{# #} {# #}
No todos los héroes tienen capa. A veces solo necesitan estar en el lugar y en el momento exacto para desplegar cualidades impensadas. Armados con ese coraje y valentía que aflora en situaciones extremas, con las cuales logran bendiciones increíbles.
Así le tocó hoy la hora a Joaquín Cabrera de transformarse en el ángel salvador de una mujer que se había arrojado a las heladas aguas del río Neuquén. Una situación casi calcada y en el mismo escenario pero con un poco más de 400 km de diferencia.
En la madrugada de este martes un hecho de similares características sacudió la ciudad capital cuando un efectivo policial le salvó la vida a una mujer que se había lanzado al agua desde el viejo puente carretero. Esta vez en Chos Malal fue un joven pescador que no dudó en arriesgar su vida para salvar otra vida. Joaquín tiene 21 años, cumplidos el pasado mes de febrero, quien como todas las tardes se acercó al río a pescar junto a sus tres amigos de siempre.
Cuando ya era la hora de regresar se desató un momento de mucha tensión y adrenalina que activó los sentidos de supervivencia y según aseguró en contacto con LM Neuquén “fue Dios quien me dio el coraje y la fuerza para salvar una vida”.
Sobre el increíble suceso que sacudió y conmovió a la ciudad de Chos Malal, la Dirección Seguridad Interior Chos Malal mediante un informe de prensa dio a conocer las circunstancias del hecho: “En la fecha 27 de abril, siendo aproximadamente las 18:30 horas se recepciona un llamado telefónico al abonado 101 que daba cuenta de una persona de sexo femenino que se habría arrojado a las aguas del río Neuquén, sector Costanera Sur. Se constituye personal policial en el lugar constatando la veracidad de los hechos, entrevistando a unos pescadores quienes lograron sacar a la mujer del agua y le practicaban maniobras de RCP, inmediatamente se suman al rescate el personal policial y se convoca ambulancia del hospital local quienes trasladan a la persona de 59 años de edad”.
En el mismo escrito policial se apuntó que “este procedimiento tuvo su génesis el día de la fecha en horas del mediodía, cuando la misma persona fue encontrada en ese mismo sector deambulando, quien fuera atendida por el equipo psicosocial del hospital Chos Malal por problemas de depresión y posterior dada de alta”.
Asimismo se pudo saber hace pocas horas que la mujer rescatada de las heladas aguas del Neuquén afortunadamente se encuentra fuera de peligro. Sin embargo permanecerá internada por un cuadro de hipotermia y para recibir un adecuado tratamiento por un cuadro de depresión aguda, según informaron fuentes del hospital local.
Aún conmovido pero con la satisfacción y la gratitud de haber salvado un vida, Joaquín en el contacto con este diario relató que “en la tarde de hoy fuimos a pescar con mi grupo de amigos y cuando ya estábamos por volver a nuestras casas escuchamos gritar a otro pescador que se encontraba a unos 200 metros aguas arriba empieza. Pedía ayuda y empezamos a correr hacia el lugar en que se encontraba. Es en ese momento cuando veo un cuerpo que iba siendo arrastrado por el agua. Sin importarme nada me largue al agua hasta que lo pude alcanzar”.
Siguió contando que “fue algo muy arriesgado porque estaba súper hondo. No sé de dónde saqué tantas fuerzas para poder rescatarla a la mujer del rio. Fue una increíble lucha hasta que pude llegar a la orilla”. Ya en suelo firme Joaquín, con toda la adrenalina, puso en práctica todas las capacitaciones y cursos virtuales que había hecho de RCP cuando aspiraba a ingresar como soldado voluntario. Al respecto dijo que “le tome el pulso y no se lo sentía, así que empecé a hacerle RCP poniéndola de costado hasta que empezó a tirar agua por la boca y por la nariz como a escupir”. Fue un momento en que tuvo la vida de la mujer rescatada en sus manos.
“Seguí con las maniobras hasta que le volví a tomar el pulso y empezó a latir más rápido. Ahí me dieron más esperanzas. Seguí con eso, sobándole la espalda y poniéndola de costado hasta que sentí que empezó a tiritar y esperé a que llegaran los efectivos policiales que habían sido alertados antes y de ahí ellos hicieron su trabajo”, continuó el estremecedor relato.
Joaquín en su testimonio manifestó que la situación y la lucha por salvar a la mujer no fue fácil y que en algún momento la situación fue tan extrema que el peligro de morir estuvo latente en todo momento. “Cuando venía con ella en el agua sentía que yo me estaba ahogando. Así que saqué todas mis fuerzas para salvar mi vida y la de ella también”. Al ser consultado por el tiempo que duró el rescate respondió que “la verdad no tengo noción de cuánto tiempo pasó. Pudo ser una eternidad o solo un instante. Lo importante es que los dos estamos bien”.
En todo momento el joven pescador, que hoy se puso el traje de héroe por su valentía y coraje, dijo que no le importó largarse al agua a pesar de la profundidad, la fuerte correntada y las bajas temperaturas. “Le doy gracias a Dios que pude lograr rescatarla y salvar la vida de esa señora que seguramente su familia la esperaba en su casa”.
Joaquín es un joven que hace un culto de la familia y de la amistad. Todos le valoran su empatía constante y su compromiso por los demás. Esta vez todo eso se hizo presente en su acto heroico. El ángel pescador agradeció la crianza de sus padres Luis Cabrera y Érica Hirschfeldt y del acompañamiento constante de sus hermanos Jonathan y Franco y de su hermana del corazón, Anahí Matus. Y la razón de su vida es su pequeño hijo de 4 años llamado Leonel Agustín. “A ellos los amo, son mi familia y mi pilar”, dijo con gratitud.
Sobre su acto heroico señaló que “me siento orgulloso, me siento bien al saber que a esa señora tal vez la esperan hijos o nietos. No sé bien que familiares tendrá pero saber eso y pensar que en casa no puede faltar nunca una madre me hace sentir orgulloso de mí mismo y de lo que pude lograr hacer con la fuerza que me dio Dios”.