El proyecto busca completar uno de los caminos más emblemáticos de Neuquén respetando el bosque de araucarias.
La Ruta del Pehuén atraviesa una de sus transformaciones más esperadas y, al mismo tiempo, más observadas por vecinos y turistas. En el tramo que une Aluminé con Villa Pehuenia, la pavimentación avanza sobre los últimos kilómetros de ripio y ya permite dimensionar cómo quedará uno de los corredores turísticos más emblemáticos de la provincia.
Las imágenes más recientes de la obra fueron captadas por un vecino de Villa Pehuenia y muestran un paisaje que impacta tanto por la magnitud de los trabajos como por el entorno natural que la rodea: montañas, bosques nativos y las históricas araucarias que se convierten en protagonistas de cada curva.
Justamente, uno de los aspectos que más llama la atención de quienes vieron el video publicado en redes sociales es la manera en que el trazado fue adaptándose al terreno y a la flora local. En distintos sectores, la ruta se curva deliberadamente para evitar molestar a ejemplares milenarios de araucarias, una de las especies más representativas y protegidas del paisaje cordillerano neuquino.
La decisión de preservar estos árboles emblemáticos fue celebrada por muchos usuarios en redes sociales, donde el video que muestra el avance de la obra abrió además un debate entre quienes destacan el desarrollo que traerá la pavimentación y quienes advierten sobre el impacto que el crecimiento turístico puede generar en localidades de montaña como Villa Pehuenia.
Con menos de 10 kilómetros de ripio pendientes, segñun contó el vecino, la obra ingresa en su tramo decisivo y se encamina a completar el asfaltado total de la conocida Ruta del Pehuén, un corredor estratégico para la conectividad del oeste neuquino y para el desarrollo del turismo regional.
La pavimentación no solo promete mejorar la seguridad vial y reducir los tiempos de viaje entre las localidades, sino también potenciar la actividad económica de la zona al facilitar el acceso durante todo el año, incluso en temporadas de clima adverso.
Sin embargo, junto con el entusiasmo por la obra, también aparecen interrogantes sobre el futuro de la región. El crecimiento de visitantes, el desarrollo inmobiliario y la presión sobre servicios e infraestructura son algunos de los desafíos que vecinos y actores locales observan de cara al nuevo escenario que podría abrirse una vez finalizado el asfalto.
Para muchos, el desafío será encontrar un equilibrio entre el progreso y la preservación de la identidad natural que convirtió a Villa Pehuenia y al circuito del Pehuén en uno de los destinos más valorados de la Patagonia.
Mientras tanto, cada nuevo tramo asfaltado deja una certeza: el histórico camino de ripio que durante años fue parte de la aventura para llegar a la cordillera neuquina empieza a quedar atrás, dando paso a una nueva etapa para la región. Pese a temer los "riesgos que trae el desarrollo", el vecino que filmó el avance de la obra destacó que para quienes realizan ese tramo frecuentemente están muy contentos, ya que será más cómodo y accesible.