Tenía 73 años y se desempeñó durante casi treinta años como jefe del área de Clínica Médica en la salud pública.
La muerte de un reconocido médico generó una profunda tristeza en el ámbito de la salud de Neuquén, especialmente entre los trabajadores del Hospital Natalio Burd de Centenario. Se trata de Adolfo Tomás Lascano, quien falleció este jueves, a los 73 años, luego de dedicar gran parte de su vida a la medicina y a la defensa de la salud pública.
El fallecimiento provocó numerosas muestras de afecto y reconocimiento por parte de sus compañeros de trabajo, quienes lo recordaron no solo por su extensa trayectoria profesional, sino también por su calidad humana, generosidad y compromiso con los pacientes.
Lascano fue una figura muy querida dentro del Hospital Centenario, donde trabajó durante tres décadas y ocupó la jefatura del Servicio de Clínica Médica. Su vínculo con la institución se mantuvo incluso después de su jubilación, ya que continuaba recorriendo sus pasillos y compartiendo experiencias con otros profesionales.
Tras conocerse su fallecimiento, distintos servicios del hospital y el sindicato de profesionales de la salud difundieron emotivos comunicados para despedirlo y acompañar a sus familiares.
Lascano había nacido el 15 de junio del 53 y se formó como médico en la Universidad de Buenos Aires (UBA), donde obtuvo su título profesional. Posteriormente, realizó su residencia en Clínica Médica en el Hospital Ramos Mejía de Buenos Aires.
Su llegada a la provincia de Neuquén se produjo en 1985, cuando ingresó por concurso al Hospital Natalio Burd de Centenario. Se convirtió así en el primer profesional con residencia en Clínica Médica que se incorporó al establecimiento.
Durante los siguientes 30 años desarrolló una extensa carrera vinculada a la atención médica y al fortalecimiento del sistema público de salud. Además de su tarea asistencial, se destacó por su predisposición para compartir conocimientos con profesionales más jóvenes y por promover el trabajo interdisciplinario.
El Servicio de Clínica Médica del Hospital Centenario fue uno de los primeros espacios en expresar públicamente su tristeza por el fallecimiento del profesional. "Hoy despedimos a un amigo, Adolfo Lascano", comienza el escrito.
"A lo largo de 30 años defendió con su labor diaria los mejores valores del Hospital y del Sistema Público de Salud Neuquino, haciendo de la palabra 'público' un predicado pleno de sentido", expresaron.
En otro fragmento, destacaron su compromiso con la equidad en el acceso a la atención sanitaria y su convicción de que el hospital público constituye un espacio fundamental para garantizar una medicina cercana a las necesidades de la comunidad.
También hicieron referencia a su generosidad para transmitir conocimientos y a su permanente reconocimiento del trabajo de enfermeros, técnicos, secretarios, bioquímicos, nutricionistas, psicólogos y otros integrantes de los equipos de salud.
Sin embargo, uno de los momentos más emotivos de la despedida estuvo dedicado a recordar que, incluso después de jubilarse, Lascano nunca dejó de sentirse parte del hospital.
La carta finalizó con un profundo agradecimiento por sus años de trabajo y su compromiso con la institución: "Gracias por todo, Adolfo".
Las expresiones de tristeza también llegaron desde el Sindicato de Profesionales de la Salud Pública de Neuquén (SiProSaPuNe), organización a la que Lascano acompañó desde sus comienzos.
Mediante un comunicado destacaron su trayectoria y su permanente compromiso con la defensa de un sistema sanitario público, universal y de calidad.
"Hoy nos toca despedir a un gran compañero, cuya trayectoria estuvo marcada por el compromiso y la generosidad de compartir sus saberes", expresaron.
Desde la organización también remarcaron que quienes compartieron años de trabajo con él lo recordarán por su bondad, sus convicciones y su coherencia.
A estos mensajes se sumaron los trabajadores de Vacunatorio, Consultorio Externo y Cuidados Paliativos, quienes destacaron especialmente el cariño que Lascano mantenía por el hospital y sus compañeros.
"Gracias, Adolfo, por tus años de servicio y compromiso con tu profesión, la comunidad y con tus compañeros de trabajo. Aun estando jubilado, seguías recorriendo con alegría los pasillos de nuestro hospital. ¡Se te va a extrañar!", escribieron.
Los restos del querido y reconocido doctor fueron velados en la sala “A” del Grupo Diniello de Servicios Sociales este jueves. Este viernes, fue cremado en el crematorio de Centenario.