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Organizaciones políticas y de Derechos Humanos repudiaron el ataque al mural de Beba y Susana Mujica, en una esquina del barrio Islas Malvinas. ¿Qué pasó?
El mural que rendía homenaje a la lucha de las Madres de Plaza de Mayo en Neuquén fue atacado por vándalos en los últimos días, y generó un fuerte repudio por parte de diversas organizaciones y vecinos de la ciudad. La pared fue rayada de manera anónima y con insultos.
La obra, que destaca las figuras de Beba y Susana Mujica, se encuentra en el “Museo a Cielo Abierto” del Barrio Islas Malvinas, ubicado en la intersección de las calles República de Italia y Rawson. Y en estos días apareció con la leyenda "vieja chorra", un típico insulto de estos tipos en la grieta política al estilo haters.
El mural, realizado por el colectivo “Mujeres y Memoria” bajo la coordinación de la muralista Elisa Algranati, es un símbolo de resistencia y memoria en la región.
Desde el Partido Obrero y el Plenario de Trabajadoras, expresaron su “total repudio” al ataque y subrayaron que este tipo de actos vandálicos reflejan la creciente cultura de odio que se ha instalado en el país desde la asunción de Javier Milei y su gobierno.
Señalaron que este tipo de acciones no son aisladas, sino que están alineadas con una “campaña negacionista que minimiza y cuestiona las luchas de los derechos humanos”, especialmente impulsada por la actual vicepresidenta, Victoria Villarruel.
El “Museo a Cielo Abierto” no es solo un espacio artístico, sino que también ha sido declarado de interés por la Legislatura neuquina debido a su fuerte contenido social e histórico.
Representa las luchas de las mujeres contra la violencia estatal, los femicidios y las desapariciones forzadas, temas que han marcado la historia argentina.
"Repudio total a la vandalización del mural de las Madres de Plaza de Mayo realizado por las compañeras de Mujeres y Memoria. Estos actos son la expresión de la campaña negacionista del gobierno. No pasarán Lo volveremos a pintar una y mil veces", dijo a diputada provincial por el FITU, Gabriela Suppichich.
Lo más significativo es que los murales que componen este museo son el resultado de una iniciativa de los propios vecinos, quienes pidieron que se plasmen estas historias en los muros de sus casas, transformando al barrio en un testimonio vivo de resistencia.
“Estos ataques no son aislados ni casuales, son la expresión de una campaña que busca borrar la memoria colectiva y los logros de quienes pelearon por justicia", dijeron desde la organización.
Parel Partido Obrero, en estos días del gobierno de Milei, se impulsa una narrativa de odio que legitima y fomenta este tipo de actos. No solo del ese partido de izquierda, sino de todo el arco opositor a Milei, identificado con la lucha de los derechos humanos, tras la última dictadura cívico militar en Argentina.
La organización convocó a la comunidad a acompañar la restauración del mural y a manifestarse en contra de esta cultura de odio que, según denuncian, ha ido en aumento desde el cambio de gobierno.
El vandalismo sobre el mural no solo es un ataque a la obra en sí, sino un claro intento de deslegitimar el papel histórico de las Madres de Plaza de Mayo, cuya lucha ha sido fundamental en la búsqueda de justicia para miles de desaparecidos durante la dictadura militar.
Las acciones refuerzan la preocupación de que la agenda de derechos humanos en Argentina esté bajo ataque directo, especialmente con las posiciones y declaraciones públicas de funcionarios de alto rango en el actual gobierno.