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Las empleadas del local quedaron en estado de shock, Todo quedó grabado por las cámaras de seguridad.
Un asalto en una pizzería expuso otra vez, la vulnerabilidad de los comercios barriales frente a la delincuencia. Dos hombres ingresaron al local simulando ser clientes, amenazaron a las empleadas y escaparon con la recaudación del día. La secuencia incluyó un detalle insólito.
El episodio generó preocupación entre comerciantes de la zona y dejó a las trabajadoras en estado de shock. Aunque no se registraron agresiones físicas, la intimidación fue directa y el momento resultó angustiante. El robo quedó registrado por cámaras de seguridad y los sospechosos permanecen prófugos.
El hecho ocurrió en un local ubicado sobre la avenida Eva Perón al 9700, en el partido bonaerense de Tres de Febrero.
Todo comenzó cuando los dos hombres llegaron al comercio y se sentaron en una de las mesas ubicadas en el sector externo. Ordenaron una pizza para consumir en el lugar y pidieron una bebida. Según relató una trabajadora del local, la actitud inicial no despertó sospechas.
Después de algunos minutos, cuando las empleadas ingresaron al interior para preparar el pedido, uno de los supuestos clientes entró al salón con la excusa de ir al baño. Su cómplice lo siguió instantes más tarde. Fue entonces cuando se produjo el asalto.
Los delincuentes arrinconaron a las jóvenes detrás del mostrador y exigieron el dinero de la caja registradora. Les ordenaron que no gritaran y que se tiraran al piso. El tono fue amenazante, aunque no exhibieron armas de fuego a la vista. La maniobra fue rápida y calculada: aprovecharon un momento de distracción para reducir al personal.
Mientras revisaban la caja, los ladrones también tomaron porciones de pizza que estaban listas para la venta. Incluso lanzaron una frase de burla al advertir que la suma de dinero era baja. El comercio, según explicaron luego, trabaja en su mayoría con pagos electrónicos y transferencias, lo que limitó el efectivo disponible.
Una mujer que trabaja en la pizzería brindó detalles sobre lo ocurrido. Contó que los hombres se mostraron tranquilos al llegar, conversaron con las chicas y generaron una falsa sensación de normalidad. Tras consumir una gaseosa, aguardaron el pedido hasta ejecutar el plan.
“Pidieron ir al baño y se desviaron”, explicó en referencia al momento en que ingresaron al área interna del comercio. Las trabajadoras son jóvenes y, según describió, quedaron muy asustadas por la situación.
La misma empleada aclaró que no hubo golpes ni heridas físicas, aunque los asaltantes se llevaron los teléfonos celulares de las chicas además del dinero en efectivo. El botín resultó menor en términos económicos, pero el susto dejó huella. El temor posterior fue mayor que la pérdida material, señaló el entorno del comercio.
Tras el hecho en la pizzería, los propietarios realizaron la denuncia correspondiente y entregaron las grabaciones de las cámaras de seguridad a la Policía. La investigación quedó en manos de la comisaría jurisdiccional y de la fiscalía de turno.
El robo reavivó la preocupación entre comerciantes de Loma Hermosa y otras localidades de Tres de Febrero. En la zona, muchos locales pequeños dependen del trabajo diario y no cuentan con grandes estructuras de seguridad privada.
Algunos vecinos expresaron inquietud por la modalidad utilizada, ya que los ladrones se mezclaron entre clientes reales y esperaron el momento oportuno para actuar. Ese tipo de estrategia dificulta la prevención, sobre todo en horarios de mayor movimiento.