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En la ruta del Pehuén, encontraron vértebras, costillas, y hasta un cráneo de este reptil marino que tendría una antigüedad de entre 145 y 150 millones de años.
La magia de la Paleontología y el compromiso de hombres y mujeres con el medio ambiente y su naturaleza prodigiosa muchas veces le brindan el mejor “escenario” a la posibilidad cierta de que se produzcan hallazgos sorprendentes y reveladores de períodos de tiempo contemplados en millones de años.
Es así que a partir de encontrar animales prehistóricos a través de fósiles se puede conocer cómo era la vida en el pasado, qué animales habitaban el planeta y cómo se relacionaban entre pares. Algo así ocurrió en el paraje Mulichinco, a unos 35 kilómetros de la localidad de Loncopué.
Hasta allí llegó una cuadrilla de profesionales para certificar la denuncia del hallazgo de restos óseos. El grupo fue encabezado por el paleontólogo Mateo Gutiérrez, jefe del Departamento de Paleontología de la Dirección de Patrimonio Cultural Material de la Subsecretaría de Cultura del Neuquén. En contacto con LMNeuquén el profesional expresó que “acudimos desde nuestra Dirección a la atención de la denuncia de un vecino de Loncopué, Ángel Fuentes, por el hallazgo de restos óseos en el paraje Mulichinco”.
A continuación explicó que es lo que encontraron en la expedición. “En principio se trataba de restos óseos sueltos sobre afloramientos de la Formación Vaca Muerta (145-150 millones de años aproximadamente). Los restos estaban envueltos por una concreción carbonática y a partir de las fotos que nos llegaron al momento de la denuncia ya se podían asignar a un reptil marino del grupo de los ictiosaurios”, aseguró.
El paleontólogo Mateo Gutiérrez detalló a su vez que partes fósiles establecieron en los trabajos de práctica que llevaron adelante. “Buscando el nivel desde donde se desprendieron los restos, se encontraron vértebras y costillas, que se continuaron en un cráneo y las aletas pectorales, perfectamente articulados”, señaló. En sintonía con hallazgo de estos elementos, el profesional especificó que los mismos revisten mayor importancia científica porque resultan más diagnósticos a la hora de identificar la especie del individuo. “Los restos serán trasladados al Museo Carmen Funes de Plaza Huincul para su preparación y estudio”, confirmó.
En cuanto a la expedición científica realizada en territorio loncopuecino también participó el reconocido montañista José “Marciano” Fuentes (hermano del denunciante) quien contó que “el hallazgo se realizó concretamente en el Puesto El Álamo de la familia Fuentes. Esos restos hacía muchos años que estaban en este lugar, nosotros nunca los tocamos y nunca los sacamos. A partir de la denuncia la gente de Patrimonio Cultural llevó adelante los trabajos de conservación y resguardo”. Para Fuentes fue toda una novedad este trabajo práctico en la materia.
“Con pequeñas herramientas y con un pincel en la mano, los profesionales presentes nos fueron explicando cómo teníamos que desarrollar el trabajo para darles una mano. En lo personal fue una experiencia muy linda y sobre todo un aprendizaje muy enriquecedor”, remarcó. En sus palabras también destacó el accionar del personal de Gendarmería Nacional por las tareas de resguardo y la impecable labor de asistencia y colaboración en la excavación de los vecinos y amigos: Alberto “Beto” Pino, Luis Rivera, Romina Jara, Isabel Sepúlveda y Mercedes Pereyra.
Fuentes, “paleontólogo” por tres días, mostró su satisfacción por el enorme trabajo desplegado por los profesionales de la provincia y por todos aquellos vecinos que se comprometieron con la faena de la excavación y la extracción de los fósiles prehistóricos hallados. “Fueron tres jornadas de intensa labor donde se pudo limpiar los restos, luego se los cubrió con una arpillera con yeso para proteger todo lo encontrado. Se lo encapsuló y esperamos a que se secara bien y el miércoles a última hora lo levantamos y lo cargamos en la camioneta y nos vinimos del sitio con la satisfacción de haber cumplido con el objetivo inicial”, consignó el vecino de Loncopué.
Por otra parte brindó detalles concretos del sitio del hallazgo de este animal prehistórico. Al respecto señaló que se ubica a unos 35 kilómetros del pueblo en un paraje identificado como Mulichinco, el cual se encuentra saliendo para el noreste de Loncopué a través de un camino que lleva a Huncal o Pichaihue y a las comunidades Millaín Currical.