Fue otra noche de música que movió multitudes en la Isla 132. El freestyle de Lit Killah, la interacción única de YSY A y las canciones pegadizas de Duki sacudieron la Fiesta de la Confluencia, que desde muy temprano se fue colmando.
Jóvenes y no tan jóvenes cantaban, gritaban, se descompensaban y hacían de la noche del sábado, otra irrepetible jornada de amor por su ídolo del momento.
Con un fuerte operativo de seguridad y sanitario, la Fiesta se extendía hasta la madrugada del domingo.