El plan, destinado a garantizar la educación, se extenderá por toda la provincia de Neuquén. La presentación se llevó a cabo en Coyuco-Cochico.
El gobernador Rolando Figueroa presentó este martes la llamada Ley de Becas destinada, se indicó desde el Ejecutivo, a garantizar la igualdad educativa, ampliar las oportunidades de formación y mejorar la inserción laboral de los jóvenes neuquinos.
Rodeado por un grupo de niños y niñas de la localidad de Coyuco-Cochico, ubicada en el norte neuquino, el gobernador destacó que se trata del programa de becas “más importe que se ha llevado adelante en esta provincia”. Y, del mismo modo, subrayó que está convencido de que la redistribución de oportunidades va a llegar “de la mano de la educación”.
“Este programa de becas, que va a ser único en el país, nos va a dar la oportunidad de que cada uno de los jóvenes que quieran estudiar pueda tener esa oportunidad y lo podemos lograr entre todos”, subrayó.
El programa, recientemente aprobado por la Legislatura neuquina, se nutrirá tanto de recursos del Estado como del aporte de empresas privadas (particularmente grandes compañías que operan en Vaca Muerta) y de financiamiento de organismos de crédito internacional. Se trata, se aseguró, de la inversión más fuerte que haya tenido la Educación en la provincia y de una iniciativa que es innovadora a nivel país.
“Estoy en Cochico, acompañado de la juventud neuquina que quiere, por supuesto, muchas más oportunidades”, expresó Figueroa.
En este sentido, indicó que fue “un enorme placer” anunciar el lanzamiento del programa acompañado por niños y niñas, y destacó que aunque se trata de uno de los lugares más distantes de la capital provincial, ya comenzó a llegar.
Explicó que “todos los jóvenes de nuestra provincia deben tener la certeza de que con esfuerzo van a poder estudiar”. “Lo hemos logrado todos juntos, los neuquinos, y ahora vamos a invitar a todas las empresas que trabajan en nuestra provincia a que nos pueden acompañar”, añadió.
El programa que impulsó el gobernador contempla a la población de 4 a 35 años de edad y “es fundamental para garantizar la distribución equitativa de los recursos y asegurar la igualdad de oportunidades”.