Las personas podrán enviar material para denunciar diferentes infracciones que se registren en la provincia de Mendoza. Qué se puede denunciar.
La Legislatura de una provincia argentina aprobó una nueva norma que habilita a los ciudadanos a registrar infracciones viales con sus celulares desde WhatsApp y enviarlas a través de canales oficiales. La medida incorpora un mecanismo que ya existía de forma informal y lo integra al sistema de control estatal.
La iniciativa aprobada en Mendoza, busca ampliar la fiscalización sin perder el filtro judicial. El cambio introduce el artículo 120 bis a la Ley 9.024 de Seguridad Vial y redefine el rol de quienes circulan por la vía pública.
Ante esta decisión, a partir de ahora, cualquier persona podrá aportar registros que den inicio a una investigación administrativa.
La norma establece que las imágenes enviadas por particulares no constituyen prueba directa. Su función es otra: activar un proceso de verificación. Es decir, el material funciona como punto de partida para que la autoridad analice si existió una infracción.
El procedimiento contempla varias instancias. Primero, el contenido llega a través de canales digitales —entre ellos, un sistema de mensajería como WhatsApp—. Luego, la autoridad de aplicación evalúa si hay elementos suficientes para avanzar.
Si el análisis preliminar resulta consistente, se elabora un informe que se remite al juzgado vial. Allí se define si el registro puede utilizarse como evidencia o si requiere nuevas comprobaciones. El objetivo es evitar sanciones basadas únicamente en un archivo aislado y sostener un criterio de control institucional.
En paralelo, el municipio de Las Heras avanzó con una reglamentación propia. Un decreto firmado por el intendente Francisco Lo Presti autoriza el uso de registros enviados por WhatsApp como prueba administrativa dentro del ámbito local.
La herramienta apunta a infracciones visibles, aquellas que no requieren equipamiento técnico para comprobarse. Entre ellas, cruzar la doble línea amarilla, realizar sobrepasos indebidos o circular en contramano.
Se trata de conductas que implican un riesgo inmediato y que pueden ser registradas con claridad. En ese sentido, el sistema se apoya en un criterio simple: lo evidente puede documentarse.
Quedan excluidas otras faltas que dependen de controles específicos, como el exceso de velocidad, los test de alcoholemia o las verificaciones mecánicas. Estas situaciones requieren dispositivos técnicos y no pueden ser determinadas a partir de un registro común.
De este modo, la norma delimita su alcance y evita que cualquier imagen se convierta en una denuncia válida sin respaldo.
Uno de los puntos centrales es el tratamiento de la información. Entre las opciones en análisis figura la carga de los archivos en la plataforma Mendoza x Mí, donde quedarían asociados a datos como la ubicación, la fecha y la identidad del usuario.
La normativa también establece que el material deberá conservarse en soportes digitales seguros durante al menos dos años. El objetivo es garantizar la integridad de los registros y su disponibilidad ante eventuales revisiones judiciales. Además, se contempla el derecho de defensa de los conductores. Ninguna sanción se aplicará sin evaluación previa ni sin la posibilidad de presentar descargos.
Al mismo tiempo, la ley introduce un límite claro: el envío de contenido falso o manipulado puede derivar en sanciones. En ese punto, el sistema plantea un equilibrio: más control, pero también más responsabilidad para quien registra.
La iniciativa, impulsada por el senador Germán Vicchi, busca darle un marco legal a una práctica que ya formaba parte de la vida cotidiana. Mendoza intenta así adaptar su esquema de infracciones a un contexto donde las cámaras ya no están solo en manos del Estado.