La firma ya desarrolló 9 edificios por un total de 60 mil metros cuadrados en la capital. Hoy, con un sello de confiabilidad, apuesta a un nuevo concepto urbano.
Frente al elocuente crecimiento económico y demográfico de Neuquén capital, el paisaje urbano de la ciudad se transformó en la última década. En ese contexto, la empresa Loitegui Desarrollos, integrante del grupo LOI, logró posicionarse no sólo por su trayectoria, el cumplimiento de los plazos de entrega o los detalles constructivos de vanguardia de sus torres en altura, sino por avanzar en una nueva alternativa urbana, que equilibra la tranquilidad con el dinamismo del centro.
La firma se oirginó en Buenos Aires hace 65 años y, desde entonces, se convirtió en un sello de confianza para los desarrollos. En la década de 1970 incursionó también en el desarrollo hotelero, y esa fue la puerta de entrada para arribar a la provincia de Neuquén. Hace 15 años, se interesaron por un proyecto de construcción de un hotel en Neuquén capital, que finalmente pivoteó hacia otros proyectos de inversión, cuando notaron el pulso económico y las proyecciones que tenía la zona para el futuro.
Del interés en un solo hotel pasaron a una presencia constante en territorio neuquino, no sólo con hoteles premium en la zona cordillerana sino con edificios en altura, donde su diferencial se basó en el cumplimiento de los plazos de entrega para una plaza que requería de soluciones habitacionales rápidas para un crecimiento poblacional que desbordaba cualquier pronóstico.
"Veíamos mucha actividad, mucho movimiento y nos quedó la inquietud de empezar a construir acá. Hicimos el primer edificio, de 48 departamentos y 5200 metros cuadrados en calle Leloir. Nos propusimos hacerlo muy rápido y darle cumplimiento a los plazos, pero en este caso los sobrecumplimos, entregamos en 18 meses un proyecto de 24", afirmó Javier Gorchs, Gerente General de Loitegui Desarrollos.
Con esta experiencia, lograron insertarse en Neuquén con el pie derecho. Quince años más tarde, ostentan no sólo la multiplicación de proyectos en altura, con torres de departamento que se basan en el diseño de vanguardia, la atención a los detalles y la calidad premium, sino un cambio de paradigma en el concepto del aprovechamiento urbano para una ciudad que no se detiene.
"En estos años de trabajo ya hemos desarrollado y entregado 9 edificios residenciales en la capital neuquina, son más de 60 mil metros cuadrados construidos. Hoy, el portfolio de obras en ejecución y en etapa de lanzamiento totaliza otros 75 mil metros cuadrados y prevé la generación de más de 450 puestos de trabajo y la contratación de proveedores locales", afirmó.
Entre los principales hitos recientes se destaca el Complejo Torres Küref, un imponente proyecto de más de 22 mil metros cuadrados que se encuentra en su etapa final de ejecución, además de otros emprendimientos en pleno desarrollo en la zona, como el exclusivo complejo Mirazur, de 23 residencias con amenities, el proyecto Aiken Plaza, de 75 departamentos y locales comerciales, el edificio Talero 544, con 42 dptos de estilo moderno y Las Pircas, un barrio de 60 casas tipo dúplex de construcción tradicional en la localidad de Añelo.
Para Gorchs, la fórmula es simple: “Nos enfocamos en cumplir los plazos porque es la forma más eficiente y rentable de llevar adelante las obras”. Agregó que evitar las demoras también permite sostener precios que los clientes luego convalidan, sin costos sobredimensionados o alejados de las posibilidades de los que invierten en departamentos.
Agregó que las primeras propuestas de la desarrolladora tenían un perfil más conservador. Hoy, modernizaron su impronta con un especial foco en los materiales. “Uno de nuestros diferenciales es el valor que el equipo de profesionales brinda al diseño, la funcionalidad y los materiales seleccionados que hablan por sÍ solos”, dijo sobre las características de los edificios, que elevaron la vara en materia arquitéctonica en la ciudad.
La presencia de hormigón visto o de aberturas de piso a techo para ganar lumonosidad son detalles que nunca se pasan por alto en las obras de Loitegui. Ahora, con nueve torres entregadas, la visión se fija más allá: en una propuesta que sustente un cambio cultural en cuanto al urbanismo neuquino.
"No solo impulsamos nuestros propios emprendimientos, sino que ponemos toda nuestra estructura y know how al servicio de socios estratégicos con grandes proyectos que transforman el entorno urbano y generan valor real para la ciudad”.
De esta manera, la empresa, que tiene historia en Buenos Aires y en otras ciudades de Argentina, Brasil y Uruguay, se propuso generar un nuevo concepto urbano para la capital neuquina, alejado de las torres de departamentos más reducidos por unidades amplias, con prestaciones funcionales y espacios compartidos que permitan el descanso y el contacto con la naturaleza pero sin resignar cercanía con el pulso del centro.
Mirazur, uno de sus proyectos más avanzados, se emplaza sobre un lote de 2 mil metros cuadrados en barrio Gamma. A menos de 10 minutos del centro de la ciudad, ofrece una vista panorámica, amplios departamentos de 120 metros cuadrados con dos dormitorios y dos baños y una serie de amenities que generan el ritmo de vida relajado y residencial que combina cercanía y contacto con la naturaleza.
"Los departamentos tienen balcones de 20 metros cuadrados con parrillas, un SUM, un solarium con deck y dos jaccuzis en la terraza, con visitas espectaculares a la ciudad porque el lote está en un mirador natural, muy bien conectado, cerca del centro pero también cerca de la ciudad, de rutas y de espacios verdes", destacó.
En una recorrida por la obra junto a la arquitecta Carla Franco, jefa de obra del proyecto Mirazur, destacaron la distribución armónica de los espacio, en pleno diálogo con el entorno. Y aclararon que cada unidad también agregará dispositivos de última tecnología para incorporar el concepto de smart house.
La premisa apunta a que cada departamento se sienta como vivir en una casa, con los beneficios que tienen tanto los complejos compartidos como las casas tradicionales. Así, tanto Mirazur como Aiken Plaza, un proyecto similar sobre la Avenida Olascoaga, combinan amplitud, espacios verdes, parrillas y recreación con más seguridad y cercanía con el centro.
Aiken Plaza se ubicará sobre la Avenida Olascoaga,al 1.400, a 800 metros del Paseo de la Costa, sobre un lote de terreno de 5 mil metros cuadrados que contará con dos edificios y un total de 75 departamentos de 1, 2 y 3 dormitorios, además de locales comerciales, pileta exterior, pileta cubierta, amplio espacio de jardín y grandes terrazas para cada unidad.