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Los Espíritus llegan a Mood y adelantan su nuevo disco

La banda que tiene a Maxi Prietto al frente, se presenta este viernes a las 21 horas. "Estamos disfrutando los shows y el público está muy a gusto", dijo a LMN.

A un año de su última presentación en Mood Live, Los Espíritus regresará el viernes a ese espacio tras cumplir con su extensa gira Sancocho 2022, que la depositó por primera vez en Estados Unidos con su blues, rock y psicodelia a cuestas. En esta nueva visita, la banda aprovechará para dar a conocer algunas canciones nuevas que estarán incluidas en su último disco (aún sin título), que está muy “hermanado” a Agua ardiente (2017), según adelantó Maxi Prietto, vocalista, guitarrista y compositor de la banda. Previo al show, Prietto dio detalles del nuevo material compuesto por 10 temas producidos por Joe Blaney, quien trabajó con The Clash, Ramones, Tom Waits y Keith Richards, entre otros.

-Después de la gira Sancocho 2022 que los tuvo en Estados Unidos, México, Colombia, Perú y distintos puntos del país, ¿cómo llega Los Espíritus en esta segunda presentación en Mood?

Con mucho ánimo, con ganas de mostrar algunas canciones nuevas y sobre todo el nuevo show que es muy contundente.

-La banda ya está trabajando en un nuevo disco que se está mezclando en Nueva York. ¿Qué podés adelantar sobre ese material?

Grabamos diez canciones, con Mario Breuer en Ion. Con él habíamos trabajado pero más que nada en mastering y mezcla. Esta vez, el sonido está captado ya desde el primer momento por Mario y ya todo arrancó muy encaminado. Le mostramos algunas referencias de lo que teníamos en mente, y el paso siguiente ya es la mezcla con Joe Blaney. Es una dupla que te deja muy tranquilo en cuanto al tratamiento sonoro, así que lo que más hicimos fue concentrarnos en los arreglos, la interpretación, la selección de canciones. Ese tipo de cosas.

-Con Agua ardiente (2017) tuvieron un hilo o concepto a seguir y con Sancocho Stereo (2021) rompieron con eso. ¿En cuanto al sonido cuál es el rumbo en este nuevo disco?

Es un disco que está muy hermanado con Agua ardiente. Si separamos los seis discos en dos trilogías, se ve todo más claro. Hay un patrón que se repite. El primer disco (Los Espíritus, 2013) busca una identidad, el segundo (Gratitud, 2015) es más arriesgado, experimental, y el tercero es el que presenta la idea más pulida. Agua ardiente fue el tercer disco de la primera trilogía. El próximo disco es su equivalente. Viene a presentar de manera más natural y más cuidada lo que nació en Caldero (2019) y lo que se experimentó en Sancocho. Esto no estuvo pensado, pero nos dimos cuenta hace poco de que se había dado naturalmente el mismo ciclo.

-Joe Blaney, quien trabajó con Ramones, The Clash y fue escogido por Charly, Calamaro, es el productor del disco nuevo. ¿Por qué se inclinaron por él y que ganó la banda en general?

En Argentina hizo grandes discos, como los de Charly (Parte de la religión, 1987) y Andrés (Honestidad brutal, 1999) que escuchamos mil veces, y también hizo otros discos que escuchamos toda la vida como Bone Machine de Tom Waits, discos de Keith Richards, The Clash. Tener alguien así dando el resultado final de las canciones es un sueño. Él está muy involucrado y también muy abierto a sugerencias. Ya estamos escuchando gran parte del disco y estamos convencidos de que va a ser un disco de los más importantes de nuestra historia, sin dudas.

-En Sancocho tuvieron prestigiosos invitados como Carca, Melingo o Santaolalla. ¿Esta nueva producción tendrá la intervención de algún colega destacado?

Tenemos la colaboración de músicos que admiramos, otros que están por grabar pronto. Dejemos la sorpresa para más adelante.

-A propósito, el 1° de abril se presentaron en teatro Vorterix junto a Piti de Las Pastillas del Abuelo. ¿Cómo fue esa colaboración y elección?

Fue una gran noche. Los públicos se fundieron en uno solo. Mucha gente con ganas de escuchar propuestas de blues y psicodelia, se los oía cantar con la misma intensidad las canciones de los distintos grupos. Fue una fiesta hermosa. El Piti es un grande, con una simpleza tremenda. El Pipe (Correa) tocó de invitado unos temas en percusiones, incluida una versión que hicieron de “Quién se ha tomado todo el vino” versión blues. Creía que era una canción de la Mona (Jiménez), pero ese día me desayuné tarde que originalmente era un blues.

-¿Cómo les resultó la experiencia en Estados Unidos (Miami, Dallas, Los Ángeles, Austin) y qué les despertó la atención?

Fue una experiencia nueva, jamás habíamos ido a tocar, y algunos jamás habíamos ido siquiera a los EE. UU. Estuvimos caminando por las calles de Los Ángeles donde transcurren tantas historias de Fante, Bukowski. Tantas películas como Mullholland Drive, Pulp Fiction, entre otras miles. Era raro estar ahí después de haber consumido esa cultura a tanta distancia. Fueron pocos días, se nos pasaron volando. Pudimos recorrer algunas disquerías y librerías. Los shows fueron muy divertidos, públicos muy diferentes cada noche. Recuerdo con especial cariño la fecha en Texas. Era un bar que parecía una película de Tarantino. Mesas de pool, gente con sombrero bailando, un cartel en la ruta con el nombre del grupo. Parecía el cartel del bar de Junior Kimbrough.

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-En una de las fechas estuvo presente Grant Mullen de Naked Giants (banda de Seattle). ¿Cómo se dio ese vínculo? ¿O ya había una amistad de años?

Los dos grupos formamos parte de un festival en Panamá. Compartíamos transporte de muchas horas y también hotel. Nos cruzábamos todo el tiempo. Vimos su show y nos encantó. Un sonido contundente, muy de Seattle. Lo invitamos y subió a zapar un rato, fue todo muy natural.

-En el caso de Los Espíritus, ¿todo va saliendo a través de las zapadas o primero predominan las letras?

Nunca es igual. Es indistinto, las letras a veces vienen primero, con una melodía, como “La rueda que mueve al mundo”, o buscando la luz, o muchas otras que se aparecen por la calle. Otras veces son palabras y melodías que surgen en una zapada.

-Bukowski y John Fante te atrajeron mucho tanto por el humor como por la tragedia. ¿Actualmente qué escritores te interesan o mueven?

No estoy leyendo demasiado, algunas biografías. Me gusta el uso de la palabra que manejan tipos como Dave Chapelle. Que escapan al fantasma de esta época donde parece que tenemos que hablar todos de la misma manera, comportarnos de la misma manera, pensar de la misma manera, y encima creer que somos únicos y especiales. Rebeldes y bien pensantes. Da la sensación de que nadie se anima a dar un paso en falso. Ver artistas auténticos es sanador. A mí no me interesa estar de acuerdo con un artista, me interesa que su expresión me conmueva, me incomode. Fante y Bukowski fueron eso mismo, caminaban por tierra de nadie. Fante se enteró de que alguien lo quería publicar cuando ya estaba en su lecho de muerte. Creo que el fantasma de la época es la exclusión. El mundo bien pensante es una fiesta de la que te pueden expulsar ante cualquier acento que consideren una ofensa. Y cada vez les ofende más todo. Antes parecía que el arte justamente estaba en manos de los excluidos. Me crié mirando Chachachá en la tele, viendo cómo hacían todo lo que no funcionaba, todo lo que no había que hacer. Ese espacio, ese humor, era sanador porque justamente no buscaba el aplauso, buscaba otra cosa.

-Teniendo en cuenta que te gusta explorar en la música, ¿qué sonidos te despertaron curiosidad?

En estos días estoy escuchado mucho hip hop, que es una música a la que llegué muy tarde. Desconocía por completo a tipos como Ras G, J Dilla o Diabiase. Su sentido del ritmo, groove, el uso del sampling, cómo crean collages rítmicos, etcétera. Con el Pipe (percusionista de la banda) sobretodo compartimos mucho estos discos. Pero esto es apenas una pequeña parte porque se escucha de todo en la sala. Disfrutamos de la Salsa Brava, del Son Cubano, de pronto Migue pasa mucho Dub, King Tubby, Scientist, ese tipo de música. También Highlife, Afrobeat. Mañanas de puro blues antes del ensayo. Muy variado.

-¿Cómo ves a la escena de bandas argentinas?

Es un gran momento, la nueva escena ya tiene un reconocimiento global. Me sorprende el nivel de audio que manejan y lo profesionales que son a tan temprana edad. Me parece que es muy inspirador también para las nuevas generaciones ver a estos artistas crecer tanto en tan poco tiempo. Ser músico siempre fue sinónimo de pasar hambre. Hoy por hoy, si le ponés empeño, hay un gran público muy atento a las novedades.

-Los Espíritus tiene ya un largo recorrido y reconocimiento. ¿Dónde ubicarías actualmente a la banda?

Estamos disfrutando más que nunca de los shows en vivo. Llegó un momento en que se sumaron tantas canciones que nos encontramos en la situación de que es imposible tocar todo el material en un recital. Eso nos llevó a una nueva forma de pensar todo. Una selección de canciones con distintos ritmos, tratando de dar una hora y media de show donde todo se vaya entrelazando, incorporamos mucho el sampler también para que esos sampleos de los discos suenen en el vivo. El publico está muy a gusto y nosotros también. Creo que el momento se resume a eso, disfrutar de cada noche y salir al escenario a mostrar lo mejor de Los Espíritus.

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