Desde Fiscalía se encuentran reuniendo pruebas y se analiza una carta que dejó el padre.
Un brutal crimen ocurrió en Tucumán este martes y generó gran conmoción en todo el país. Un hombre que cumplía con arresto domiciliario asesinó a su hijo de 8 años y luego se quitó la vida. Horas después encontraron una dramática carta que dejó, donde revela el estremecedor motivo de su trágica decisión.
Los dos cuerpos fueron hallados sin vida en la vivienda que ambos compartían en el barrio Sur de la ciudad de San Miguel de Tucumán.
El fiscal a cargo, Carlos Salles, confirmó que el hombre de 38 años fue identificado como Oscar Mauricio Sosa, y que horas antes del impactante hecho le envió un mensaje a sus hijos mellizos de 18 años. Los jóvenes llegaron y se encontraron con una dramática escena.
Asimismo, explicó que el menor de edad sufría un autismo severo y, según indicaron estaba bajo el exclusivo cuidado de su padre.
Salles brindó detalles del caso y confirmó en las últimas horas que el hombre había dejado una carta en la que explicó las circunstancias que lo llevaron a tomar la decisión.
Según la reconstrucción inicial, el padre habría administrado pastillas al niño y posteriormente le habría provocado la muerte. "Mi hijo no sufrió, yo me despedí, lo más importante que hay en mi vida es mi hijo y he tenido que hacer esto. Le di todas las pastillas, él se durmió, no sintió nada", habría escrito el padre, según relató el fiscal Sale.
Las primeras pericias en el lugar no arrojaron signos externos de violencia. De igual manera, las autoridades aguardan los resultados de las autopsias, que permitirán establecer las causas y circunstancias de ambas muertes.
El fiscal sostuvo que el hombre "no podía salir ni a la vereda" debido a su situación procesal, mientras que "el chiquito necesitaba salir y recrearse un poco". Respecto a la madre, Sale dijo que "creo que se habían separado", y repasó que el hombre "tenía condena o juicio oral, eso tenemos que averiguar".
En diálogo con La Tucumana de Mañana, el subjefe de Policía Roque Iñigo, indicó que el menor sufría "autismo y retraso madurativo", lo que lo ponía en estado de "indefensión".
Desde la Justicia se encuentran investigando el mensaje que el hombre habría enviado alrededor de las 4 de la madrugada a sus otros dos hijos, mellizos que no vivían con él y residían junto a su madre.
En el mensaje les habría pedido que se presentaran en la vivienda alrededor de las 8 de la mañana. Los jóvenes llegaron aproximadamente a las 8.30, encontraron la dramática escena y dieron aviso inmediatamente al personal policial.
La hermana del hombre brindó un crudo testimonio en el que reconstruyó el agitado presente que atravesaba, además de referirse a su estado emocional previo al desenlace.
De acuerdo con lo publicado por La Gaceta, la familiar relató que el hombre enfrentaba una agobiante realidad marcada por serias dificultades económicas y personales. En ese contexto, se encontraba bajo el régimen de prisión domiciliaria, situación que le impedía salir a trabajar para generar ingresos o sustentarse con normalidad.
"La situación era desesperante. Mi hermano tenía 38 años, estaba desempleado y se encontraba solo a cargo de su hijo, que tenía autismo severo y numerosos problemas de salud. Se vio completamente solo y desbordado por las circunstancias. Creo que eso fue lo que lo llevó a tomar esa decisión", explicó.