{# #} {# #}

ver más

Los otros intentos de magnicidio en la historia argentina

Rosas, Roca, Sarmiento, Figueroa Alcorta, Hipólito Yrigoyen y Raúl Alfonsín son algunos de los mandatarios de renombre que sufrieron atentados.

El país se encuentra consternado por el intento de magnicidio contra Cristina Fernández de Kirchner. Este jueves por la noche, un hombre identificado como Fernando Sabag Montiel empuñó un arma de fuego y gatillo dos veces contra el rostro de la vicepresidenta de la Nación, dejando una de las imágenes más escalofriantes de la historia argentina.

Estos violentos episodios no son para nada habituales en la actualidad, por lo que el impacto de lo sucedido se magnifica aún más. Sin embargo, esta no es la primera vez que un mandatario de renombre del país es víctima de un atentado. A continuación, un listado de altos dirigentes de la Nación que estuvieron cerca de morir mientras ejercían sus cargos.

Juan Manuel de Rosas

Uno de los primeros antecedentes registrados en la Argentina fue el que sufrió Juan Manuel de Rosas cuando estaba al frente de la Gobernación de Buenos Aires. El 27 de marzo de 1841 llegó a su casona del actual barrio de Palermo una caja y una carta que indicaba que en el interior del pequeño cofre había una colección de medallas que originalmente había enviado la Sociedad Real de Anticuarios del Norte, en Copenhague.

juan manuel de rosas.jpg

El intento de magnicidio contra Juan Manuel de Rosas es uno de los primeros registrados en la historia argentina.

Sin embargo, el paquete había sido capturado en Montevideo por un grupo de unitarios, que ideó una "máquina infernal" para asesinar a Rosas: un dispositivo que ejecutaba 16 pequeños cañones cargados con municiones y apuntados en todas direcciones, para dañar a toda persona que estuviera alrededor de la caja.

Cuando el presente llegó a su domicilio, la encargada de abrirlo fue la hija y secretaria del gobernador, Manuelita Rosas, quien escuchó un "click" pero comprobó que no había ninguna colección de medallas y que, en cambio, había salvado milagrosamente su vida ante la falla del dispositivo.

Domingo Faustino Sarmiento

El 23 de agosto de 1873, Domingo Faustino Sarmiento, entonces presidente de la Nación, se dirigía hacia la casa quinta de Dalmacio Vélez Sarsfield, cuando su carruaje fue abordado por tres sujetos en la zona ubicada en Maipú y Corrientes: uno de ellos gatilló un trabuco cargado con balas envenenadas con bicloruro de mercurio, pero el arma falló y terminó explotando y destrozando la mano izquierda del agresor.

sarmiento.jpg

El mandatario no se enteró de la sucedido hasta que llegó al domicilio del redactor del Código Civil, momento en el que su cochero, José Morillo, le contó el atentado que habían perpetrado.

Julio Argentino Roca

El 10 de mayo de 1886, Julio Argentino Roca leyó su discurso de apertura de sesiones del Congreso con la frente vendada y manchas de sangre tanto en su uniforme como en la banda presidencial.

"Un incidente imprevisto me priva de la satisfacción de leer mi último mensaje que como presidente dirijo al Congreso de mi país. Hace un momento, sin duda un loco, al entrar yo al Congreso, me ha herido en la frente no se con qué arma", explicó el entonces jefe de Estado, quien minutos antes había sido atacado en Plaza de Mayo con una piedra por un ex militar correntino llamado Ignacio Monjes. Tras ser detenido, el atacante reconoció que su intención había sido asesinar al Presidente.

julio argentino roca.jpg

Cinco años después, el 19 de febrero de 1891, Roca volvería a sufrir un intento de homicidio, cuando se desempeñaba como ministro del Interior del presidente Carlos Pellegrini. Un menor de edad disparó contra su coche, pero el proyectil no dio en el blanco y el general volvió a salvar su vida.

Manuel Quintana

El 12 de agosto de 1905, Manuel Quintana quien ejercía su primer año como presidente de la Nación, se dirigía hacia la Casa Rosada a bordo del cupé presidencial cuando un hombre con sobre todo se acercó hasta el vehículo y gatilló dos veces, pero los disparos no salieron. Ante la falla del Smith & Wesson calibre 38, el agresor arrojó el arma e intentó darse a la fuga hacia la actual Plaza San Martín, aunque sin éxito. El mismo fue detenido e identificado como Salvador Enrique José Planas y Virella, un catalán de 25 años que había llegado al país en 1902 y trabajaba en una imprenta.

manuel quintana.jpg

José Figueroa Alcorta

En febrero de 1908 su sucesor, José Figueroa Alcorta, sucesor de Manuel Quintana, se sumó a la lista de mandatarios que fueron víctimas de un atentado. En primer lugar, su esposa Josefa Julia Bouquet Roldán recibió una canasta de frutas que contenía una bomba que se iba a activar mediante un reloj despertador, pero afortunadamente el mecanismo no funcionó.

El 28 de ese mismo mes, Francisco Solano Rejis, un anarquista salteño de 21 años, se acercó hasta el domicilio del mandatario y cuando vio que éste estaba llegando, arrojó un paquete envuelto en papel madera y atado con hilo y alambre: el objeto empezó a desprender humo y el Presidente atinó a alejarlo con el pie, tras lo cual fue protegido por efectivos de la Policía. La bomba era un recipiente cilíndrico, de latón de 18 centímetros de largo por 16 de diámetro y casi seis kilos de peso: en su interior contenía 362 clavos y 149 remaches, dos balas de revólver, un trozo de alambre de hierro, fragmentos de vidrios y determinados ácidos.

figueroa alcrta.jfif

El artefacto, que había sido confeccionada por el obrero mosaiquista en una habitación del barrio de Caballito, no funcionó por un error en las proporciones de los químicos utilizados.

Victorino de la Plaza

El 9 de julio de 1916, mientras se realizaba un desfile militar en la Plaza de Mayo para festejar el centenario de la declaración de Independencia, un joven porteño identificado como Juan Mandrini, disparó contra el balcón de la Casa Rosada donde se encontraba el entonces presidente, Victorino de la Plaza, junto a los embajadores de Bolivia, Eliodoro Villazón, y de Brasil, Ruy Barbosa de Oliveira. El proyectil impactó contra una moldura ubicada a pocos centímetros del jefe de Estado.

victorino.jpg

El detenido confesó que no buscó asesinar al mandatario, sino realizar un acto de protesta contra la pena de muerte que se había dictado a dos pescadores acusados del asesinato del contador y socio del Jockey Club, Frank Carlos Livingston.

Hipólito Yrigoyen

Durante la mañana del 24 de diciembre de 1919, Hipólito Yrigoyen fue víctima de un ataque a tiros a escasos metros de su modesta casa de Brasil 1039, en el barrio porteño de Constitución. Cuando se dirigía hacia la Casa Rosada, un anarquista italiano llamado Gualterio Marinelli, disparó cinco veces contra el automóvil presidencial, hirió a dos custodios y terminó abatido, con varios disparos en el rostro y el resto del cuerpo.

yrigoyen.jpeg

Raúl Alfonsín

Tuvieron que pasar más de seis décadas para que se registrara otro intento de magnicidio en la Argentina. El 19 de mayo de 1986, Raúl Alfonsín se dirigía hacia el Cuerpo del Ejército III de Córdoba, cuando el vehículo que lo trasladaba estuvo a punto de pisar un artefacto explosivo que se había instalado bajo una alcantarilla: se trataba de una bala de mortero de 120 milímetros, con 2,5 kilos de TNT en su interior y casi un kilo de trotyl.

En 1991, Alfonsín sufrió el tercer atentado contra su vida. El 23 de febrero en San Nicolás, un hombre intentó asesinarlo a tiros. Fue el oficial de la Policía Federal Daniel Tardivo, custodio presidencial, quien al escuchar los disparos se le fue encima, lo tiró al piso y lo cubrió con su cuerpo. Otro custodio, Ricardo Raúl Róvere, se le iba encima al autor del disparo, que fue rápidamente reducido.

raul alfonsin.jpg

Te puede interesar