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Neuquén y el corredor bioceánico a Chile: un sueño que nació en 1806

Hace más de 200 años un dirigente chileno cruzó la cordillera con una gran idea: conectar los dos océanos con un camino de carretas para llegar hasta Buenos Aires.

La idea de construir un corredor bioceánico entre Argentina y Chile a través de Neuquén tiene mucha más historia de lo que se piensa. Hubo alguien hace más de 200 años que realizó un pormenorizado estudio topográfico con un solo objetivo: lograr la integración entre ambas naciones.

Corría el año 1806 y el continente sudamericano aún no era libre, pero las ideas ya viajaban por delante de la historia en busca de la independencia de los países y de acciones que permitieran un desarrollo en forma conjunta.

Luis de la Cruz, político y militar chileno, emprendió una larga travesía desde Chile, atravesando a pie, a caballo y con carretas lo que hoy es el norte de Neuquén. Su objetivo era claro: demostrar que a través del Paso Pichachén se podía construir un largo camino que uniera a través del norte del Neuquén y por las pampas bonaerenses, la ciudad de Concepción con Buenos Aires.

Bioceánico De la Cruz

Luis De la Cruz realizó los estudios topográficos para unir Chile con Argentina.

El costo para realizar el corredor bioceánico

Durante cinco meses recorrió la cordillera y las llanuras, tomó apuntes, midió distancias y calculó costos. Con precisión notable para la época, elaboró un informe que entregó al Virreynato del Río de la Plata: el camino a través de ese cruce podía abrirse por un monto de dinero equivalente entonces a unas 1.440 cabezas de ganado, un precio ínfimo para una obra de semejante magnitud.

“Según el conocimiento que tengo en el trabajo de allanar los terrenos y franquear los estrechos y faldas para el tránsito de carretas, me parece que con 46.051 pesos podrá componerse, desde Antuco a Buenos Aires, fuera del costo de herramientas que deberán ser de 25 azadones, otras tantas hachas, 12 palas y 8 barretas, 12 carretillas y otras tantas angarillas”, escribió en el informe.

Pero el contexto jugaba en contra. Buenos Aires estaba bajo la amenaza de una invasión inglesa y el clima revolucionario se palpaba en el aire. Las autoridades de entonces desestimaron la propuesta alegando que “los datos no se corresponden con los oficialmente aceptados”. Y el sueño quedó guardado, junto con su diario de viaje, entre los archivos de la historia.

Bioceánico mapa

El mapa con la traza del corredor que cruzaba por el norte de Neuquén.

Un paso histórico entre Neuquén y Chile

Hubo que esperar casi dos siglos para que aquella visión se concretara al menos en una pequeña parte. Aunque el cruce fue utilizado desde siempre por los habitantes de los pueblos asentados de uno y otro lado de la cordillera, el Paso Pichachén fue inaugurado el 8 de enero de 1998 y habilitado oficialmente como corredor fronterizo en diciembre de 2024. Quedó pendiente ese largo camino que proyectó De la Cruz atravesando el territorio argentino.

Hoy, en tiempos donde el comercio, la logística y la geopolítica exigen mayor integración regional, el valor estratégico de los corredores bioceánicos es incuestionable y volvió a estar presente en la agenda del último encuentro argentino-chileno que se realizó en Neuquén. Pero más allá de su dimensión económica, el paso de Pichachén -y la historia que lo acompaña- nos recuerda que la voluntad de integración entre Argentina y Chile nació hace mucho tiempo en los caminos, en las ganas de unir, de acercar y de mirar más allá de las fronteras.

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