El hombre está identificado. Es un vecino de San Martín de los Andes muy conflictivo ¿Qué hizo la Policía?
La imagen de un puño cerrado a punto de golpear a las mujeres que marchaban en San Martín de los Andes es todo un símbolo y una realidad que duele. Si algo le faltaba a los reclamos de cientos y miles de personas contra la violencia machista fue la agresión verbal y física que recibieron este viernes.
Detrás de ese puño cerrado cargado de furia y odio hay un hombre ¿judío? Un hombre, al fin. Está identificado y es un vecino de San Martín de los Andes muy conflictivo.
Personas que participaron de la marcha del 8M en el Día Internacional de la Mujer comentaron a LMNeuquén que ya tiene denuncias por agresiones y conflictos con sus vecinos y el encargado del edificio donde vive. Incluso podría tener problemas psiquiátricos.
Lo identificaron como Arnald Eirman, quien posterior a la marcha, habría sido demorado por personal de la Comisaría N°23 cuando iba o volvía de su casa. Al parecer, tras la agresión que protagonizó a la vista de cientos de personas, habría vuelto a su domicilio a buscar una katana, algo parecido a una espada con empuñadora larga, un tipo de sable que utilizaban los guerreros samurai.
La agresión tuvo lugar el viernes por la tarde, en inmediaciones de una iglesia. Allí estaban las mujeres que marchaban con una bandera de Palestina. Ese fue el detonante. Sorpresivamente, el hombre apareció y comenzó a insultarlas.
"Saquen esa bandera, saquen esa bandera", habría comenzado a gritar de manera desaforada el joven ante la sorpresiva mirada de las mujeres, que aclararon que nunca existió una provocación para semejante reacción.
"Váyanse de mi casa, yo soy judío...mataron a mi familia", les decía.
"Daba miedo por la violencia y lo desencajado que estaba", agregaron los vecinos consultados por LMN. En las imágenes que se viralizaron se puede observar que amagó en numerosos con golpes de puño a las mujeres.
Allí comenzó a manotear banderas e incluso le pegó a una de las mujeres que participaba de la protesta del 8 de marzo. "Fue una situación de violencia y mucha tensión. Horrible todo lo que pasó en ese instante", comentaron.
Al respecto, el comisario inspector Alfredo Cortinez, de la Dirección Seguridad Interior Junín de los Andes, dijo a LMN que el personal policial que cubría la marcha fue alertado por transeúntes de la agresión, en cercanías a la Capilla San José.
"Por tal motivo a pocos metros de allí se logró ubicar al masculino que portaba un palo similar a una espada y al acercarse se estableció que era una especie de katana", indicó.
Entonces, el hombre se encontraba muy alterado y fue interceptado y demorado por la Policía. "Los familiares luego expresaron que el hombre tiene problemas psicológicos, por lo que está con intervención médica. En virtud a que no hubo denuncia alguna la Fiscalía no intervino, pero de todas maneras se solicitó el abordaje interinstitucional y del Juzgado de Paz ante está situación", informó.
Este año, alrededor de mil mujeres de distintas edades y organizaciones se movilizaron en San Martín de los Andes bajo el lema "ni una ajuste más, ni un derecho menos".
En Neuquén capital fue impresionante la concentración de mujeres. Se calcula que la marcha nucleó a 15 mil personas que se movilizaron pacíficamente desde el monumento San Martín hasta el Espacio Intercultural Graciela Alonso, ubicado sobre la calle Sarmiento.
Fue una marcha multitudinaria contra el machismo y otras consignas que van en línea con el tiempo que se vive: el ajuste, el hambre y el DNU del presidente Javier Milei.
El Día Internacional de la Mujer se conmemora cada 8 de marzo y se destaca por la lucha histórica por la igualdad de género y reivindicación de los derechos femeninos en todo el mundo.
La fecha recuerda la huelga de las trabajadoras textiles de la fábrica Cotton, en Nueva York en 1857, quienes exigían mejores condiciones laborales, igualdad salarial y derecho a voto. Su lucha inspiró a otros movimientos feministas alrededor del mundo.
En 1910, la II Conferencia Internacional de Mujeres Socialistas, celebrada en Copenhague, proclamó el 8 de marzo como Día Internacional de la Mujer Trabajadora, mientras que en 1977, la Asamblea General de las Naciones Unidas oficializó la fecha como Día Internacional de la Mujer.