La suba correspondiente a abril fue homologada por el Gobierno nacional y eleva el salario básico del sector bancario.
El personal bancario volverá a recibir una actualización salarial luego de que el Ministerio de Capital Humano, encabezado por Sandra Pettovello, oficializara el último acuerdo paritario alcanzado entre la Asociación Bancaria y las cámaras empresariales. Con la nueva mejora, el sueldo inicial del sector quedará por encima de los 2,3 millones de pesos mensuales.
La negociación, impulsada por el gremio que conduce Sergio Palazzo, estableció una actualización del 2,6% correspondiente a abril. El incremento impactará sobre todas las remuneraciones mensuales brutas, tanto remunerativas como no remunerativas, además de incluir adicionales convencionales y otros ítems salariales.
Con esta nueva recomposición, el salario básico de los trabajadores bancarios pasó a ubicarse en $2.319.195,20. De acuerdo con lo informado por el sindicato, el acumulado de aumentos durante el primer cuatrimestre de 2026 llegó al 12,3% tomando como referencia los haberes de diciembre del año pasado.
Desde La Bancaria señalaron que el mecanismo de actualización continuará durante mayo bajo la misma modalidad aplicada hasta ahora, con ajustes vinculados a la evolución de la inflación. Además, confirmaron que la próxima instancia formal de revisión salarial será retomada en la segunda quincena de junio, cuando vuelvan a reunirse con las entidades empresarias.
El entendimiento firmado también fijó el monto mínimo para uno de los beneficios más esperados dentro de la actividad: el bono por el Día del Bancario. Según se detalló en el acuerdo, ese adicional arrancará en $2.067.482,29, aunque podría modificarse más adelante si la inflación supera las pautas salariales acordadas.
El sindicato remarcó que la intención es mantener el poder adquisitivo de los trabajadores frente a la variación constante de precios. En ese marco, la paritaria bancaria volvió a quedar alineada con el índice inflacionario más reciente, que en abril registró una desaceleración respecto del mes anterior y se ubicó en el 2,6%.
Durante marzo, el Índice de Precios al Consumidor había alcanzado el 3,4%, mientras que la inflación acumulada en los últimos doce meses llegó al 32%, un escenario que mantiene bajo presión a las negociaciones salariales de distintos sectores.
En paralelo, otros sindicatos avanzaron en las últimas semanas con revisiones salariales para intentar sostener los ingresos frente al aumento del costo de vida.
La Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), liderada por Gerardo Martínez, acordó una suba acumulativa del 7,7% entre marzo y mayo junto con pagos no remunerativos y una nueva instancia de revisión prevista para junio.
Por su parte, la Federación Argentina de Empleados de Comercio y Servicios cerró una actualización del 5% para el trimestre abril-junio. El convenio incluye incrementos escalonados y un bono extraordinario de $120.000.
En el caso del Sindicato de Camioneros, encabezado por Hugo Moyano, se pactó un aumento acumulativo del 10,1% hasta agosto, además de sumas fijas y adicionales por presentismo para determinados sectores de actividad.
También hubo acuerdos en la industria alimenticia, sanidad, entidades deportivas y la administración pública nacional. Algunas de esas negociaciones, sin embargo, todavía enfrentan dudas respecto de su homologación debido a que superan las pautas salariales impulsadas por el Gobierno nacional.
Mientras algunos gremios aceptan incrementos moderados para garantizar la aprobación oficial de los convenios, otros buscan acuerdos más altos para evitar una mayor pérdida del poder de compra. Esa diferencia de criterios mantiene abiertas varias discusiones paritarias y genera expectativa sobre cómo evolucionarán los salarios en los próximos meses.