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Más del 86% de las calles de la ciudad de Neuquén ya se encuentra pavimentada

Según el intendente Mariano Gaido, “es la capital que más crece y se desarrolla en el país”. Solo quedan 1.500 cuadras sin asfaltar.

Hace apenas seis años, en Neuquén el pavimento era una excepción más que una regla. De las 10.000 cuadras que tenía la ciudad, menos de la mitad —apenas el 45%— estaba asfaltada. El resto era tierra, polvo durante el verano, barro cada invierno y miles de familias que convivían con una desigualdad silenciosa: la del barrio al que todavía no había llegado el desarrollo.

Hoy la realidad es completamente distinta. La ciudad ya no tiene aquellas 10.000 cuadras. Tiene 11.000. Creció, sumó nuevos barrios, abrió nuevas calles y amplió su superficie urbana. Sin embargo, mientras Neuquén seguía expandiéndose, el pavimento avanzó todavía más rápido. Actualmente quedan apenas 1.500 cuadras sin asfaltar y más del 86% de la trama vial ya cuenta con pavimento.

Pocas ciudades argentinas pueden exhibir una transformación urbana de semejante magnitud en tan poco tiempo. El intendente Mariano Gaido lo resume en una frase: “Neuquén es la capital que más crece del país, la que más se desarrolla”.

La explicación aparece en un dato que resume un modelo de gestión. Mientras la mayoría de las grandes ciudades del país destina entre el 16 y el 18% de su presupuesto a obra pública, Neuquén invierte cerca del 45%, una proporción inédita que convirtió al equilibrio fiscal en uno de los principales motores del desarrollo urbano.

"Desde el primer año de gestión tuvimos consecutivamente superávit y una administración eficiente. Ese orden económico no quedó en un balance: se transformó en obras para cada barrio de la ciudad", explicó el intendente.

La estrategia que se aplicó

La decisión de acelerar la transformación llegó, paradójicamente, en uno de los momentos más difíciles de la historia reciente. En plena pandemia, cuando gran parte del país paralizaba inversiones, el municipio lanzó el Plan Capital como estrategia para sostener la actividad económica y generar empleo local. De esta manera, solo durante ese primer año de gobierno se ejecutaron más de 500 cuadras de pavimento.

"Mientras otros frenaban la obra pública, nosotros decidimos acelerar. Porque sabíamos que cada obra también significaba empleo para los neuquinos", explicó Gaido, quien agregó: "El pavimento no es un fin. Es la puerta de entrada para que llegue el Cole, la seguridad, el desarrollo y las oportunidades a cada barrio de la ciudad".

Al finalizar el primer mandato ya se habían completado alrededor de 1.500 nuevas cuadras, con obras en Valentina Sur, Valentina Norte, Canal V, Melipal, Gran Neuquén Norte, Alto del Limay y Confluencia, por mencionar algunos barrios, además de importantes corredores viales como Huilén, 1° de Enero, 1° de Mayo, Godoy, Poliansky y Luis Beltrán.

Aquella primera etapa fue apenas la punta del iceberg. Durante los años siguientes la planificación permitió sumar otras 1.200 cuadras de pavimento, priorizando avenidas y calles troncales que modificaron la conectividad de toda la ciudad. Nuevas arterias como Solalique, Anaya, Ignacio Rivas y Saavedra mejoraron el acceso al Paseo Costero; mientras que Tronador, Saturnino Torres y Boerr fortalecieron la conexión del sector sudeste. En el norte, las avenidas Soldi y Huilén acompañaron el crecimiento de la meseta y el desarrollo de nuevos loteos con servicios.En el oeste, obras sobre Néstor Barros, Rodhe y Belgrano resolvieron algunos de los puntos con mayor circulación vehicular. También se continuó con intervenciones de completamiento de cuadrantes en Melipal, Islas Malvinas, Villa Ceferino, Terrazas del Neuquén, Barreneche, Huiliches, San Lorenzo Norte, Canal V, Gran Neuquén Norte Confluencia.

Planificación

“Las ciudades se transforman cuando hay planificación, decisión política y continuidad. Esa combinación explica lo que hoy estamos viviendo en Neuquén" expresó el intendente, quien agregó “con esa planificación es que cada obra de pavimentación que hicimos fue acompañada de pluviales, obras que no se ven, pero que son fundamentales. Llevamos desarrollados más de 350 kilómetros de pluviales en toda la ciudad”, añadió.

En 2024 apareció un nuevo desafío. Mientras la obra pública nacional prácticamente desaparecía y buena parte del país detenía proyectos por falta de financiamiento, Neuquén mantuvo el mismo ritmo de inversión. Durante ese período inauguró avenidas como Necochea, Bejarano, Soldi, Obrero Argentino y Racedo, mientras el pavimento seguía llegando a barrios como Río Grande, Villa Ceferino, Hibepa, Provincias Unidas y numerosos sectores que durante décadas habían esperado estas obras.

El salto definitivo llegó en 2025 con el lanzamiento del Plan 3000 Cuadras, hasta ese momento el mayor programa de pavimentación de la historia de la ciudad. Más que un récord de obra pública, fue la consolidación de un modelo que convirtió al orden económico en desarrollo urbano. Los proyectos también cambiaron de escala. Ya no se trataba de pavimentar intervenciones aisladas, sino de completar barrios enteros: 126 cuadras en Rincón del Río, más de 100 en Rincón de Emilio, más de 50 en Los Pumitas, el desarrollo integral de Z1 con más de 350 cuadras nuevas y decenas de barrios que comenzaron a alcanzar el ciento por ciento de pavimento.

"Nuestro objetivo nunca fue hacer más cuadras que nadie. Nuestro objetivo es que los neuquinos tengan todas las mismas oportunidades, sin importar el barrio en el que vivan”, dijo Gaido, quien agregó “no creemos en una ciudad con barrios privilegiados y barrios olvidados. Creemos en una sola Neuquén."

Actualmente la ciudad atraviesa una nueva etapa y en Neuquén siempre se redobla la apuesta. A través del Plan Orgullo Neuquino, el municipio ejecuta en estos momentos más de 70 obras simultáneas. Mientras avanza un nuevo plan de 3.000 cuadras para alcanzar el ciento por ciento del pavimento urbano, también se construyen obras propias de una ciudad que cambió definitivamente de escala: la Gran Avenida, el Nodo Vial Acceso Norte, la avenida Crouzeilles, el acceso al Parque Solar y al CAN, la vinculación entre Doctor Ramón y Raúl Alfonsín y nuevos tramos del Paseo Costero.

"Las grandes ciudades no aparecen de un día para otro. Se construyen todos los días, con planificación, con administración responsable y con obras que llegan a cada barrio", dijo Gaido.

Brechas urbanas

Así, cuadra por cuadra, Neuquén está cerrando una de las mayores brechas urbanas de su historia. Porque detrás de cada calle terminada hay mucho más que asfalto u hormigón: hay tiempo recuperado, transporte más eficiente, más seguridad, más conectividad y, sobre todo, igualdad de oportunidades.

"No queremos que un vecino recuerde si su calle era de tierra; queremos que las próximas generaciones ni siquiera sepan que alguna vez lo fue”, concluyó Gaido.

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