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Agustín Rossi con LMN: las elecciones en Neuquén, Vaca Muerta, las PASO y la dolarización

El jefe de Gabinete de Nación analizó la actualidad del país, el futuro electoral del Frente de Todos y las victorias de Rolo Figueroa y Weretilneck.

Los viernes por la tarde casi no quedan funcionarios en la Casa Rosada. Los últimos días que pasaron fueron inusuales. Estuvieron estremecidos por una corrida cambiaria que conmovió otra vez al Gobierno. En la previa del fin de semana largo, el jefe de Gabinete Agustín Rossi seguía en su despacho del primer piso de Balcarce 50. En diálogo con LMNeuquén, analizó el escenario que dejó uno de los momentos más complejos que le tocó afrontar a la administración del presidente Alberto Fernández, aunque no cree que la renuncia de Antonio Aracre como su jefe de asesores haya influído.

El pasado jueves escuchó con atención el discurso que ofreció la vicepresidenta, pero a la distancia. "Nunca antes alguien determinó claramente y visibilizó los inconvenientes de lo que significa la dolarización en la Argentina", le dijo a este medio para ponderar a Cristina, pero luego advirtió que "lo más probable es que hayan PASO" porque no ve "un escenario de síntesis en el FdT".

Todavía no decidió si se presentará como precandidato presidencial y propone que antes de las primarias haya un reglamento interno y un código de convivencia en la coalición oficialista. La coyuntura neuquina no le pasa inadvertida. Se muestra cauteloso cuando habla sobre la derrota histórica del MPN y sostiene que la división del oficialismo en la provincia es un fenómeno que se repite en otros distritos.

- Ha sido una semana muy difícil. Arrancó con un altísimo nivel de turbulencia económica y terminó con el discurso de la vicepresidenta en La Plata. ¿Usted fue?

- No, yo no estuve.

- ¿Lo invitaron?

- No.

- ¿Tenía la expectativa de ir?

- No. La verdad que escucho siempre los discursos de Cristina con mucha atención porque son discursos importantes que dejan muchísimas cosas. Me pareció que este discurso tuvo un elemento nuevo. Nunca antes alguien determinó claramente y visibilizó los inconvenientes de lo que significa la dolarización en la Argentina, que está siendo presentada como la fórmula mágica que va a resolver los problemas del país. La verdad es que la dolarización es un gran fiasco, por eso no se aplica en casi ningún país del mundo. Donde se aplica son casi paraísos fiscales, o países muy pequeños. En el único país de nuestro continente donde se aplica es en Ecuador. Ni allí ha logrado mejorar la calidad de vida de los ecuatorianos e incluso han tenido inflación en dólares, en una situación de muy difícil resolución. Estuvo muy bien la intervención de Cristina. Después hay una segunda parte donde recorre temas que ya había hablado.

- La decisión del Presidente de bajar su aspiración por la reelección ¿abre la posibilidad de un marco de unidad en el Frente de Todos o cree que sólo se podrá ordenar por las PASO?

- El FdT tiene unidad en la gestión. Hoy en el gobierno de Fernández están representados todos los sectores políticos del peronismo. Como Ud decía hemos tenido una semana difícil y todos hemos apoyado contundentemente la gestión del ministro de Economía, Sergio Massa. Este martes a la mañana yo escribí un tuit en el día mas difícil respaldando al ministro, el presidente ha estado en contacto todo el tiempo. Después está la otra etapa. Tenemos que definir a quienes nos representan. Hay que ser respetuoso de las dinámicas internas de las coaliciones. Si esa dinámica determina que aparece un candidato, o candidata, o una fórmula de síntesis que condensa las expectativas de la mayoría de los integrantes del FdT, será esa fórmula. Pero si eso no sucede estoy en contra de forzar una síntesis, es decir, de tratar de sintetizar en quién no sintetiza. Me parece que hay que llevar adelante las PASO en el FdT con reglamento y código de convivencia.

- ¿En qué consisten el reglamento y el código?

- El reglamento es para decir como se distribuyen los legisladores, qué pasa en los distritos donde hay una sola lista, si pueden ir dos o tres candidatos presidenciales. El código de convivencia a mi criterio no es un tratado, sino cinco o seis reglas básicas: no golpes bajos, no chicanas, no descalificaciones personales, sí argumentos, sí propuestas, sí debate de ideas. La idea es llegar potenciados electoralmente a las PASO. Esto lo tiene que definir el frente de acá hasta el 24 de julio.

- ¿No le parece poco tiempo?

- Cristina y Alberto salieron el 18 de mayo de 2019. El 17 yo era precandidato a presidente. Estaba en Paraná, junto con Mercedes Marcó del Pont, presentando un libro en donde estaban los artículos de las personas que yo había convocado al gabinete económico para que me acompañen. Al día siguiente a las 10 de la mañana me encontré con el anuncio de Cristina. A las 10.30 había un tuit mío diciendo que apoyaba la fórmula. Eso pasó el 18 de mayo. La fórmula Scioli -Zanini salió el 17 de julio del 2015, faltaban tres días para el cierre de listas.

- ¿Qué ve más probable?

- Lo más probable son unas PASO en el FdT porque hoy no veo un escenario de síntesis.

Lo más probable son unas PASO en el FdT porque hoy no veo un escenario de síntesis. Hay que llevar adelante las PASO en el FdT con reglamento y código de convivencia.

- ¿Y Usted donde se ve dentro de esa primaria?

- He dicho que si el presidente tomaba la decisión que tomó, yo iba a analizar la situación de poder ser candidato a presidente. No es una cosa novedosa para mi. La evaluación no tiene que ver con lo personal. Tiene que ver con que si una candidatura como la mía es capaz de generar expectativas, consensos, de movilizar alguna fibra hacia al interior del FdT. Tomaría la decisión en ese marco. Lo estoy evaluando. Lo he charlado con muchos compañeros a lo largo de todo el país y estoy tratando de tomar una decisión. Estoy muy entusiasmado porque he recibido una buena respuesta.

- Cuando Cristina anunció la candidatura de Alberto Fernández utilizó el factor sorpresa como elemento disruptivo para retomar la iniciativa en ese momento. ¿En esta coyuntura cuánto margen le queda al panperonismo para recuperar el factor sorpresa? ¿Cree que el escenario de la gestión económica es un obstáculo para eso?

- Ninguna de las situaciones se repiten. En ese 2019 éramos oposición y no éramos oficialismo. La inteligencia, el olfato y la sensibilidad de Cristina generó una fórmula que generó el consenso. No es que la formula salió del consenso, sino que la fórmula generó consenso. En ese momento estaban todos los gobernadores del peronismo federal y todos terminaron alineándose con Alberto, menos (el gobernador cordobés Juan) Schiaretti. Nosotros tenemos dos desafíos: resolver nuestra ecuación política y llevar adelante la gestión para tranquilizar la economía y llevarle serenidad a los argentinos. No nos ha tocado una fácil, nosotros venimos saliendo de la pandemia, nos encontramos una guerra que nos significó 5.000 millones menos de reservas, porque importamos energía mas cara. Cuando veníamos resolviendo eso nos aparecen 20.000 millones de dólares menos por la sequía. Si nosotros no la hubiéramos tenido, la situación de la Argentina sería absolutamente distinta. En ese marco, a mi criterio Massa lleva una muy buena gestión, más que eficiente, pero con una caja de herramientas cortas. Utiliza todas las que tiene para lograr recomponer el escenario de divisas del banco central.

- ¿Cómo explica la última corrida cambiaria?

- Este año, en los primeros 15 días, los precios venían viajando mas o menos igual que en octubre, noviembre y diciembre. En los segundos quince días de enero saltan a una velocidad más alta. Pasó que el mercado se anoticia del daño que iba a generar la sequía y dice "a este gobierno le van a faltar 20.000 millones, no los tiene y por lo tanto van a tener que devaluar". A partir de ahí venimos soportando esta presión devaluatoria que ha tenido una mezcla de esa presión con especulación, porque no se puede entender que en tres días se haya depreciado el precio del dólar blue en un 25%. Era un precio artificial, ahora ha bajado y es la tercera corrida cambiaria que tenemos: una a fines de 2020, salida de la cuarentena, la otra cuando se fue (el entonces ministro de Economía (Martín) Guzmán y ésta.

- En la tercera corrida que Ud menciona también ocurrió un hecho político, como la renuncia del jefe de asesores de la Presidencia, Antonio Aracre. ¿Cuánto ayudó esa dimisión en la crisis?

- Cero. No creo que la renuncia de Aracre haya influido en absolutamente nada.

- ¿Por qué?

- Porque devaluar un 25% el tipo de cambio no lo hace la renuncia de nadie. Me parece que lo que pasó fue otra cosa. Se suman hechos: la falta de divisas, estábamos en un proceso de recomposición de reservas con el dólar agro, inmediatamente con el aumento del tipo de cambio se frena la liquidación y empiezan a decir que el dólar de 300 no les alcanza. Veníamos de una inflación del 7,7% y tenemos a todos los candidatos opositores diciendo que harán una devolución brusca. Ése es el combo que apareció claramente y que por suerte hoy viernes nos vamos con un fin de semana más tranquilo que el fin de semana pasado. La renuncia de Araque tiene que ver con otras cosas.

- El fin de semana pasado hubo fuertes acusaciones contra la oposición. El representante argentino ante el FMI, Sergio Chodos, acusó a tres ex funcionarios de Cambiemos de pedirle al Fondo que no ayude a la Argentina. El planteo vino luego del pronóstico de la consultora Max Capital de una devaluación del 50%. ¿Cómo evalúa el comportamiento de la oposición en esta crisis?

- La denuncia de Chodos es muy grave y por eso la avalé. El acuerdo que el gobierno tiene con el FMI tiene un articulo que lo hace flexible y dinámico. Dice que los objetivos y las metas pueden ser modificadas ante una situación externa que influya en la economía. Cuando el gobierno está dialogando con el FMI para flexibilizar el acuerdo, es destituyente que vaya alguien a bloquear ese intento.

- ¿Por qué cree que no terminan de consensuar un programa económico?

La oposición tiene un plan: con dolarización o sin ella empiezan con una devaluación brusca. Y eso es inflación de arriba de dos dígitos y aumento de la pobreza. En el caso de los libertarios termina en dolarización, en el caso de Cambiemos termina en un plan de estabilización post devaluación, con aumento de la pobreza y depreciación del salario. Nosotros pensamos al revés. Creo que en realidad el 2023 no será un año para más ajuste. Va a ser un año para mayor crecimiento de la producción y recuperación del poder adquisitivo del salario, porque en 2023 vamos a tener las reservas que no tuvimos este año y no vamos a tener sequía, con un mayor nivel de producción de los sectores hidrocarburíferos. Vamos a estar mucho mejor desde el punto de vista de las reservas, para llevar adelante una política monetaria que nos permita tener las importaciones necesarias para que la economía siga creciendo y generar un efecto redistributivo. Nosotros creemos en la redistribución.

- Cristina planteó la necesidad de definir un programa económico. ¿Cree que busca llegar a un acuerdo programático antes de definir las candidaturas?

- No creo que sea así linealmente, pero me parece que la coalición tiene que tener un programa. Primero el inconveniente para definir un candidato era que Alberto quería la reelección. Ahora tenemos que definir un programa. Somos todos grandes, me parece que hay que definir un programa, que tenga determinados límites y sobre eso trabajar en la potencialidad de las distintas candidaturas que se quieran expresar.

- En el medio de la negociación con el Fondo, algunos leyeron el planteo de la vicepresidenta como una forma de respaldar al Massa pero también para marcarle algunos limites. ¿Es así?

- El acuerdo con el Fondo es flexible y merece reacomodamientos detrás de los objetivos de la política económica.

La oposición tiene un plan: con dolarización o sin ella empiezan con una devaluación brusca. La dolarización es un gran fiasco, por eso no se aplica en casi ningún país del mundo

Neuquén, Vaca Muerta y la derrota del MPN

- En este escenario energético, con la capacidad exportadora del yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén consideran que aportan mucho al estado federal y que reciben poco en materia de coparticipación. ¿Ud que opina?

- La ley de coparticipación es una ley convenio y para ser modificada necesita del acuerdo de las 24 jurisdicciones, además del Estado Nacional. Es decir que tiene que ser acuerdo en el Senado y en Diputados para que sea Ley. Después ratificada por todas las provincias argentinas. Me parece que eso es muy difícil de resolver hasta que se modifique la Constitución del 94 que le dio la potestad del dominio del subsuelo a cada una de las provincias argentinas. Estamos muy contentos y con mucha expectativa sobe todo lo que se ha generado en Vaca Muerta. Creo que sin ninguna duda, el rol de YPF hay jugado un rol importantísimo para desarrollarlo. Para cada uno de estos planteos tenemos un canal para resolverlos que es el diálogo, no nos asusta que haya miradas distintas o planteos legítimos distintos desde las distintas provincias. Nosotros nos imaginamos gestionando con el gobierno neuquino, en beneficio de los neuquinos en particular y de los argentinos en general.

- A partir del 10 de diciembre habrá otra coyuntura en la provincia a partir de la derrota histórica del MPN, por primera vez en 62 años. ¿Cómo se explica que una parte de oficialismo haya sido aliado de Rolando Figueroa y que otra parte haya ido detrás de Rioseco que quedó en tercer lugar?

- Fueron situaciones similares las que se dieron en Rio Negro y Neuquén, las dos provincias del Comahue que están gobernadas por partidos provinciales. En las dos se dio que tanto la coalición oficialista, en este caso nosotros, como la coalición opositora, se presentasen divididos. En Río Negro un sector de la coalición acompañó a Alberto Weretilneck y otro lo enfrentó. En el caso de Neuquén un sector integró la coalición de Figueroa y otro lo enfrentó con Rioseco en la cabeza. En los dos casos, uno senador y otro diputado, que acompañaron muchas de las políticas que nosotros como oficialismo impulsamos. Entonces tiene su lógica, independientemente de que también la otra posición fue sustentada por muchos compañeros. Eso tiene su razonabilidad y genera respeto. Creo que es muy difícil sacar conclusiones nacionales y extrapolar los resultados provinciales a la Nación. En las elecciones de Neuquén y Río Negro imperaron las lógicas provinciales. Alrededor de Figueroa concluyeron unas ganas de que se produzca un cambio de signo político luego de tantos años. Eso posibilitó el triunfo en una coalición que, al igual que pasa con (el gobernador electo Alberto) Weretilneck conviven espacios políticos que están enfrentados a nivel nacional.

- Salvo la particularidad de Neuquén, porque entre las nueve colectoras que impulsaron a Figueroa estaba el PRO, en Rio Negro solo estaba el radicalismo. ¿Es la primera vez que un sector del oficialismo termina aceptando un acuerdo con el macrismo en una elección provincial?

- Se está dando ese fenómeno en distintos lugares. En Salta hay un sector del peronismo que apoya a Gustavo Sáenz, cuya candidata a intendenta es Betina Romero que viene del PRO. Hay otros sectores que también hicieron una alianza con Alfredo Olmedo y hay otros sectores que plantearon una política más reivindicatoria de los principios nacionales del Frente de Todos. Me parece que cuando aparecen fuerzas políticas provinciales, con tanta fortaleza, uno tiene que analizar esto con el lente provincial. Forzar alguna otra interpretación puede llevar a equívocos.

- La pobreza en Neuquén es del 38% y en el corazón de Vaca Muerta, como Añelo, todavía no hay una red de gas natural para sus vecinos. ¿Alcanza la importancia de este yacimiento cuando no hay un impacto directo en la población?

- Es que está llegando el impacto. Neuquén es la segunda provincia con ingresos por recursos propios después de la provincia de Buenos Aires y además tiene un sistema de distribución de sus propias regalías. Supongo que, como sucede en todas las provincias hidrocarburíferas, se discute cuánto le queda al gobierno central y cuánto se queda en las localidades. Me parece que lo bueno de todo esto es que los debates sobre Vaca Muerta son discusiones derivadas del crecimiento.

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El Fondo, Estados Unidos y la Patagonia

- Antes de esta etapa de renegociación con el Fondo, hubo una esperada bilateral entre el presidente Alberto Fernández y su par norteamericano Joe Biden. Se habló de un puente de financiamiento para Argentina, pero dentro de una agenda más ambiciosa. Al gobierno le quedan siete meses. ¿La hoja de ruta de ese encuentro sólo quedará reducida a flexibilizar las exigencias del FMI?

- No creo que sea así. Hay que valorar que el Presidente tuvo esa bilateral. Todos sabemos la influencia que tiene Estados Unidos en el Fondo, pero es una agenda mucho más amplia. La Argentina trata de tener una agenda intensa con todos los países del mundo. Esta semana Massa celebró un acuerdo con China para ampliar el swap en 1.200 millones de dólares equivalentes en yuanes. Venimos trabajando con todo el escenario abierto, a partir de que nos faltan entre 15.000 y 20.000 millones de dólares producto de la sequía. La más importante desde la primera década del siglo pasado. Está claro que el Presidente en estos tres años de gestión ha puesto a la política exterior en un nivel muy alto. Se ha reunido y ha tenido dialogo con los principales líderes de todo el mundo. Es un valor de la gestión y una medida de la importancia que tiene la Argentina en el mundo.

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- En este gobierno a Ud le ha tocado ser testigo de la relación con EEUU, primero como ministro de Defensa, luego como interventor de la AFI y ahora como ministro coordinador. En esa relación hay temas que preocupan mucho en la Patagonia. Uno de ellos es la construcción de un puerto logístico antártico en Ushuaia y las advertencias norteamericanas para no introducir tecnología china en la central de Atucha III. ¿Cuánto han gravitado esos planteos del Pentágono luego de la bilateral?

- La base de Ushuaia la imagino con recursos propios, no tiene que ser construida por chinos ni por norteamericanos. Así se lo dije cuando vino a la Argentina el entonces jefe del comando sur Craig Faller. Le dije claramente cuál es la intención de nuestro gobierno. Está claro que estamos en un mundo donde aparecen dos polos, entre EEUU y China. Argentina tiene una relación madura y estable con ambos países y nadie se tiene que ofenderse por eso, ni pensar que si Argentina tiene una acción con Estados Unidos está alineada con ellos y si lo hace con China, es al revés. En Defensa teníamos distintas inversiones y siempre cuando Ud quiere equipar a las Fuerzas Armadas recibe propuestas chinas y norteamericanas, o israelíes. Pero las mayores inversiones se hacen con Estados Unidos. En un escenario de estas características Argentina tiene que tratar de mantener la madurez con ambas relaciones.

- Pero las incógnitas siguen. Ahora se habló de la preocupación norteamericana ante la posible compra de aviones chinos, pero a la vez sigue pesando el embargo británico que impide que Estados Unidos le venda repuestos a la Argentina. ¿Cómo van a resolver ese tema?

- Hay dos cuestiones. En algunos aspectos para Gran Bretaña la guerra no terminó aunque hayan pasado 41 años, porque sigue bloqueando cualquier intento de compra de equipamiento para las fuerzas armadas argentinas. La Cancillería logró el repudio a la presencia de capacitadores kosovares a las fuerzas británicas que ocupan las Malvinas. A mi me pasó estar negociando con la empresa coreana Kai para la compra de aviones caza y en un momento nos mandaron una notificación donde nos decían que, como tenía componentes británicos, Gran Bretaña no autorizaba la exportación de esos aviones. Me pasó en varias oportunidades. Durante el gobierno de Macri compraron los aviones Súper Etendard que tiene la Armada y no pueden funcionar porque no tienen el asiento eyectable que es inglés. Ése es un escenario que complica la gestión del reequipamiento de las Fuerzas Armadas argentinas y hay que analizar todas las variables que se puedan llevar adelante.

- Hace dos semanas la actual jefa del Comando Sur, Laura Richardon estuvo acá y luego viajó a Chile. En su recorrida estuvo en Punta Arenas y llamó mucho la atención el despliegue que tuvo en el estrecho de Magallanes. La presencia pareció una forma de ampliar el control en esa zona desde Chile porque no pueden hacerlo con Argentina. ¿Cuál es su opinión?

- La importancia del Estrecho de Magallanes es estratégica. Es el único canal de vinculación de ambos océanos. Creo que la presencia británica en Malvinas tiene que ver directamente con eso. Si Ud. analiza que entre Gran Bretaña, la Isla Ascención y Malvinas tienen cubierto casi todo el Océano Atlántico. La importancia del estrecho es incuestionable, pero no me corresponde hacer ninguna valoración a mi sobre por qué estuvo Richardson ahí. Sí digo que tenemos que prestarle mucha atención a todo el sur argentino y toda la Patagonia argentina por diferentes motivos, pero también porque la realidad es que con la excusa de que nosotros fuimos los invasores hace 41 años, los ingleses han enclavado una base militar de muchísima potencia a kilómetros de nuestro continente.

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