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Vacacionar en un centro de esquí puede resultar una aventura para toda la familia, sobre todo para los chicos que tienen la oportunidad de jugar con la nieve y dar sus primeros pasos en el esquí. Por eso, por estas horas Chapelco Ski Resort tiene todo listo para recibir el primer aluvión de familias con chicos que comienzan las vacaciones escolares que provienen de las provincias de Neuquén, Río Negro y Córdoba, que decidieron vacacionar en San Martín de los Andes.
Con la llegada de nevadas en los últimos días y la expectativa de mayor cantidad para este fin de semana, la temporada alta en el Cerro Chapelco arrancó con los medios de elevación que llevan a la cumbre habilitados como al cerro Teta y Mocho que conducen a Pradera del Puma y se llega esquiando hasta la base. Desde el centro de esquí informaron que la calidad de la nieve es en polvo en todas las pistas.
Para los más chicos, se ofrece el Jardín de Nieve que recibe niños de 3 a 5 años, donde aprenden los primeros pasos en el esquí, entre juegos y diversión. Además cuentan con un refugio calefaccionado con mesitas y sala de juegos y un medio de elevación de uso exclusivo para los más pequeños.
La Junior Academy brinda clases de esquí y snowboard para chicos de 6 a 15 años, en el turno mañana y tarde, incluye un almuerzo y celadores. Además se realiza una carrera de fin de curso con medallas como premio. En la base del cerro, se encuentra la Guardería Infantil donde quedan cuidados y entretenidos los niños de 3 meses a 3 años.
Mientras tanto, los adultos pueden tomar clases en todos los niveles, colectivas o particulares.
Por otra parte, se inician las clases en la Escuela de Esquí Adaptado, que ofrece a personas con discapacidad en diferentes modalidades.
Otra de las actividades que se puede realizar en familia son los circuitos en motos de nieve, paseos en trineos con perros huskies, caminatas en raquetas, en Plataforma 1600 metros.
Las vacaciones de invierno en un centro de esquí proporcionan innumerables experiencias para los niños. Desde el primer contacto con la nieve, al tocarla y sentir que puede ser más dura pero que también se moldea, que cae del cielo en forma de copos, que es fría. Una multitud de sensaciones que estimulan a jugar, caminar en equilibrio o mantenerse sobre esquíes o snowboard por primera vez.