Marcelo Barberis es una figura conocida y de trayectoria en la política neuquina, pese a que en estos últimos años estuvo fuera del radar electoral. De extracción radical y funcionario de los gobiernos de Horacio “Pechi” Quiroga primero y Martín Farizano después, el hombre de vasta experiencia en gestión se suma, con la colectora del Frente Integrador Neuquino (FRIN), como primer candidato a concejal, en apoyo a la reelección del intendente Mariano Gaido.
El FRIN es un espacio que se formó en 2015 para la reelección de ex intendente de Plottier, Andrés Peressini, y luego comenzó a expandirse con militantes para instalarse en la capital neuquina y en la provincia. Es una de las pocas colectoras que sobrevivieron, más allá de la frontera electoral.
“Tenemos propuestas propias, no somos como esas colectoras que solo se activan para las elecciones”, explicó Barberis, en una entrevista con LM Play.
—¿Qué alcance tiene el FRIN como partido político?
Tuvimos participación provincial y en la ciudad de Neuquén. En la provincia logramos la renovación de la banca en la última elección, en ese momento de nuestro candidato a diputado. Y en la ciudad ingresó como concejal Camilo Echeverría. No queríamos tener sólo un partido que se use como herramienta electoral y que se ponga en uso cada vez que hay una elección. Convocamos a más gente, que piensa, trabaja y produce, para darle más contenido a la propuesta del FRIN.
—Es una de las listas colectoras más activas. ¿Cuáles son las propuestas que van a hacer y en qué se diferencian de las de Gaido?
Cuando hablamos con Mariano para unirnos a su propuesta y uno de los planteos que le hicimos es que no queríamos llegar a la banca dl Concejo Deliberante para levantar la mano, sino que queremos propuestas propias. La ciudad está muy bien, Mariano está haciendo una gestión impresionante por la cantidad de obras, pero también entendemos que hay sectores que todavía no están bien.
—¿Cómo cuáles?
Tenemos un programa de cinco propuestas, que le estamos dando forma. Una de la malnutrición infantil, la violencia infantil y tratar seriamente el tema del estacionamiento medido, que no está cumpliendo el espíritu con el que se aprobó en su momento en 1986. Vamos a trabajar fuertemente sobre la cuestión bromatológica. Neuquén tiene entre 50 y 60 mil habitaciones de comercios que manipulan alimentos, por lo tanto, es muy importante trabajar esa área. Después tenemos dos proyectos que vamos a presentar que, si bien no puede el Municipio determinarlos, porque son de índole provincial, sí vamos a es conseguir el apoyo en el Concejo Deliberante. Uno de ellos incorporar en las escuelas como materia la Educación Vial y también como materia la enseñanza para danzas folclóricas y tradicionales.
—El estacionamiento medido es criticado ¿De qué se trata el proyecto que buscan trabajar?
En realidad, no se implementa el sistema como en su momento se pretendió. El espíritu de esa ordenanza de 1986 era poder ordenar la cantidad de autos que ingresaban al centro de la ciudad y, por otro lado, darle mayor seguridad a los ciclistas y peatones. Pero eso había que acompañar con un sistema de transporte eficiente, confiable y barato. Pero nada de eso en las gestiones anteriores llegó a cumplirlo por lo tanto la única medida que se tomó es ampliar el radio y eso no resuelve el problema. Uno transita por las calles de Neuquén y es imposible estacionar y transitar. Uno se encuentra con autos en doble fila, estacionados sobre rampas y creo que hay una deficiencia por parte del estado. Hoy es exclusivamente un mecanismo recaudatorio y nada más. Mariano Gaido de alguna manera está tratando de resolver eso, con un sistema de transporte público, cuando antes no lo era. Tal vez la gente use menos el vehículo y quiera viajar el colectivo.
—¿Creés que el tema del transporte se va a encontrar con problemas, más allá de que haya colectivos nuevos?
El transporte lo veo eficiente, pero hay que acompañarlo con otras cosas para que termine de cerrar el espíritu de esa ordenanza para que realmente la gente use menos vehículo y haya menos autos en el centro. Ampliando el centro no se resuelva nada, porque los autos cada vez estacionan más lejos porque no se consigue un lugar.
—Hace tiempo que estás en la política. Sos radical y participaste de dos gobiernos…
Si, llegué en 1990 a Neuquén, pero antes me inicio en la política en 1983 con la vuelta de la democracia en Buenos Aires. En 1999 Quiroga me convoca en Desarrollo Social, y la verdad es que la pasé muy bien, porque por mi profesión estaba muy lejos de la Acción Social. Pechi nos dio mucha libertad en ese momento. Nos pidió no continuar con la política que se venía haciendo, sino ser creativos. Tuve la oportunidad de poner en marcha y escribir el programa Comer en casa y cerrar los 26 comedores que había en la ciudad de Neuquén, que eran vergonzosos. Se elegía a la gente que iban a comer, los menús eran una lotería, había gente que se robaba la comida, los lugares no eran aptos para comer y el programa fue un éxito. Lo llevamos a otras provincias y funcionó muy bien. Después me retiré, no compartía las ideas de Pechi y seguí con mi actividad y con el correr de los años me convocó Farizano y estuve a cargo la cartera de gobierno en el último tramo de su gestión. Si bien vengo del privado nunca desvinculé de la política.