El episodio ocurrió en una vivienda. Tras escuchar los gritos de la mujer, un vecino decidió llamar a la policía.
Un hombre de 32 años fue detenido, acusado de protagonizar un violento hecho contra su madre. Según la investigación, tras una discusión la habría encerrado en una cámara frigorífica y luego le robó una millonaria suma de dinero.
El episodio ocurrió en una vivienda. Tras escuchar los gritos de la mujer, un vecino decidió llamar al 911 y dar aviso a las autoridades. Minutos después, efectivos del Comando de Patrulla de Pilar llegaron al lugar para intervenir en la situación.
Los agentes desplegaron un operativo en el lugar y recorrieron la casa para encontrar a la mujer de 50 años que seguía pidiendo ayuda. Finalmente, la encontraron encerrada dentro de una cámara frigorífica utilizada para conservar pescado para una actividad comercial.
Fuentes policiales revelaron que todo sucedió en el barrio Loma Linda, en Villa Rosa, partido bonaerense de Pilar, ubicada sobre la calle Villanueva al 1300.
Al llegar, los policías comenzaron a recorrer la propiedad mientras intentaban determinar de dónde provenían los pedidos de auxilio que habían sido denunciados por un vecino.
Durante la inspección, lograron escuchar nuevamente los gritos de la víctima, lo que permitió localizar el lugar exacto donde se encontraba atrapada.
Finalmente, los efectivos hallaron a la mujer encerrada dentro de una cámara frigorífica que se utilizaba para conservar pescado, en el marco de una actividad comercial que funcionaba en la propiedad.
La víctima se encontraba en estado de desesperación, pidiendo ayuda desde el interior del espacio cerrado. Los policías lograron liberarla y ponerla a resguardo, evitando que la situación pudiera derivar en consecuencias aún más graves.
Según informó Diario Resumen, la víctima denunció que la discusión había comenzado a partir de un conflicto por cuestiones económicas, ya que su hijo le habría robado más de 30 millones de pesos y 400 dólares.
Cuando los efectivos llegaron a la vivienda, el sospechoso todavía estaba dentro, así que fue reducido y detenido en el lugar. Quedó a disposición de la Justicia, con la causa caratulada como “privación ilegal de la libertad y robo”.
Con intervención de la comisaría Sexta, el caso quedó en manos de la UFI Nº4 de Pilar, que avanza en las actuaciones para esclarecer las circunstancias y determinar la mecánica del hecho.
Otro hecho de violencia de una hacia una madre se dio en Río Gallegos cuando, una mujer fue atacada a palazos en plena calle y adelante de sus hijos menores de edad, que presenciaron la terrible escena.
La víctima hizo la denuncia y a su testimonio se sumó una evidencia irrefutable. El episodio sucedido en septiembre de 2025, en la calle Almafuerte, en el barrio Del Carmen de la capital de Santa Cruz, quedó registrado en un video en el que se observa a un hombre de mediana edad con una camiseta de fútbol roja golpear reiteradamente con un palo a la mujer cuando estaba caída sobre el asfalto y apenas atinaba a defenderse levantando un brazo.
Las imágenes difundidas por la página de Facebook ¿Qué pasa Santa Cruz? muestran que, tras la seguidilla de golpes, otra mujer se acercó para asistir a la destinataria de la terrible golpiza, que se levantó con notoria dificultad. Por momentos tambaleó y apenas pudo mantenerse en pie. Con todo, alcanzó a tomar un ladrillo que estaba en el suelo y con el que, presuntamente, intentaba defenderse.
En una segunda secuencia, se vio a las mismas dos mujeres paradas contra la reja del frente de una vivienda y al mismo agresor otra vez pegando palazos, ahora a la altura de las piernas de su víctima, que estaba de pie y acorralada.
En el medio, intercedía la otra mujer, tratando de evitar que los golpes llegaran a destino, e incluso recibiendo alguno de rebote.
En ese momento se escuchan los insultos del violento a la mujer, y los constantes ladridos de dos perros que aparecen en las imágenes, en una vivienda vecina.
Tras ese segundo ataque, tanto la mujer que intentaba interceder como el agresor enteraron a un domicilio, mientras la destinataria del ataque se alejó caminando como podía por la vereda, muy golpeada.