El gobernador electo de Neuquén, Rolando Figueroa, cree que en la construcción de los presupuestos de funcionamiento de los tres poderes del Estado provincial hay contrastes notorios. Como ejemplo puso los casi 4 millones de pesos mensuales que percibe un juez con el “magro” sueldo del gobernador y vice.
Figueroa aconsejó comenzar a revisar las estructuras de ingresos y egresos para determinar fehacientemente el estado de las cuentas del poder judicial.
Los contrastes salariales que separan a funcionarios y empleados judiciales del resto de los trabajadores del ámbito público y privado no son de ahora. Es un debate que está siempre presente y se profundiza en épocas de crisis económica.
El mandatario electo entiende que se avecinan épocas críticas y que en el devenir de sus tiempos como gobernador de la provincia se pondrá en acento en políticas equitativas y de mayor aprovechamiento de los recursos.
Hizo la advertencia sobre los “contrastes” salariales entre el Poder Judicial y el resto, pero también advirtió que aquel agente estatal que no haya prestado servicios efectivos durante los últimos años y hubiera cobrado, religiosamente cada mes su salario, será exhonerado y deberá restituir al tesoro provincial cada peso percibido indebidamente.