El último tránsito de Mercurio ocurrió el 8 de noviembre de 2006 y la espera está a punto de finalizar cuando hoy, entre las 8:12 y las 15:42, el disco solar lucirá un lunar en su faz, 150 veces más chico que el Sol.
La rara frecuencia de este acontecimiento se debe a que la órbita de Mercurio se encuentra inclinada respecto a la órbita de la Tierra y, por lo tanto, no sólo alcanza con que el planeta se encuentre entre la Tierra y el Sol, sino que además, debe encontrarse cruzando el plano orbital de la Tierra.
Para observar este fenómeno, es necesario contar con un filtro solar y un instrumento óptico adecuado que permita amplificar la silueta de Mercurio. Una de las mejores formas de disfrutarlo es proyectar el disco solar sobre una pantalla para evitar riesgos y que pueda ser observado por varias personas a la vez.