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Las personas tendrán que tener cuidado y verificar si hay oferta de adaptadores en el país. En el mundo hay casi tantos sistemas como países.
Las escena suele repetirse en los hoteles que reciben a turismo de otros países, la del pasajeros pidiendo al personal del establecimiento adaptadores de enchufes para poder recargar celulares o sus computadoras. Y es que Argentina desde 1998 usa un sistema de dos patas en forma de V invertida, que reemplazó al de dos patas redondas, que no es muy común en otros países.
Lo que puede pasar ahora es que no solo los turistas extranjeros que no están al tanto de cómo es la electricidad en este país, sino el consumidor local va a tener que salir a comprar adaptadores para la geometría “argenta” porque el gobierno eliminó el requisito de que los productos importados vengan con la ficha como se usa aquí.
La Secretaría de Industria y Comercio del Ministerio de Economía actualizó el Reglamento Técnico de Seguridad Eléctrica con el objetivo de modernizar los estándares de calidad y seguridad, con la idea, según dicen de ir “bajando los costos y tiempos de la burocracia”.
A través de la Resolución 16/2025, se facilita la aceptación y utilización de certificados emitidos en el exterior que garanticen la seguridad eléctrica de diferentes productos. “Esto evita el costo duplicado de ensayar los productos en Argentina cuando la actividad fue realizada por un certificador o laboratorio acreditado fuera del país”, señala la dependencia del Ministerio de Economía en un comunicado.
“También se permitirá la comercialización de productos con fichas con una geometría distinta a la ‘ficha argentina’”, señala el comunicado oficial.
El mismo agrega que “la resolución tiene por objetivo resguardar la salubridad de los consumidores actualizando estándares de calidad y seguridad, a la vez que promueve una mayor oferta de productos y mayor competencia, con una consecuente baja de precios”. La nota aclara que el reglamento técnico “alcanza a los aparatos eléctricos de uso doméstico, fuentes y cargadores, dispositivos de iluminación y aparatos de electrónica, audio y video”.
Las personas de más de 30 años podrán recordar que hasta 1998 en el país se usaban enchufes y toma corrientes de dos patas redondas. Pero una investigación hecha en aquellos años descubrió que ese sistema, copiado del australiano, era el responsable de caso el 30% de los incendios hogareños, por lo que se decidió pasar a las patas planas que se ven ahora. Todavía hay viejos electrodomésticos que tienen esa configuración.
La verdad es que si hay algo en el mundo que está poco estandarizado son los sistema de enchufes eléctricos. Los que hayan viajado a Estados Unidos saben que en ese país la electricidad hogareña no es de 220 watts, sino de 110 y que usan plugs de dos patas planas paralelas. La configuración argentina no está muy extendida en el exterior.
Pero según revela la IA hay casi tantos sistemas como países. Por caso, uno esperaría que la Unión Europea, que es un bloque que lleva décadas de integración y de adaptación de normas comuntarias hubiera adoptado uno común para todos, pero no es así:
Tipos de enchufes en Europa
Tipo C: Es el más extendido en Europa y tiene dos clavijas redondas. Se usa en España, Francia, Alemania, Italia, Grecia, Islandia, Finlandia y Dinamarca.
Tipo F: También conocido como Schuko, es más grueso que el tipo C y tiene toma de tierra. Se usa en Alemania.
Tipo E: Se usa en Francia y Bélgica. Es compatible con los tipos C y F.
Tipo G: Se usa en Reino Unido, Irlanda, Malta y Chipre. Tiene tres clavijas rectangulares.
Tipo J: Se usa en Suiza. Tiene tres clavijas redondeadas en triángulo.
Tipo L: Se usa en algunas partes de Italia. Tiene tres clavijas: dos redondas y una cilíndrica para la conexión a tierra.
En su afán por facilitar la importación de bienes extranjeros con la intención de forzar una baja de los precios, el gobierno está flexibilizando normas de control técnicas, que en realidad, suelen actuar como disuasores para la importación. Se trata de barreras para arancelarias en las que la Organización Mundial del Comercio (OMC) tienen poco que decir. El organismo multilateral fija reglas de juego para aranceles, subsidios, medidas antidumping, pero no sobre las normas de seguridad sobre los productos que se consumen en cada país.
Es así que Comercio informó que se aceptarán los certificados de seguridad de otros países como válidos, y por lo tanto, la empresa que importe no tendrá que contratar un laboratorio certificado para que constate que lo que venga de afuera llegue con los estudios realmente hechos, ante la eventualidad de que no sean auténticos.
En las nuevas normas que se publican en el Boletín Oficial aparecen también el cemento. Se podrá importar este tipo de material de construcción, ascensores y partes de estos y productos de uso personal que incluye elementos de prevención contra el ahogamiento por inmersión; de protección auditiva; la indumentaria de protección y equipos de protección contra caída en altura; de protección de la cabeza; respiratoria, total o parcial del rostro, de extremidades y ocular, entre otros.