En términos reales, y como ocurrió tanto en enero como en febrero, los recursos coparticipables siguen en caída.
Los números de la coparticipación y otros recursos que se giraron a las provincias durante el tercer mes del año volvieron a mostrar una caída en términos reales para el gobierno de Rolando Figueroa.
Según lo publicado por el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), en base a datos del Ministerio de Economía de la Nación, a las diferentes jurisdicciones del país se les transfirió en marzo por coparticipación, leyes especiales y compensaciones un 4,3 por ciento menos que en igual mes del año pasado, tomando una inflación estimada del 3 por ciento.
Si bien durante la semana entrante la Subsecretaría de Ingresos Públicos difundirá los números finos en cuanto a los ingresos totales de Neuquén, del informe del IARAF surge que de Nación se le giró a la provincia por todo concepto el mes pasado unos 85 mil millones de pesos, lo que da una baja real del 3,9%, algo inferior al promedio nacional.
Neuquén se ubicó, al igual que en enero y febrero, en una situación intermedia entre los que más perdieron, como la ciudad Autónoma de Buenos Aires (-7,2%), y las que menos impacto tuvieron, como Salta, que fue la única provincia con un leve registro positivo (+0,4%).
El año no arrancó bien en cuanto al giro de recursos nacionales para Neuquén, algo que se había dado durante casi todo el 2025. De hecho, esas transferencias registraron un leve incremento en junio, julio y agosto, que no compensó la caída de mayo, donde la provincia percibió un 24,9% menos de esos fondos, a lo que se sumó la baja registrada en septiembre, octubre y noviembre, más una leve suba en diciembre (apenas del 0,3%).
En ese caso, a la falta de recursos coparticipables, se sumó también la ausencia de obra pública, a través de un análisis de lo que arrojó a lo largo del año pasado la Inversión Real Directa (IRD) del Estado Nacional.
Esos datos muestran que hay diez provincias donde el nivel de ejecución de obra pública nacional no alcanzó siquiera el uno por ciento de participación en el total.
Entre esas jurisdicciones del país está Neuquén, que recibió en todo 2025 envíos por 5.867 millones de pesos (apenas por debajo de Chubut) y que ocupó el puesto 18° de ese ranking.
La distorsión en el reparto de recursos coparticipables es uno de los argumentos que el gobierno provincial viene exponiendo para que se revise este esquema y se abra la discusión para el tratamiento de una nueva ley. Además de que se evalúe la posibilidad de que se coparticipe el impuesto a los combustibles líquidos.
Este último tema fue puesto sobre la mesa por Figueroa en la última visita a Neuquén del ministro del Interior, Diego Santilli, quien advirtió en ese momento que esto no está por el momento en la agenda.
Lo que sí acordó Neuquén a fines de febrero de este año es el camino hacia una resolución de la vieja deuda en materia previsional que el estado nacional tiene con la provincia.
Se trata de las compensaciones por la armonización de varios puntos de la caja jubilatoria del Instituto de Seguridad Social del Neuquén (ISSN). La deuda comenzó a gestarse en la década del ’90, cuando la provincia decidió no transferir su caja jubilatoria a la ANSES.
Figueroa firmó con el director ejecutivo de ese organismo, Fernando Omar Bearzi, un documento a partir del cual se transferirá a la provincia $48.000.000.000, en 12 cuotas iguales, mensuales y consecutivas de $4.000.000.000, desde mayo próximo. Será en concepto de anticipo de capital a cuenta del resultado definitivo del sistema previsional de la provincia correspondiente al ejercicio 2026. Esto quiere decir que la deuda aún no está determinada, aunque algunas estimaciones del Ministerio de Economía de la provincia la ubican por encima de los $300 mil millones.