Quegó el piso de 420 puntos. Cuál sería la consecuencia de salir al mercado de deuda global en las actuales condiciones.
El riesgo país de la Argentina quebró los 420 puntos y logró así ubicarse en el punto mas bajo desde 2018, lo que anima al mercado a suponer que el Ministerio de Economía podría retornar a las emisiones de bonos internacionales.
Así lo señalan fuentes del mercado financiero consultadas por LM Neuquén.
"La economía argentina ingresa al segundo semestre de 2026 con un entorno externo menos adverso que el vigente el mes pasado (...) y con un panorama local más despejado, al menos en el ámbito político", expresó la consultora Qualy.
"Con el cambio de jefe de Gabinete, el Gobierno logró reducir parte de la tensión política que limitaba su capacidad de gestión. Esto le podría permitir retomar cierto control de la agenda política y reactivar la agenda legislativa vinculada a las reformas económicas", añadió.
"Vemos que el mercado sigue posicionándose en Argentina, aunque de manera selectiva", destacó por su lado Pablo Lazzati CEO de Insider Finance.
Que el riesgo de la Argentina se ubique en 420 puntos quiere decir que la tasa de interés en dólares que tendría que pagar para financiarse en el mercado internacional sería de cercana del 8,7%, lo cual implica un costo muy elevado todavía.
Eso se mide del siguiente modo: se toma como referencia la tasa que paga el Bono del Tesoro de Estados Unidos de 10 años, que es del 4,48% anual y se le suma 4,20 puntos mas que es el sobrecosto que tendría que pagar el país.
Desde el gobierno se afirma con insistencia que debido a los logros en materia de normalización de la economía el riesgo debería ser menor, y por ello rechaza hacer emisiones. De hecho, está buscando métodos alternativos para tomar crédito que le sirva para abonar los vencimientos que tiene por delante.
De hecho, el 30 de julio tiene que pagar unos u$s4.200 millones, los que ya tendría en caja, por operaciones de compra y por colocación de bonos en dólares, pero de legislación local (u$s4.000 millones). El problema es un vencimiento similar de u$s4.200 millones con bonistas en enero. Para ello, el gobierno está buscando que bancos le presten plata con garantías de organismos internacionales.
El riesgo de Argentina no cae mas fuerte porque mantiene una parte importante del cepo cambiario, que es el que restringe el movimiento a empresas. Hay obligaciones de mantener los dólares en el país por determinados plazos para los que compran contado con liquidación, por ejemplo.
Recien en abril se comenzó a liberar el pago de utilidades a empresas del exterior. Todo ello hace que las calificadoras de riesgo no puedan mejorar las notas de Argentina. Amén de ello, también hay cierto riesgo político. No está claro si Argentina mantendrá el rumbo económico actual en el futuro.
Si Argentina emitiera bonos al 8,7% anual de interés, estaría tomando una nueva deuda que no sería compatible con su tasa de crecimiento. Si el crecimiento del PBI potencial se ubica en un 4% a 5% anual, los interés de la nueva deuda crecerían mas alto que la capacidad de pago del país, lo que a la larga llevaría a una nueva crisis y default.
Eso implicaría una suba de las tasas de interés interna y una caída de actividad, lo que podría desatar nuevos problemas para el crecimiento.