Un insólito e indignante caso alteró la rutina del Hospital Regional “Alejandro Gutiérrez” de Santa Fe. Es que un nene de ocho años que fue ingresado a pediatría y los profesionales determinaron que padecía una intoxicación con cocaína. El menor se encuentra fuera de peligro, y el Servicio de Pediatría del centro de salud hizo la denuncia ante la Justicia.
La causa cayó en el fiscal federal Javier Arzubi Calvo quién dio intervención a la Unidad Antinarcotráfico para la región de la Agencia de Investigación Criminal. En este sentido, se le solicitó al juzgado federal de Aurelio Cuello Murúa diferentes medidas, como el allanamiento de un domicilio de Venado Tuerto y el secuestro de teléfonos celulares. Intervienen además la Dirección Provincial de Promoción de los Derechos de la Niñez, la Secretaría de Salud y Desarrollo Social de la Municipalidad de Venado Tuerto y la Asesoría de Menores de la Defensoría Oficial Pública ante el juzgado federal local.
De acuerdo a testimonios de los médicos especialistas en droga dependencia, la intoxicación con drogas ilegales en menores puede generar distintos síntomas, desde vómitos y mareos hasta delirios o pérdida del conocimiento. El consumo de droga aumenta el riesgo de ataque cardíaco, apoplejía o fallas respiratorias, que pueden provocar la muerte.
En cuanto a la cocaína particularmente, estudios demuestran que los menores que la consuman pueden sufrir ataques epilépticos, obnubilación delirios, mareos o ataxia (disminución de la capacidad de movimiento).
Lo cierto es que el caso de este nene de 8 años intoxicado con cocaína, no fue el único, pues en mayo la Policía de la Ciudad de Buenos Aires detuvo a los padres de una beba de diez también intoxicada con la misma droga. La menor fue trasladada primero a un sanatorio privado y derivada después al Hospital de Niños Pedro de Elizalde, donde llegó con un estado de excitación grave. Los análisis detectaron restos de cocaína en su sangre.
En aquella oportunidad, tras la denuncia el Juzgado Penal Contravencional y de Faltas Nº 20 se dispuso un allanamiento en el domicilio de los padres de la beba. Los efectivos de la Policía porteña secuestraron allí cuatro bultos que contenían más de 70 gramos de cocaína, algunas dosis ya preparadas para su comercialización, una balanza de precisión y $90 mil en efectivo. Los padres de la beba son un ciudadano peruano de 38 años y una mujer argentina de 30, que quedaron detenidos bajo los cargos de infracción a la “Ley de Drogas” (Ley 23.737) y “Abandono de Persona”. El fiscal a cargo de la investigación afirmó en diálogo con la agencia Télam: “La lamentable situación por la que tuvo que pasar la beba, termina siendo la puerta de entrada a una investigación mayor sobre tenencia y comercialización de droga”.
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