Las lluvias persistentes que cayeron durante casi toda la jornada del viernes provocaron anegamientos en distintos barrios de la capital.
Las precipitaciones fueron las protagonistas del feriado puente por el Día de la Independencia en Neuquén y el Alto Valle. En la capital neuquina se estima que cayeron algo más de 10 milímetros, mientras que en Cipolletti se registraron 18 milímetros, según datos de Protección Civil.
Como consecuencia de la lluvia constante, varios vecinos registraron calles anegadas, especialmente en el barrio Confluencia, donde las imágenes mostraron importantes acumulaciones de agua sobre Alférez Boerr y Correntoso, además del sector comprendido entre Saturnino Torres y Alférez Boerr.
Los habitantes del lugar señalaron que se trata de una esquina donde funciona un jardín y que "cada vez que llueve se inunda".
Consultado sobre el comportamiento del sistema pluvial, el subsecretario de Limpieza Urbana, Christian Haspert, explicó que la lluvia constante permitió un mejor escurrimiento que las tormentas intensas del verano, aunque reconoció que hubo algunos sectores con inconvenientes.
"Funcionó dentro de todo bien, con algunos puntos complicados. Calle Boerr puntualmente creo que fue el punto que más acumulación de agua tuvo la ciudad", afirmó en medios radiales.
El funcionario indicó que esa zona requiere una obra complementaria para mejorar el drenaje y explicó que el tema fue analizado este sábado durante la reunión de gabinete.
"Tenemos que sumar una obra más. Hoy la gente de Obras Públicas nos comentaba que esa obra está en licitación", señaló.
Otro de los lugares afectados fue la calle San Julián, camino a la Balsa, en Valentina Sur. Haspert indicó que este sábado por la mañana todavía había unos 30 centímetros de agua acumulada, aunque aclaró que se trata de un sector que todavía no cuenta con obras pluviales y donde las calles son de tierra.
El subsecretario también mencionó una importante acumulación de agua sobre 12 de Septiembre, a la altura del Ejército, en el barrio Militar.
Según estimó, el inconveniente podría estar relacionado con barro que ingresó a una cañería luego de una rotura ocurrida semanas atrás, lo que habría dificultado el escurrimiento. Por ese motivo, este sábado Defensa Civil tenía previsto trabajar en el lugar con motobombas.
Haspert destacó que las cuadrillas municipales comenzaron con tareas preventivas antes de la llegada de la lluvia y que el viernes trabajaron de manera ininterrumpida para mantener despejadas las bocas de tormenta.
Además, explicó que las lluvias permiten detectar falencias en la infraestructura.
"Estas tormentas nos dicen qué está pasando tres metros debajo del asfalto. Es la única forma de saber cómo está funcionando el sistema pluvial y por eso es importante estar en la calle", concluyó.