El corazón de Cipolletti le hizo lugar a una histórica pizzería de nivel internacional que desembarcó con el claro objetivo de instalar una propuesta diferente, no solo en el Alto Valle sino también en toda la Patagonia.
Con sede central en la ciudad de Córdoba, Pizzería Popular se extendió por distintos puntos de la Argentina y el mundo. Desde Mendoza, Buenos Aires, Salta, San Luis y San Juan, hasta Uruguay, Paraguay, Perú, Costa Rica y Estados Unidos.
Este martes 16 de agosto se abrieron las puertas de este emblema pizzero en Hipólito Yrigoyen 142, en la ciudad de Cipolletti. Y solo el día de inauguración ya fue todo un éxito: más de 130 curiosos decidieron que su cena sería una de las novedosas pizzas.
Pizzería Popular nació en 2006 en el Cerro de las Rosas, ciudad de Córdoba, y en los últimos años se convirtió en la cadena de pizzerías de mayor crecimiento del país, con más de 45 hornos prendidos. Durante el 2022 ya abrió dos sucursales en Buenos Aires, una en Uruguay, otra Mendoza y la última en Cipolletti.
El arribo de esta sucursal al Alto Valle no solo busca mostrar la calidad y el sabor de sus productos, sino también extenderse por toda la Patagonia, hasta llegar al punto más austral del mundo, Ushuaia, completando así el mapa argentino.
La sucursal cipoleña no solo es importante por ser la primera en la región. Con las ansias puestas en instalarse en más puntos del sur argentino, el local rionegrino servirá también de escuela para que los futuros pizzeros aprendan cómo preparar cada uno de los platos, ya que además de pizza se ofrecen pastas, ensaladas, sandwiches, una sopa especial, postres y variedad de bebidas.
"Horno de barro y todo a la vista" es el concepto de la franquicia. Y es que todo aquel que ingresa al local de Pizzería Popular tiene la posibilidad de ver cómo los cocineros arman las pizzas y las llevan al calor.
"Esta pizza hace mucho hincapíe en los ingredientes y los proveedores. Buscamos la mejor calidad en los productos, desde la masa, hasta la salsa y los fiambres", asegura Esteban Savio Simes, dueño de la marca, en diálogo con LMNeuquén.
Con estilo napolitano y 32 centímetros de diámetro, estas pizzas tienen su secreto no solo en los productos, sino también en la elaboración: la masa, hecha con harina, agua filtrada, apenas un poco de fermento y aceite de oliva, se deja leudar durante 72 horas antes de ser amasada y armada.
Y la cocción también tiene su magia. Los hornos de barro están todos hechos por Carlitos, uno de los últimos fumista que queda en el país, oriundo de Rosario. En ellos se coloca la leña, que puede ser de quebracho blanco o eucalipto (las que hacen más llama) y la curvatura del horno permite que el fuego envuelva la pizza, para que se cocine de manera pareja.
"La pizza que se come en Cipolletti tiene el mismo sabor que el de las demás sucursales. Y eso es gracias a los productos que elegimos para elaborarla", indicó Eduardo Bergo, uno de los socios de la franquicia en la región patagónica.
La carta de Pizzería Popular ofrece unas 30 variedades de pizzas, entre las que podés encontrar las tradicionales Margarita, Fugazzeta o Napolitana, como también algunas rellenas, agridulces y gourmet. Y no está de más mencionar que hay opciones sin tacc.
Y no se puede dejar de probar la Crostatta Patagónica a la leña, sin dudas una de las grandes novedades que trajo bajo el brazo la llegada de este espacio al centro cipoleño. ¿De qué se trata? Es un postre que se puede pedir para 2 o 3 personas. Es una pizza dulce, con bordes rellenos de crema de chocolate, helado, frutos rojos y secos, y menta. Imperdible.