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Tal es así que cambiar la sal por un sustituto de sodio y potasio evitaría millones de muertes prematuras, afirman los expertos. Esto podría reducir el riesgo de ictus, infarto y muerte por enfermedad cardiovascular, precisó un reciente estudio publicado en “The New England Journal of Medicine” presentado durante el último Congreso Europeo de Cardiología.
Se sabía que los sustitutos de sal reducían la presión arterial, pero hasta ahora se desconocía que también achicaran el riesgo cardiovascular, sostuvo el investigador principal del trabajo, Bruce Neal. “El nivel de beneficio que arroja este estudio sugiere que se podría prevenir millones de muerte tempranas si se cambia la sal por este sustituto”, sostuvo.
Pero no solo hay que preocuparse por la sal de mesa. Muchos alimentos procesados y preparados contienen sodio, y por eso es necesario leer las etiquetas de cada producto y prevenir. Tal es el objetivo de la campaña +Salud, que llevan adelante LM Neuquén, LU5 y Legislatura de Neuquén, Legislatura Activa.
El consumo habitual de sal en exceso puede acarrear efectos severos. El más frecuente de esos riesgos es la hipertensión arterial, responsable de más de 9 millones de muertes al año.
En Argentina, se estima que el consumo de sal es muy elevado: 10-12 gramos por día; la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda menos de 5 gramos diarios (1 cucharadita).
Además, se advirtió desde el Ministerio de Salud de la Nación, “se calcula que la mayor cantidad de sal que consumimos proviene de los alimentos procesados, y no de la que añadimos al cocinar o comer”.
Sal y sodio
Muchas veces se usan estos términos indistintamente, pero son diferentes. La sal es un compuesto que abunda en la naturaleza y está formada por el mineral sodio, responsable del sabor salado. Los alimentos naturales (frutas, verduras, legumbres y carnes frescas) aportan pequeñas cantidades de sodio que son las que nuestro organismo necesita para su funcionamiento.
Tipos de sal
La sal (cloruro de sodio) es la principal fuente de sodio en nuestra alimentación. Pero podemos distinguir entre la sal visible, aquella que agregamos al cocinar o servir las comidas en la mesa, y la sal invisible, la que proviene fundamentalmente de alimentos procesados (por ejemplo: fiambres, embutidos, caldos, conservas, etc.), que aportan alrededor del 70% del sodio consumido.
Alimentos con mayor contenido de sal
Los grupos de alimentos que aportan mayor cantidad de sal son: panificados, galletitas, productos de copetín; productos cárnicos; quesos, sopas, caldos, aderezos y conservas. Algunos alimentos contienen elevada cantidad de sal y no son salados, ya que suelen presentar otros ingredientes que enmascaran su sabor.
Cómo reducir su consumo
Para tener en cuenta
A partir de la Ley Nº 26.905 de Promoción de la Reducción del Consumo de Sodio en la Población, sancionada en 2013, el Código Alimentario Argentino (CAA) establece límites máximos en el contenido de sodio para diferentes categorías de alimentos.