La iniciativa llega de la mano de una familia local y se encuentra en una esquina icónica de la ciudad con una estética que invita a pasar.
La esquina de Sargento Cabral y Diagonal 9 de Julio, frente a la plaza Güemes, sumó una nueva propuesta gastronómica. Hace poco más de una semana abrió sus puertas Le Pain Quotidien, la reconocida marca internacional que desembarcó en la ciudad de la mano de una familia neuquina que apostó por ofrecer una experiencia diferente.
Detrás del proyecto están Ricardo Cohen y sus hijos Martín, Juan y Benjamín, todos nacidos y criados en Neuquén. Aunque provienen del mundo del comercio y esta es su primera experiencia gastronómica, aseguran que la decisión surgió a partir de una convicción: seguir ampliando la oferta local con una propuesta vinculada a la alimentación saludable y el café de especialidad.
"Creíamos que faltaba algo así en Neuquén. La idea fue darle a la gente una propuesta diferente, que además le hace bien al rubro gastronómico", explicó Martín Cohen, uno de los responsables del emprendimiento en diálogo con LM Neuquén.
La ubicación no fue casual. La familia Cohen venía siguiendo desde hacía años esa esquina, donde anteriormente había una vivienda abandonada. La elección fue completamente intencional.
"La plaza de enfrente te invita a tomarte un café con esa vista y siempre nos gustaron las esquinas. Esta en particular nos encantaba", señaló.
El local cuenta con planta baja y un amplio primer piso que se convirtió en uno de los sectores preferidos por los clientes, con el atractivo puntual de un balcón que da directo a la plaza. Grandes superficies vidriadas, colores claros, cortinas blancas y una iluminación natural abundante forman parte de una estética pensada para transmitir calidez.
"Queríamos que la gente entrara, disfrutara de un café y tuviera ganas de quedarse un rato más", resumió Martín.
El diseño implicó varios desafíos. La construcción se realizó sobre un terreno con desnivel y en una ochava, lo que obligó a replantear el proyecto en distintas oportunidades. La cocina, además, debió ajustarse a los estándares internacionales de la marca.
"No fue una obra sencilla, pero valió la pena", aseguró.
La filosofía de Le Pain Quotidien está asociada a recetas livianas, ingredientes orgánicos y panes elaborados con masa madre. Según contó, la intención fue acercar a la ciudad una experiencia que combina calidad, bienestar y un ambiente pensado para disfrutar sin apuro.
Entre los destacados del menú de Le Pain Quotidien se encuentran el latte de pistacho con chocolate blanco, el carrot cake y el scone de queso, que se sirve con un dip de queso crema y lo convierte en un excelente complemento para contrastar con una bebida dulce.
Apenas una semana después de la apertura, el balance es más que positivo. El movimiento registrado durante el primer fin de semana sorprendió incluso a los propios dueños.
"La verdad es que no esperábamos tanta gente. El sábado y el domingo se llenó el local y eso nos impresionó para bien", contó Martín.
La respuesta del público fue interpretada como una señal de que la apuesta tiene potencial para crecer. De hecho, uno de los objetivos a futuro es continuar expandiendo la marca en la región.
"Estamos muy contentos y eso también nos exige hacer las cosas bien. Queremos que la experiencia del cliente sea la mejor posible y por eso estamos encima de todo", afirmó Martín .
Mientras tanto, los hermanos Cohen siguen al frente del día a día del negocio, respaldados por su padre, a quien definen como la pieza clave para concretar el proyecto.
Con una combinación de café de especialidad, productos elaborados con masa madre y un espacio pensado para disfrutar, Le Pain Quotidien comenzó a escribir su historia en Neuquén con la intención de transformarse en un nuevo punto de encuentro para vecinos y visitantes.