{# #} {# #}
Tiene más de 10 años de experiencia como camionero. Una falla en el vehículo lo llevó a vivir una de las experiencias más traumáticas de su vida.
El último 21 de agosto, Maximiliano Álvarez se levantó a la medianoche para afrontar otra jornada laboral como transportista ligado a Vaca Muerta. Aunque ya tiene más de 10 años de experiencia como camionero, llevaba apenas dos meses en su nuevo puesto cuando fue protagonista de un impactante incendio.
El hombre de 36 años tiene licencia para vehículos de gran porte desde 2013. "Manejé camiones con acoplado, semis, transporte combinado, de líquidos y también cargas peligrosas. He hecho distancias largas y cruces internacionales, como el de Pino Hachado, o el de los caracoles, en Mendoza", explicó en una entrevista con LMNeuquén.
A fines de junio, lo contactaron de una nueva compañía para transportar líquidos inflamables a los yacimientos. Pero una falla en un camión cambió sus planes por completo. De milagro, sintió olor a quemado justo a tiempo para salir del vehículo y así salir ileso de un impactante incendio que dejó al camión totalmente consumido por el fuego.
"El día anterior había estado trabajando, conectado. Cargué tarde, cambié una rueda que estaba pinchada. Me acosté 9 y media o 10 de la noche, y me levanté a la medianoche para bañarme y arrancar el viaje", relató sobre las horas previas al incendio.
Maximiliano tenía que transportar la carga de Neuquén capital al yacimiento de Borde Montuoso, que está conectado a través de la ruta 8, un camino de ripio. En total, llevaba 17 mil litros de un solvente inflamable, distribuido en 17 tótems, con todas las autorizaciones y documentación exigidas. Pero algo salió mal.
"Como venía sobrado de tiempo y había empezado a cabecear, estacioné a descansar al costado de la ruta para evitar algún vuelco o accidente", recordó. Durmió solo media hora, cuando lo despertó un intenso olor a quemado. "Si no era por el olor, no la cuento", aseguró.
Maximiliano se apresuró a buscar su campera, los papeles de la empresa y una carpeta con la guía de actuación en los siniestros. "No llegué a hacer nada, ni agarrar el matafuegos. Abrí la puerta y ya estaban las llamas por todos lados", relató. "El auto estaba en marcha y llegué a apagar el motor", agregó.
El chofer salió a tiempo del vehículo y pidió auxilio a una camioneta de traslado de personal que transitaba por la zona. Ellos llamaron a los números de emergencia y siguieron su rumbo a hacer un relevo en un yacimiento cercano. "Los primeros en llegar fueron los Bomberos del Chañar, después los de Centenario, que tienen una unidad que trabaja en los yacimientos, y los de emergencias de Pan American Energy", afirmó.
Si bien le hicieron varios controles médicos para comprobar su nivel de oxígeno, la presión o si había consumido alcohol, Maximiliano estaba en buen estado de salud. Tampoco había llegado a inhalar humo, pero las pérdidas fueron totales para el camión, e incluso se produjo un derrame que deberá quedar sujeto ahora a la remediación ambiental.
"Desde que avisamos hasta que llegaron los Bomberos, ya estaba todo consumido el camión. Estábamos en un lugar muy alejado y la ruta está destruida, llena de pozos", afirmó.
Desde la empresa confirmaron que el chofer no tuvo responsabilidad en el incidente y que mantendrá su puesto laboral, además de cobrar su sueldo normalmente. Tras el incendio, el conductor sigue en su casa junto a su esposa y sus tres hijas, esperando que llegue un nuevo camión de Buenos Aires.
Según la información publicada por LMNeuquén, el vehículo circulaba por la ruta 8, desde San Patricio del Chañar al yacimiento Borde Montuoso. La empresa propietaria del líquido inflamable pretendía transportar este solvente al yacimiento para su uso en la industria petrolera.
"Él frenó a descansar a una calle paralela, un camino alternativo que suelen usar los camioneros para el descanso", dijo Patricio Álvarez, coordinar de Bomberos de Centenario. Aclaró que, a los pocos minutos, sintió olor a quemado y fue entonces cuando se desató el incendio.
"Cuando llegamos, el camión ya estaba prácticamente consumido", dijo Álvarez, que se lamentó por el mal estado de la ruta 8, que no está pavimentada. "En los pozos entra prácticamente una rueda de camión. Tenemos que acudir a las emergencias con precaución para evitar que el vehículo se rompa antes del llegar al lugar de los accidentes", dijo a LMNeuquén.
Los bomberos de San Patricio del Chañar fueron los primeros en actuar. Aplicaron una espuma, conocida como Triple F, que se usa especialmente para contener los líquidos inflamables. Por su parte, la dotación de Centenario colaboró con el enfriamiento del lugar y el control a través de verificaciones térmicas.
Si bien el chofer salió ileso, las pérdidas materiales fueron totales. También se produjo un derrame del líquido inflamable, en una zona de 50 metros por 8 metros, que Álvarez describió como "un camino de tierra, donde quedó el líquido contenido".
El vehículo consumido todavía permanece en el lugar, "porque no interrumpe el tránsito y todavía falta hacer las pericias judiciales", según detalló el jefe de Bomberos. De esta manera, habrá que hacer controles para conocer el daño ambiental e iniciar un plan de remediación. Álvarez aclaró que el producto estaba autorizado y que no era un ácido sino un solvente.