas con orina, muchísimos escupitajos, jeringas y muchas veces también hacen sus necesidades dentro de las bolsas de residuos", describió Soto.
Aclaró que los trabajadores de limpieza no pertenecen al gremio bancario, pero son quienes más padecen estas situaciones. "Ningún trabajador pide una intervención específica. El problema es mucho más amplio. Es una cuestión de política pública, de intentar que no haya tanta gente viviendo en la calle", sostuvo.
Para los trabajadores, la explicación es evidente. "Estas personas encontraron en los cajeros automáticos un refugio", señaló Soto.
Durante las noches más frías del invierno, muchos buscan cualquier espacio cerrado donde puedan dormir algunas horas protegidos de las bajas temperaturas.
"Muchos no solamente están en situación de calle, sino que además tienen problemas de consumo. Entonces nunca sabés cómo puede terminar una situación", explicó.
El secretario general adjunto de La Bancaria, Adrián Medina, aseguró a LM Neuquén que el fenómeno no es nuevo y que algunas entidades financieras ya comenzaron a tomar medidas para impedir que los cajeros permanezcan abiertos durante la madrugada.
"No es algo nuevo que las personas en situación de calle habiten los cajeros automáticos. Se meten en cualquier lugar donde no los saquen. Todos los días nos encontramos con esto, personas durmiendo en los cajeros", afirmó.
Contó que algunos bancos directamente bloquean el ingreso durante determinadas franjas horarias.
"Hace unos meses una señora quedó encerrada y ahí nos enteramos que había bancos que ya estaban optando por esta medida. El Banco Pampa bloquea las puertas durante la noche y el Banco Francés también lo hace los fines de semana", indicó.
La intención, explicó, no solamente apunta a evitar que las personas pasen la noche allí. "Es que sino se pone en riesgo a los usuarios del sistema financiero. Uno entiende perfectamente la situación de calle, pero también existe un riesgo para quien va a retirar dinero", señaló.
Recordó además que años atrás muchas entidades retiraron los cestos papeleros porque eran incendiados.
En el caso del BPN incluso comenzaron a discutir una posible modificación edilicia. Soto explicó que los cajeros poseen un pasador interior pensado originalmente como una medida de seguridad para los clientes y que hoy cumple otra función.
"Las personas lo usan para trabar la puerta desde adentro y quedarse a dormir", explicó. Por eso propusieron retirarlos y contó que la gente de Seguridad Bancaria vio con buenos ojos sacar esos pasadores para que ya no puedan cerrar desde adentro.
Más allá de las dificultades operativas, tanto desde La Bancaria como entre los propios trabajadores remarcaron que la muerte ocurrida este martes dejó una fuerte carga emocional.
"A nosotros lo que más nos preocupa es cómo quedaron los compañeros que llegaron a trabajar y encontraron a una persona fallecida, una persona que además conocían de verla habitualmente por la zona", sostuvo Medina.
Los empleados ingresaron normalmente a la sucursal y luego debieron esperar durante varias horas el trabajo de Criminalística y las pericias policiales.
"Es una situación que impacta mucho y genera tristeza. Más allá de las causas de la muerte, habla de una persona que estaba en una situación de completa vulnerabilidad", expresó.
El dirigente sindical consideró que el episodio refleja un problema social mucho más profundo. "Es uno más de los casos que muestran la situación social que estamos viviendo. Justamente hoy nosotros estábamos lanzando una campaña de recolección de abrigo y esta noticia nos golpeó mucho en lo personal", dijo.
Tanto Soto como Medina coincidieron en que los trabajadores suelen actuar con humanidad frente a quienes buscan refugio en los cajeros.
"Muchas veces hay gente a la que se le ablanda el corazón y les permite quedarse", reconoció Medina. Sin embargo, advirtió que no siempre es posible prever qué ocurrirá después ya que la mayoría de las personas en situación de calle y tiene consumos problemáticos.
Mientras tanto, la problemática continúa creciendo. El hombre que murió este martes solía dormir acompañado por su perro, que después del hallazgo permaneció durante horas deambulando por el centro neuquino, esperando a quien ya no volvería a salir del cajero que había elegido para pasar la noche.