Tras la última deflagración que afectó la salud de dos auxiliares de servicio en la escuela 58 de Ruca Choroy, desde Educación admiten que hay cierto retraso en el mantenimiento escolar y apostaron por el presupuesto provincial 2023 que destinará más de 10 mil millones de pesos.
“Hoy tenemos 15 edificios escolares con una situación edilicia que no permiten la presencialidad”, dijo el ministro de Gobierno y Educación de la Provincia del Neuquén, Osvaldo Llancafilo, en declaraciones a LU5.
Señaló que “estos años hemos tenido dificultades para el mantenimiento escolar. Si bien tenemos un plan, pero la ejecución lleva su tiempo”. Recordó que se trata de 669 edificios escolares para los que idearon un plan de acción. Desde febrero trasladaron las competencias de la subsecretaría de Obras Públicas respecto de Mantenimiento Preventivo al Ministerio de Gobierno y Educación.
El ministro sostuvo que “este año realizamos 135 obras de gas, hay que reconocer que había un retraso”. No obstante, destacó que el gobernador Omar Gutiérrez planteará ante la Legislatura provincial para el proyecto de presupuesto 2023 una cifra récord.
“Mientras vemos que en Nación ha bajado el nivel de inversión educativa, en Neuquén en cuando a mantenimiento e infraestructura escolar vamos a estar en un presupuesto de 10.600 millones de pesos para el ejercicio 2023”, aseguró Llancafilo.
El gobierno presupuestó 10.600 millones de pesos para Educación, de los cuales 2400 millones de pesos deberían destinarse al mantenimiento de los edificios de las escuelas.
El presupuesto contempla la ejecución de 23 nuevos edificios y 82 ampliaciones.
Llancafilo consideró que las deficiencias edilicias terminan traduciéndose en problemas pedagógicos. “La presencialidad se termina interrumpiendo y la pandemia demostró que no es reemplazada ni por la virtualidad ni por un cuadernillo”, afirmó el ministro de Educación.
Respecto a la deflagración en la escuela 58 de Rucha Choroy por la que resultaron heridas dos personas de la comunidad educativa, señaló que realizó una recorrida por las instalaciones y visitó a los auxiliares de servicios afectados.
“Nos interesamos por la salud de Yolanda y de Mario, los dos auxiliares de servicio que sufrieron lesiones. Que, si bien no son de consideración, son lesiones al fin. Ellos están bien. Mario tiene una secuela respiratoria producto de la inhalación de gas”, dijo el ministro Llancafilo, tras indicar que hubo intervenciones del hospital de Aluminé y de la ART.
La llamarada se produjo la semana pasada en la cocina de la casa institucional contigua a la escuela. El problema surgió en una cocina que estaba en un lugar poco seguro como es un lugar de paso. “No era el lugar óptimo para que estuviera instalada, eso generó que una unión doble se removiera y generara una pérdida de gas. Esto generó, una vez encendida la hornalla, una deflagración, una llamarada”, relató.
Dijo que los porteros advirtieron una emanación, pero identificaron que era de cloaca, no de gas. Señaló que en términos técnicos se denomina deflagración. De todas maneras, dijo que hay que atenderla y hay que ocuparse. Por eso la removerán y la trasladarán a un sitio más seguro.