El estudio "No place for children" ("No es lugar para niños") indica que cerca de 8,5 millones de niños -más del 80 por ciento de los niños sirios-, se ven afectados por el conflicto, tanto dentro del país como refugiados.
Según el organismo de Naciones Unidas, unos 306.000 niños nacieron como refugiados desde 2011 y muchos de ellos lo hicieron en los países vecinos Turquía, Líbano, Jordania e Irak, donde el número de refugiados es hasta diez veces mayor ahora que en 2012. Bajo estas circunstancias, el colectivo infantil está sufriendo problemas de malnutrición, higiene básica, seguridad y extrema pobreza, denunció el estudio de Unicef difundido por la agencia española EFE.
La desprotección de los chicos quedó registrada en 1500 violaciones de los derechos de la infancia en 2015, de las cuales el 60% fueron casos de muerte o mutilación como resultado de las explosiones de bombas en zonas pobladas.
El informe revela que en 2015 murieron 400 niños en Siria y los países vecinos, mientras que 500 sufrieron algún tipo de mutilación.
Otro problema que afecta directamente a los jóvenes sirios es el acceso a una educación digna.
El documento estima que más de dos millones de niños dentro de Siria y 700.000 refugiados de corta edad no pueden asistir a la escuela. De hecho, el informe revela que durante el último año, 40 escuelas fueron atacadas y más de 6000 centros docentes no están operativos.
Refugiados pasan las fronteras
Cientos de refugiados y migrantes varados en Grecia cruzaron ayer hacia la vecina Macedonia tras burlar controles fronterizos establecidos por los países de los Balcanes, para frenar su avance hacia el norte de Europa.
Los varios cientos de personas lograron su cometido tras abandonar a pie el desbordado campamento de Idomeni, en el norte de Grecia. Caminaron horas bajo una lluvia torrencial y cruzaron un río, muchos de ellos con chicos y pertenencias sobre sus cabezas, informó la agencia de noticias DPA.