El vóley fue solo el primer round. Junio en Zapala será mes de batallas deportivas donde el trofeo se lo lleva el colegio que mejor juegue en equipo. Fair Play obligatorio entre participantes y las hinchadas.
Hay etapas de la vida que se graban a fuego. La adolescencia es una de ellas. Y dentro de esa etapa, los Juegos Intercolegiales fueron siempre más que competencias: fueron el primer grito de pertenencia, la primera derrota que enseña, el primer abrazo de equipo que cura. Marcaron a generaciones de zapalinos y hoy, seis años después de su regreso, vuelven a marcar.
De la mano del municipio y del programa municipal "Generación Z", la “ciudad del viento” recuperó hace seis años esa “ancestral” tradición escolar que parecía perdida. Lo que empezó como un rescate de memoria, este fin de semana se consolidó como un hecho contundente: más de 400 estudiantes de distintas escuelas secundarias se reunieron en el Gimnasio Municipal para la etapa de vóley. Pero todos saben que esto recién empieza.
Porque si el vóley fue la fiesta, la Carrera Espartana será la prueba de fuego.
La gran novedad y el punto más alto de los Intercolegiales 2026 será la Carrera Espartana. No es una carrera más. Es el desafío que separa a los equipos de los verdaderos grupos.
Allí los jóvenes no solo deberán demostrar habilidades personales: resistencia, fuerza, velocidad. Sobre todo, tendrán que probar sus cualidades para trabajar en equipos coordinados y sólidos. En la Espartana no gana el más rápido. Gana el que no suelta la mano del compañero, el que reparte fuerzas, el que entiende que la meta solo se cruza juntos.
Es el deporte llevado a su esencia más pura: sacrificio, estrategia y hermandad. Y el escenario para esta “guerra sin cuartel” será el bosque comunal.
Con una convocatoria que superó todas las expectativas y tribunas llenas de familias, Zapala confirmó que apostó bien. Los Intercolegiales no son nostalgia. Son futuro. Son chicos que hoy entrenan para cruzar juntos la meta y mañana salen a la vida con la misma lógica: nadie se salva solo.
La etapa de vóley fue solo el primer round. Ahora se viene lo épico. Se viene Esparta.
La gloria de los Intercolegiales no se decide en un solo día. Se construye jornada a jornada, cancha a cancha. Y Zapala ya tiene el mapa de batalla listo.
La gestión municipal, a través del programa "Generación Z", desplegó un cronograma integral para todo junio. Modalidad concentrada en predios municipales, con rotación asegurada para que todos los cursos inscriptos tengan su momento de gloria.
Los campos de juego para fútbol 11 masculino serán la cancha del Polideportivo Municipal. El futsal femenino y vóley en el Gimnasio Municipal. El mismo escenario que este fin de semana explotó con más de 400 estudiantes en vóley. Piso de madera, tribunas llenas y paredes que ya escucharon alaridos de victoria.
Además, habrá juegos alternativos e integradores como: Ultimate Frisbee, Cacheball, KingBall, Ringball y Cestoball
Cada punto, cada set, cada gol suma. El colegio que se alce con el trofeo no será el que ganó una sola disciplina. Será el que mejor supo repartir fuerzas, coordinar equipos y sostener el espíritu en todas las canchas.
Junio en Zapala es mes de Intercolegiales. Y el trofeo espera al colegio que entienda que ganar es cosa de equipo.
El intendente Carlos Koopmann marcó el rumbo de los Intercolegiales 2026 y dejó en claro qué hay detrás de cada partido, cada set y cada carrera: juventudes con futuro.
Al evaluar el inicio de la etapa de vóley con más de 400 estudiantes, el mandatario destacó el crecimiento del programa municipal “Generación Z”:
“Esta iniciativa nació chica y fue escalando año tras año. Hoy vemos un crecimiento sostenido que trasciende lo organizativo. Diseñamos ‘Generación Z’ como una herramienta de transformación social, buscando dejar una huella profunda en las juventudes locales a través del trabajo en equipo, la concientización ciudadana y el respeto mutuo”, afirmó. Para el jefe comunal, el objetivo va más allá del trofeo: “Nuestro objetivo central es que los chicos vivan su último año de secundaria con experiencias significativas e inolvidables. Queremos que recuerden su etapa estudiantil no solo por las notas, sino por las canchas, por el compañero que no los dejó caer, por el equipo que se bancó hasta el final”, expresó en diálogo con LM Neuquén.
Sobre la consolidación de los Intercolegiales dentro del programa, el intendente ratificó el compromiso del municipio con las nuevas generaciones:
“Estamos invirtiendo fuerte en las juventudes porque estamos invirtiendo en el futuro de Zapala. No hablamos de gasto, hablamos de sembrar. Queremos generar oportunidades reales de inclusión y desarrollo integral para todos nuestros estudiantes”, aseguró. Y cerró con una frase que define la filosofía de la Carrera Espartana, el gran desafío de este año:
“Le pedimos a los jóvenes que den lo mejor en la cancha, pero sobre todo que se lleven valores para toda la vida. Que aprendan que nadie cruza la meta solo. Que el verdadero triunfo es cuando el equipo llega junto. Esas son las herramientas que les van a servir cuando salgan del colegio y enfrenten la vida real”.
Con estas palabras, el municipio reafirma que “Generación Z” no busca campeones de un día. Busca ciudadanos para toda la vida.
El trofeo de los Intercolegiales pesa. Pero en Zapala pesa más el ejemplo.
Mientras los equipos se preparan para las distintas batallas deportivas de junio, desde la organización municipal dejaron una regla clara que está por encima de cualquier resultado: el Fair Play manda.
El reglamento de la competencia prioriza de manera absoluta el juego limpio. Y no es solo una frase pintada en un afiche. Desde “Generación Z” confirmaron que habrá estímulos adicionales por respeto y puntualidad. Llegar a horario, saludar al rival, aceptar una decisión arbitral sin gestos: todo suma. Porque ganar sin valores es perder.
Otro punto central es el comportamiento en las tribunas. Las hinchadas serán evaluadas rigurosamente por la organización.
La exigencia es simple y poderosa: aliento creativo, alegre y completamente libre de agresiones verbales o manifestaciones violentas. La cancha no es tierra de nadie. Es territorio de formación.-