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Hace más de un año, cuando la madre de la nena volvió a la Argentina desde Francia donde sufría violencia de género. Él comenzó luego una demanda de restitución internacional por la tenencia completa de la beba de ambos, que sufre un trastorno generalizado del desarrollo, como consecuencia de los maltratos.
Según informó el diario Crónica, la mujer denunció reiteradas veces al padre, a quien debe referirse como F.N.P. para evitar un bozal legal. Por ello, la Justicia Penal lo investigaba por violencia doméstica, amenazas e incluso abrió una por averiguación de abuso sexual. La Civil, sin embargo, falló a favor de la demanda del hombre y obliga a la menor a regresar a Francia con su progenitor, pese a las recomendaciones de los médicos.
"Él quiere que la nena se quede sin su mamá", aseguró la madre de la nena. Relató que todo comenzó hace tres años, cuando se recibió de Ingeniera Industrial y viajó a Paris, por una beca para continuar sus estudios. Allí, conoció al hombre francés y a los meses, el 30 de enero del 2018, nació la beba de ambos.
Lo cierto es que la vida de la pareja estuvo atravesada por la violencia, la mujer denunció que él se emborrachaba y se drogaba para luego golpearla y agredirla. "Él no trabajaba y yo mantenía los gastos del hogar trabajando en una empresa durante nueve horas al día. Al regresar al hogar, lo encontraba violento y a mi hija siempre dormida e imposible de despertarla para amamantarla", explicó la mujer de 33 años.
Tras ser indagado el hombre galo le confesó que le ponía alcohol en el puré de la beba para que "estuviera tranquila y durmiera". Eso quebró a la madre. "Tengo fotos de ella desmayada y mis mensajes a él preocupada de por qué dormía tanto. Desde los 7 a los 11 meses, todos los días que yo trabajaba, estuvo dopada con alcohol", relató.
Tras ese suceso la mujer contó: “Lo denuncié a la policía y me echó de la casa, cambió la cerradura. Viví un mes con mi hija en un hotel, pero me sentía desamparada allá y con miedo a represalias. La familia de él tiene mucho dinero y poder en Francia porque tiene vínculos con el gobierno. Él volvió con nosotras a la Argentina, pensé que las cosas iban a mejorar acá porque iba a estar más tranquilo, pero no pasó. Siguió con los maltratos y me amenazó con un arma, dijo que no iba a dudar en usarla".
En cuanto a la salud de la nena, los maltratos sufridos por su papá provocaron que padezca trastorno generalizado del desarrollo. Al respecto la mujer explicó, "aprendió a caminar y está diciendo sus primeras palabras" a los dos años con la contención de su familia materna, pero aún "le tiene miedo a las personas y baja la mirada".
A pesar de que el padre de la nena regresó a Francia, la Justicia obliga a que la nena tenga contacto a través de videollamadas con el hombre cuatro veces por semana. "La pasa muy mal, vivimos una pesadilla con mi hija por parte de su papá. En las llamadas nos grita o se filma con su pareja moviendo las sábanas en la cama. Todo esto lo deje asentado en la Justicia", explica.
Pese a ello, el fallo del magistrado de primera instancia a cargo del Juzgado Nacional en lo Civil N° 4, Alejandro Hagopian, caratulada “P.F. c. T.S. sobre Restitución”, considera el pedido de la mujer de no entregar a su hija por un peligro no tiene sustento: “La posible constatación del presupuesto fáctico (‘riesgo grave de que la restitución del menor pudiere exponerlo a un peligro físico o psíquico’) que, de configurarse, impediría la restitución, lo que no se advierte de los informes elaborados y de la señalado precedentemente con relación al no inicio e interrupción de los tratamientos prescriptos a la niña”.
Si los jueces de la Cámara (José Benito Farje, Liliana Abreut de Begher y Claudio Kiper) vuelven a fallar en contra de la mujer, la sentencia estaría en condiciones de ser ejecutada y la niña deberá retornar con su padre. "Necesito que la Justicia nos escuche. ¿Quién se hace responsable de todos los cambios nefastos que puede sufrir mi hija si vuelve allá? Me costó muchisímo salir de la situación, más en otro país. Y pedir ayuda en mi país, que me dé la espalda, es terrible", lamenta la mamá de la nena.