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Pol Peñaloza es un joven guardameta que milita en el Trueno Verde y nació en Bogotá hace 17 años.
Fernández Oro tiene presencia internacional en sus filas. El arco de la quinta división del Trueno Verde está custodiada por un joven que llegó desde Colombia antes de la pandemia y busca su lugar en el fútbol de la Liga Confluencia. Se trata de Pol Peñaloza, que con 17 años tiene una historia muy particular.
"Ya son como seis años que estoy acá, en el 2019 llegué. Pasé la pandemia acá en Argentina y sigo adaptándome”, dijo el arquero a LMCipolletti.
El bogotano llegó a Cipo cuando era apenas un niño y vive su adolescencia en el alto valle. Sin perder su acento colombiano, se siente conforme con su nuevo hogar.
“Vengo de Bogotá, que es la capital, y se nota una gran diferencia. Llegué con 11 años y tengo más recuerdos vividos acá que en Colombia. Siento el amor a Colombia, pero siento que he desarrollado más mi personalidad y el fútbol acá”, comentó.
El arquero tiene una agenda movida entre el colegio y los entrenamientos durante la semana. Gran parte de sus jornadas están ocupadas con alguna actividad, sumado el viaje hasta la vecina localidad. “Mí día a día lo he ido moldeando dependiendo de mi estudio. Ahora estoy estudiando por la tarde y voy al gimnasio por la mañana. Vivo en Cipolletti, entreno de lunes a jueves y cuando me llaman para entrenar con la reserva voy de lunes a viernes. Voy a estudiar y después salgo corriendo a entrenar”, relató.
Para Pol, el fútbol fue su principal cable a tierra en su nuevo destino. La pelota lo ayudó a adaptarse mucho más rápido, permitiéndole generar mayores vínculos con sus pares. “Justamente el fútbol es lo que me ha ayudado a poder encajar, socializar y tener amigos, creo que lo ha hecho un poco más fácil. Jugaba allá en las inferiores de Millonarios, estaba becado, pero bueno, por algunas razones vine a vivir acá y acá estoy, incluso hasta mi forma de jugar, de atajar, la he forjado acá”, repasó.
En su ciudad natal hay grandes clubes de Colombia como Millonarios y Santa Fe. Igualmente, Pol eligió otros colores y disfrutó de un arquero argentino que fue figura en aquel país. “Realmente yo soy hincha de Atlético Nacional, entonces admiré un montón a Armani. David Ospina también y actualmente el arquero que me gusta un montón es Courtois”, comentó.
De este lado del mundo, sus compañeros en el Trueno Verde ya lo apodaron haciendo un juego de palabras con su nombre y el apodo de uno de sus arqueros preferidos, el "Pulpo" Armani. “Me dicen "Pol", "Colombia", el "Pulpol", como me llamo Pol”, contó entre risas.
Desde su llegada, desde los profes y compañeros le brindaron seguridad dentro del contexto novedoso para él. “El trato en Fernández Oro la verdad fue muy bueno desde que llegué. Te brindan muy buena comodidad y te meten en un entorno muy amigable, que te hace sentir bien y te ayuda a seguir creciendo”, recalcó.
Como muchos de los jugadores de la zona, los días de partidos se complican para poder llegar a las canchas, pero los compañeros hacen todo más fácil para poder estar presente. “Los días de los partido se me complica un poco en el tema de la movilidad, pero eso se maneja con algún compañero, me siento muy cómodo, estoy en un gran entorno y en un gran club. Yo siempre he esperado dar el salto a lo que sería a equipos de categoría más alta, pero por el momento estoy conforme y día a día por ahora”, afirmó.
Pol dejó atrás Bogotá y llegó al país para instalarse con su papá y comenzar otro capítulo en su vida. “Vine a vivir con mi papá, él vive acá hace un montón. Allá se quedó mi mamá y yo vivo acá con mi papá y mi hermano”, explicó.
Desde Argentina nunca dejó de alentar a su selección, sufrió las eliminatorias y la ausencia de los Cafeteros en Qatar. Sin embargo, disfrutó de la alegría argentina. “El Mundial fue hermoso vivirlo en el país que salió campeón y ver a la gente festejando fue algo muy lindo, quizás un poco bajón de no ver a mi selección en el Mundial. Pero me gusta ver el fútbol y me alegró ver a campeones en el país en el que estoy”; recordó.
Después de haber vivido un mundial en tierra de campeones, le tocó vivir la final continental entre su amado país y la Albiceleste, con el corazón dividido: "y en la Copa América tenía la fe de que Colombia llegara a ser campeón, pero obviamente estaba con un rival complicado que tiene más experiencia en las finales. Igual no estaba disconforme con cualquiera de los dos que podría ganar. Obviamente quería ganar a Colombia, pero no estaba disconforme”.
Pol está a punto de finalizar el colegio secundario y sabe que seguirá estudiando el próximo año sin alejarse del deporte. “Estoy en quinto, el último año ya. El fútbol pienso seguirlo, pienso ver qué oportunidades puedo buscar o qué oportunidad me puede salir y estudiar también me gustaría”, concluyó.