{# #} {# #}
Amigos de Facundo Castillo, algunos de los que estuvieron en la fiesta en Cipolletti el día que lo asesinaron, contaron cómo vivieron esas horas de desesperación y la necesidad de una condena ejemplar para el acusado, Ramiro Gutiérrez, para poder comenzar a sanar la herida que dejó en sus corazones. El juicio por jurados está previsto para el 17 de abril.
Se trata de Tomás, Juan y Javier (también conocido con su sobrenombre "Chino"), quienes se reunieron -al igual que todos los amigos y familiares de la víctima- en la plaza de calle Domene, en Neuquén capital, donde se emplaza un gran mural en su memoria, para contar no sólo sus recuerdos junto a Facundo, sino también los momentos previos y posteriores al crimen y el profundo dolor que sienten desde entonces cada vez que despiertan y se van a dormir.
Tomás lo conocía de toda la vida. A los 5 años se mudó al barrio y encontró en Facundo un leal amigo. Juan, en tanto, también fue su vecino y amigo desde siempre y fue a la escuela con su hermano, Emiliano Castillo. Javier, por su parte, lo conoció cuando tenía 15 años jugando al fútbol en El Patagonia y luego cursaron juntos la escuela, una de las etapas más importantes en la vida de toda persona.
Facundo fue asesinado en la mañana del domingo 19 de diciembre de 2021 a la salida de una fiesta en Finca La Nonnina, en Cipolletti. Allí había estado, entre otras personas, con Tomás y Javier.
"La noche que lo mataron, yo había ido por otro lado a la fiesta y lo vi media hora antes de que pasara todo. Lo que recuerdo es que le toqué el brazo, no llegué a darle un beso ni un abrazo, me tenía que ir", recordó Tomás en diálogo con LM, quien también afirmó que, desde la muerte de su mejor amigo, ha atravesado momentos muy oscuros.
Y agregó: "Me acuerdo de que me levanté con un mensaje de texto de él (Juan) y nos fuimos al hospital. De ahí no me acuerdo más nada. Me van bajando momentos, pero de repente ya estábamos en el velorio".
Javier, en tanto, estuvo en el momento exacto del asesinato, unos metros más adelante, intentando llegar a la trafic que los iba a llevar de regreso a Neuquén capital. En medio del caos y la confusión auxilió a su amigo, pero nunca se imaginó que el final iba a ser el peor.
"Cuando pasó yo pensé que había sido como que le pisaron el pie a alguien o algo así. Yo estaba más adelante tratando de comunicarme con la trafic. Pasó todo esto, uno de los chicos me llama; era una locura, no parecía cierto. Nosotros nos estábamos yendo a dormir y la trafic la tuvimos que usar para ir todos al hospital", indicó, con dolor.
Juan, por su parte, no estuvo esa trágica noche de diciembre, pero sí recuerda la llamada que lo despertó en el que le comunicaban lo que había sucedido. "No recuerdo en concreto cuando fue la última vez que lo vi, pero fue esa semana, seguro hablando con mi mamá o tomando mates con algún vecino", expresó.
"Al principio pensé que había sido un accidente, sin tener la información completa. Fuimos al hospital a verlo hasta que saliera, pero la realidad pegó una piña. Después, esta persona que no quiero ni nombrarla (el acusado) pasa a un segundo plano. Ahora estamos buscando contenernos entre amigos y la familia", indicó.
"Para mí, es muy personal, pero todo esto que está pasando ahora conlleva a que el duelo, si es que existe, lo aplacemos. En algún punto estamos anestesiados. Tengo momentos muy oscuros por ahí, pero seguimos con ese Norte que no nos permite descansar, parar la pelota y pensar en lo que perdimos", confesó Tomás, al hablar sobre la necesidad de hacer justicia por Facundo y comenzar a sanar la herida.
Javier, por su parte, afirmó que desde el primer minuto que perdió a su amigo sintió un vacío total, al igual que todos, al cual se sumó el no saber qué hacer y la bronca que generó todo lo sucedido. "Ha sido un sube y baja emocional. En una misma noche que lo recordamos podemos hablar de él, reírnos y llorar. Hay que aprender a vivir así. Esperando que todo termine", aseveró.
Y continuó: "Que Gutiérrez sea condenado ejemplarmente para poder tener paz y hacer el duelo real. No sé cómo es, pero debe ser como poner los pies en el piso y despedirse".
A su vez, Javier -quien estuvo con Facundo hasta el último momento- se refirió al malicioso accionar del acusado del crimen, además de otras cinco tentativas de homicidio más.
"Él se fugó, no volvió ni se apareció el otro día. Una persona que no tiene instinto asesino primero no gira en U y atropella gente. Si hubiera sido un accidente hubiera frenado y asistido a la persona que lastimó, no se escapa tres días y arma un circo alrededor de lo que realmente pasó. Todo lo que diga no tiene sentido porque no es sincero y no lo hizo en el momento que merecía", aseguró.
También relató que en el momento en el que ocurrió todo, la gente que estuvo de testigo en el lugar afirmó que lo había hecho con la clara intención de atropellar al grupo de personas que estaban al costado de la calle, entre quienes se encontraba Facundo.
"Después de eso me quedó una especie de trauma, siento que todo el tiempo va a pasar algo malo. Creo que no tiene ni idea del daño que causó, ni en lo más mínimo. Nosotros nos refugiamos acá y pedimos justicia, pero en abril cuando termine todo, más allá del resultado, va a ser más difícil todavía. Por suerte tenemos este grupo que, en honor a Facu, tratamos de hacernos el aguante entre todos", culminó.
Cabe remarcar que el mural en honor a Facundo que se creó en la plaza de calle Domene tiene como autor a Javier. Al ser consultado por la frase que lo acompaña ("Estarás cerca de mí como una estrella"), contó que a Facundo le gustaba mucho la música y la guitarra siempre era parte de cada juntada, razón por la que la obra debía ir con una frase representativa de él.
La frase finalmente seleccionada corresponde a una canción de Las Pelotas, "Como una estrella". "La elegí porque me servió mucho desde un principio", finalizó.