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El departamento Lácar, al límite: el informe que explica el rechazo de Figueroa a la Ley de Tierras

Un informe muestra la presencia de capitales extranjeros a lo largo y ancho del país. Neuquén aparece entre los cinco departamentos con mayor porcentaje de tierras rurales en manos de extranjeros.

La discusión sobre la política de tierras no es nueva. El debate sobre esta cuestión y el posicionamiento de unos y otros alrededor de esta temática ocupó la escena de los últimos días y dejó mucha tela para cortar.

Los defensores del proyecto que impulsaba el gobierno nacional fueron víctimas de su propia estrategia política y de comunicación. No supieron convencer a sus aliados sobre las bondades de la iniciativa y tampoco fueron convincentes para que el ciudadano se apropiara de la propuesta.

Así las cosas, los gobernadores aliados de Neuquén, Rolando Figueroa; Tucumán, Osvaldo Jaldo; de Salta, Gustavo Saenz; y de Misiones, Hugo Passalacqua, decidieron dar la espalda a la propuesta libertaria.

Demasiadas dudas como para pagar un costo político muy alto entre los votantes de cada provincia.

Luego del portazo de los gobernadores aliados, se conoció un informe que detalla metro a metro la participación de capitales extranjeros en territorio argentino.

Los últimos datos del Registro Nacional de Tierras Rurales, analizados por Chequeado, muestran que “entre 2018 y 2026 la superficie rural en manos de extranjeros aumentó un 6,25%”. “Pasó de 12,5 millones de hectáreas a 13,3 millones”, indica.

Y agrega que “en términos nacionales representa alrededor del 5% de la superficie rural del país”. El porcentaje todavía se encuentra lejos del límite del 15% establecido por la Ley de Tierras, una norma sancionada con el objetivo de poner un freno a la concentración de propiedades rurales en manos extranjeras sin impedir la llegada de inversiones.

Cuando el análisis deja de mirar el mapa nacional y se concentra en los departamentos y partidos, la realidad cambia de manera significativa. “Actualmente existen 31 departamentos que ya superan el límite legal del 15%, mientras que otros 14 incluso se ubican por encima del 25%. Este dato cobra aún mayor relevancia porque el Gobierno nacional impulsa una modificación de la legislación que elevaría precisamente ese umbral hasta el 25%”, señala el relevamiento.

Dentro de ese escenario aparece Neuquén con un lugar destacado. Según el informe, el departamento Lácar ocupa el cuarto puesto del ranking nacional con un 54% de sus tierras rurales en manos extranjeras. Solo es superado por San Carlos y Molinos, en la provincia de Salta, y General Lamadrid, en La Rioja. La cifra impacta, aunque para quienes conocen la realidad de la cordillera neuquina no resulta una sorpresa. “Desde hace décadas, San Martín de los Andes y toda la región atraen inversiones vinculadas al turismo, al desarrollo inmobiliario y a emprendimientos de alto valor económico”, nos comenta un operador inmobiliario con años de actividad en la Patagonia.

“El crecimiento de ese interés responde a razones evidentes. Se trata de una de las zonas más atractivas de la Argentina, con paisajes únicos, lagos, bosques, montañas y una enorme calidad ambiental”, agregó. “La demanda internacional por este tipo de territorios existe desde la década del 80 y difícilmente disminuya en el corto plazo. El desafío consiste en administrar ese proceso sin perder de vista cuáles son los intereses estratégicos del país y de las provincias”, reflexionó.

Con respecto al debate que intentaron abrir las espadas libertarias, dijo “reducir esta discusión a una postura a favor o en contra de la inversión extranjera sería simplificar un tema mucho más complejo”. “La llegada de capitales puede generar empleo, impulsar infraestructura, desarrollar actividades turísticas y fortalecer economías regionales. Muchas localidades crecieron gracias a inversiones privadas que encontraron condiciones favorables para instalarse y apostar por el desarrollo local”, sostuvo.

“También es cierto que la tierra no es un recurso cualquiera. Es limitada, no puede reproducirse y muchas veces concentra reservas de agua, bosques nativos, biodiversidad y otros recursos naturales que adquieren un valor estratégico para cualquier nación. Allí aparece la responsabilidad del Estado de establecer reglas claras que permitan atraer inversiones sin resignar capacidad de decisión sobre espacios considerados sensibles”, insistió.

En la Patagonia la discusión que plantea nuestro amigo corredor inmobiliario, adquiere una dimensión todavía mayor. “Neuquén no solamente posee algunos de los destinos turísticos más importantes del país. También concentra una parte significativa del futuro energético argentino a partir del desarrollo de Vaca Muerta y dispone de recursos hídricos y ambientales que aumentan el interés internacional. Esa combinación obliga a pensar el territorio con una mirada de largo plazo y no únicamente desde la lógica del mercado”, sentenció.

La eventual modificación de la Ley de Tierras seguramente volverá a dividir opiniones. Habrá quienes sostengan que flexibilizar los límites favorecerá nuevas inversiones y habrá quienes adviertan sobre los riesgos de profundizar un proceso de concentración. Ambas posiciones tienen argumentos atendibles y merecen una discusión seria, alejada de los eslóganes y de las respuestas automáticas.

El gobernador de Neuquén, Rolando Figueroa, junto al intendente capitalino, Mariano Gaido, ya fijaron postura contraria al proyecto impulsado por Nación.

Los meses por venir demostraran si las posiciones son irreconciliables o si habrá margen para acercamientos y acuerdos sinceros.

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