No lo den por muerto

Silvio Berlusconi, protagonista de innumerables escándalos sexuales, judiciales y políticos, sufrió su mayor humillación política al ser expulsado ayer del Parlamento.
La votación del Senado constituye un golpe decisivo a la carrera política del magnate de comunicaciones y tres veces primer ministro italiano, de 77 años, a quien el Tribunal Supremo confirmó en agosto la condena a cuatro años de cárcel por fraude fiscal.
El político -que calificó su expulsión del Senado como un "golpe de Estado de la izquierda", un "homicidio político" y una "herida mortal a la democracia"- se mostró desafiante hasta el final.
Il Cavaliere, cuya muerte política ha sido decretada en numerosas ocasiones, se niega a tirar la toalla pese a los escándalos judiciales y sexuales que ha protagonizado desde que se lanzó en 1994 al ruedo de la política.