ver más

Padres e hijos y una misma pasión

Como los Gallardo. LM Neuquén repasa casos conocidos de padres que han dirigido a sus propios hijos en la región.

Martín Gamero

gamerom@lmneuquen.com.ar

Neuquén.- Dicen que el fútbol se lleva en la sangre. Que el amor por el deporte o por un club es algo que se comienza a aprender desde muy chico en el hogar. Pero ¿qué tanto condiciona a un joven el legado de sus padres? En el fútbol grande, el sábado Marcelo Gallardo hizo debutar a su hijo Nahuel nada menos que en la Primera de River. Aquí en Neuquén hay varios ejemplos para contar de padres e hijos entremezclados por una misma pasión.

Oriel Ponce es un reconocido técnico de la región, que tuvo su último paso por Maronese en el Federal C. Pudo dirigir a su hijo Santiago en Sapere el año pasado por el torneo local y luego lo llevó al Dino para participar de la cuarta categoría del fútbol argentino.

“Para mí fue difícil porque es un chico que tuvo entrenadores como Sensini o Simeone cuando jugó en Estudiantes. Más allá de eso, la pasamos bien y cumplí un sueño”, afirmó Oriel. Por su parte, su hijo de 28 años manifestó: “Fue una sensación muy linda porque toda la vida compartimos la pasión por el fútbol. Fue una forma nueva de vivir juntos este deporte”.

Otro caso para destacar es el de Fabián Tardella, ex ayudante de campo de Diego “Coco” Landeiro en Independiente, en el pasado Federal A. Fabián tuvo el privilegio de dirigir a su hijo Juan Cruz. Lo hizo en Independiente en octava (Lifune) hace 6 años y en 2015, en reserva y primera, para el mismo club. Incluso se dieron el gran gusto de gritar campeón juntos. “Ese año salimos campeones en reserva en la final de la Copa Neuquén frente a Bicicross”, destacó el papá. Cuando fue parte del cuerpo técnico de Landeiro lo vio jugar en la última fecha que disputó el Rojo ante Rivadavia hace algunos meses. “Es difícil porque yo le exijo más que a nadie. Hay mucha gente que piensa que juega porque es mi hijo”, sentenció Fabián.

El apellido Silva es sinónimo de Maronese. Hugo es el presidente hace más de 20 años y en varias ocasiones le ha tocado ser también DT. Allí se encontró con la difícil tarea de ser el técnico de su hijo Yair y también de Hugo (h).

“Me dirigió en todas las categorías de Lifune. Incluso me hizo debutar en el Argentino B en el 2012 en Trelew. La última vez que lo tuve de DT fue este año jugando un partido en reserva contra Rincón”, recordó el joven de 28 años que actualmente dirige la novena del club, Yair.

Por último, Rubén “Pela” Bucarey, ayudante de Diego Trotta en Independiente, fue entrenador de sus dos hijos en diferentes clubes. Al más grande, Oscar, lo tuvo en el Rojo y al más chico, Manuel, en Pacífico. Con este último se consagró campeón en 2013 en primera división logrando el ascenso para el Decano. A Oscar lo dirigió en 1995 y antes lo hizo en Loncopué. De tal palo, tal astilla. Gran DT, ¡grande, pa!.

No fue como lo soñaron

El debut de Nahuel Gallardo en River estuvo lejos de ser el soñado. Un Millo juvenil sufrió una dura goleada en Córdoba, 4 a 0, y él, lateral izquierdo, lógicamente no la pasó bien. De todos modos, ¿quién le quita lo bailado al pibe?

Ramón Díaz y Labruna, otros ejemplos familiares en River

Además del Muñeco Marcelo Gallardo, actual entrenador riverplatense, hubo dos técnicos más en la historia del Millonario que hicieron debutar a sus hijos en la primera división del fútbol argentino. La referencia es para Ramón Díaz y Ángel Labruna. Angelito allá por 1976 era el técnico de la popular institución porteña. Ese mismo año y, luego de varias temporadas en las divisiones inferiores del club de Núñez, le dio el gusto a su hijo, Omar Raúl, de jugar con el plantel superior. Más acá en el tiempo, en el 2002, Ramón Díaz estrenó en la máxima categoría del fútbol argentino a Emiliano. El Pelado lo hizo entrar en un partido frente a Rosario Central reemplazando a los 30 minutos del complemento al Chacho Eduardo Coudet. “No me iba a ir de River sin darme el gusto”, había afirmado el actual DT del Al-Hilal de Arabia Saudita luego de ese encuentro.

No contento con eso, en San Lorenzo, tras sacar campeón al Ciclón en 2007, el riojano adquirió poder y se sacó las ganas de que sus dos hijos se pongan oficialmente la camiseta azulgrana.

Hablamos del propio Emiliano y de Michael Díaz, quienes jugaron algunos partidos en el equipo de Boedo.

3 íconos del Millonario hicieron debutar a sus hijos en el club: Gallardo, Ramón y Labruna.

Otros casos

Más allá de River, también encontramos otros casos en el fútbol grande. Por ejemplo, Carlos Ischia dirigió a su hijo Junior en el Junior de Barranquilla y Ariel Cuffaro Russo también supo ser entrenador de su hijo Cristian.

Te puede interesar