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La andropausia, conocida también como menopausia masculina, supone el descenso progresivo de los niveles de testosterona que se produce en algunos hombres cuando llegan a una edad determinada. Si bien esta deficiencia está asociada a personas de más de 55 años, últimamente se incrementaron las consultas y los diagnósticos entre quienes recién pasaron la barrera de los 40, o incluso antes
En diálogo con LMNeuquén el sexólogo Héctor Sandoval (MP 3372) explicó que si bien este proceso fisiológico forma parte del proceso evolutivo de cada ser humano a lo largo de la vida, en algunas personas aparece de manera temprana - antes de los 40 años- debido a diversas situaciones que pueden desencadenarlo. Entre ellas se encuentran rutinas o episodios cargados de estrés, jornadas laborales que involucran cambios de turno entre el día y la noche, o un golpe anímico vinculado a un duelo por una separación o el fallecimiento de algún ser querido.
"Todo eso puede deteriorar el sistema neuroendocrino y así puede dejar de producir testosterona. En un hombre joven, de por ejemplo 40 años, eso se traduce en un aplanamiento de la emocionalidad y cierta chatura desde lo efectivo. No se ríe mucho, ni tampoco tiene ganas de hacer actividades. Tiene dificultades en al concentración, pierde asertividad al momento de hacer cosas, duda mucho. Por otro lado, tienden a desarrollar grasa, sobrepeso y, como pierde la energía a nivel general, también pierde el deseo y las ganas de tener relaciones sexuales", destalló esbozando algunos de los síntomas.
Luego de recordar que las personas de alrededor de 40 años suelen tener una vida sexual activa, y más si están en pareja, Sandoval advirtió que si la deficiencia de hormonas se traduce en una pérdida de la libido sexual, puede ocasionar además inconvenientes en los vínculos sexo afectivos. "La pareja se puede empezar a sentir no deseada, mientras él se siente -de alguna manera- presionado para tener relaciones sexuales y eso genera una crisis o conflicto", ejemplificó.
El médico señaló que 1 de cada 4 varones presentan síntomas de andropausia y que las consultas se incrementaron en el último tiempo porque circula más información sobre el tema. Sin dudas, eso hace que muchos se acerquen a su médico de cabecera para plantear sus inquietudes.
A la hora de señalar las causas que hacen que la andropausia aparezca en forma temprana, el especialista dijo: "Los cambios de turnos en el trabajo influyen mucho y el estrés es moneda corriente hoy en día, ya sea por el ritmo de vida, la situación económica o situaciones emocionales". "Yo siempre pongo el ejemplo de un auto nuevo que manejas a 80 kilómetros por hora y cada tanto lo subís a 120, en comparación de si se lo lleva a 160 y 180 kilómetros por hora constantemente. Además de que el deterioro es mayor en el segundo caso, existe riesgo de tener un accidente. Vivir rápido y con tanta intensidad hace que pasen cosas en nuestro el sistema neuroinmunoendocrino", planteó.
Sandoval señaló que a partir de los 50 años, los síntomas de la andropausia se van profundizando dado que se incrementan los porcentajes de pérdida de testosterona. Esto puede ocasionar cansancio crónico, pérdida muscular, densidad ósea, una merma en la atención y la memoria, además de labilidad afectiva. Esto es cambios marcados en el humor, pasaje de la euforia a la tristeza, crisis de llanto, ganas de llorar por cuestiones muy simples e irritabilidad. "De pronto un problema de poca magnitud genera una respuesta desproporcionada de enojo", describió el médico.
"La pérdida de deseo y de erección en este grupo se hace más manifiesta y, en muchos casos, se traduce de la siguiente manera: por un lado, logra tener una erección pero en el acto sexual pierde la rigidez y no puede sostenerla. Muchos hombres desconocen esto y piensan que las dificultades en la erección tienen que ver solamente con no poder iniciar", aclaró y añadió que, en ese contexto, la eyaculación puede ser más rápida o más lenta.
Sandoval señaló que a partir de los 60 años, las dificultades en las funciones intelectuales para llevar a cabo tareas complejas se acentúan aún más, así como también la labilidad y el detrimento de la memoria y la atención. "El paciente puede tener síntomas muy parecidos a la depresión. Como esta caída es lenta y progresiva, suele suceder que las personas se van adaptando a esta nueva condición y lo interpretan como parte del envejecimiento normal, lo cual es un error", advirtió.
En ese sentido, el médico subrayó que más allá del paso de los años, cada persona debería lograr tener una buena calidad de vida y sentir cierta armonía consigo y su entorno.
"Los 50 años de ahora, son los 30 de antes. El enfoque del envejecimiento actual es no llegar decrépito a los últimos años de vida. De la misma manera que ves personas que no se pueden mover o que no pueden caminar, ves gente añosa que realiza muchas actividades y que cognitivamente está muy lúcida. La idea es que cada cual pueda vivir esa etapa con la mayor calidad de vida posible. Eso es lo que se está pensando ahora, por eso se hace mucho hincapié en la actividad física para que logres tener un músculo funcional en la última esfera de tu vida, para que puedas subir una escalera o jugar con tus nietos sin cansarte enseguida", remarcó.
"El envejecimiento en sí no se va a modificar, todos envejecemos, pero es importante que podamos hacer las actividades de la vida cotidiana", resaltó.
Sandoval señaló que la andropausia se puede combatir. Para ello es fundamental la consulta con un médico y un análisis hormonal que sea interpretado por el profesional.
"La consulta es necesaria porque el paciente, e incluso su pareja, la pasan muy mal y la vida resulta no ser completa", postuló al tiempo que advirtió que no hay que dejarse llevar por los valores de referencia que se detallan en los informes de laboratorio. Al respecto, sostuvo que el resultado de los análisis deben ser interpretados por un profesional de la salud, quien hará una evaluación incluyendo los síntomas desde una mirada global y con criterio médico.
"A veces los valores hormonales no están debajo del rango pero el paciente tiene todos los síntomas, por lo que resulta necesario administrar testosterona", indicó.
Respecto a la modalidades que puede tener una terapia hormonal, Sandoval recomendó el implante - conocido también como el chip sexual- aunque no descartó geles e inyectables más allá de que "se estén dejando de utilizar". En ese sentido, explicó que la ventaja comparativa del primer método tiene que ver, entre otras cosas, con su efecto a largo plazo (6 meses), en comparación con un gel que requiere un uso diario o un inyectable que precisa de aplicaciones mensuales o bimestrales. "Es importante que esto se haga porque la calidad de vida es muy mala y es un tema de salud esencial", enfatizó.
Al ser consultado sobre si los síntomas de depresión requieren a su vez un abordaje interdisciplinario en el que intervenga un psicólogo y psiquiatra, el sexólogo expresó: "Por lo general consultan primero con psicólogos y psiquiatras y en algunos casos el dosaje de hormonas no es tenido en cuenta. Hay profesionales que están en el tema y son ellos los que hacen la pesquisa y detectan que el problema, en muchos casos, es la testosterona".
"Si es un cuadro esencialmente de depresión el paciente no va a mejorar con testosterona. Va a requerir de un tratamiento psicológico y/o psiquiátrico. Pero hay pacientes que requieren que se les administren testosterona porque sufrieron una caída", aclaró.
"Los importante es que la gente sepa que ante los síntomas son múltiples las causas probables y que hay que preguntar y consultar, no hay que quedarse con que no se puede hacer nada", recalcó.
Por último, recordó que es fundamental mantener una vida saludable, lo implica buenos hábitos de alimentación, sueño reparador, ejercicio programado y con intensidad, y tiempo libre. "El tiempo libre da espacio para reparar la esfera cognitiva, la evocación de nuevos pensamientos y la aparición del deseo sexual", explicó.
"Es importante pensar en el momento actual, que no haya exceso en pensamientos respecto al futuro porque eso genera ansiedad; ni tampoco que se viva pensando en el pasado, ya que puede derivar en una depresión. La recomendación es que el pensamiento, el cuerpo y la emocionalidad estén enfocados en el momento presente", concluyó.